miércoles, 18 de enero de 2017

El presidente chino se presenta en el Foro Económico Mundial como adalid de la globalización y el libre comercio capitalistas


17 de enero de 2017

En un discurso que en cualquier otra época hubiera podido compartir casi cualquier presidente de Estados Unidos y en claro contraste con los postulados que defiende el presidente electo Donald Trump, Xi Jinping ha hecho de su estreno en el Foro de Davos la plataforma desde la que erigirse en el líder mundial de la globalización y el libre comercio. Xi advirtió que “nadie sale vencedor de una guerra comercial” y descartó que su país vaya a emprender una guerra de divisas, ahora que el nuevo equipo de Trump empieza a quejarse de la fortaleza del dólar.
 
Nadie parece defender en estos momentos de descontento social y resaca de la crisis financiera la globalización con tanto entusiasmo como el presidente chino y a ello dedicó buena parte de su discurso inaugural de la edición 2017 del Foro Económico Mundial (WEF, en sus siglas en inglés). “Muchos de los problemas que ahora tiene la economía global no proceden de la globalización”, apuntó Xi en su discurso, para el que contó con ayuda del teleprompter. “La crisis financiera no fue resultado de la globalización sino de la falta de regulación adecuada y la búsqueda de beneficios a toda costa”, recalcó. El líder chino desgranó en su intervención los beneficios aportados por la globalización aunque reconoció que es un “arma de doble filo” que ha agravado la brecha entre ricos y pobres, entre el norte y el sur. “Los chinos suelen decir que los dátiles crecen en arbustos espinosos. Nada es perfecto”, afirmó Xi.
 
El primer presidente chino en acudir a Davos defendió un nuevo modelo de crecimiento inclusivo, con la innovación como principal motor, e incidió en la necesidad de adoptar un enfoque coordinado entre los países. “Hemos de promover la liberalización del comercio y la inversión diciendo no al proteccionismo. Porque nadie saldrá vencedor de una guerra comercial”, advirtió Xi en clara alusión a los mensajes proteccionistas que ha lanzado el presidente electo Trump. “Nos guste o no, la economía global es el gran arbusto del que no podemos escapar. Cada uno debe elegir el mejor camino y el ritmo que se adapte a sus necesidades”, insistió.
 
“Apostaremos por una red de acuerdos comerciales libres y abiertos”, apuntó, en clara referencia al Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, por sus siglas en inglés) aprobado por la saliente Administración de Barack Obama –aunque aún no ratificado por el Congreso—y con el que EE UU pretendía aislar comercialmente a China. Y aunque lo mencionó de pasada, a nadie en la sala se le escapó su compromiso a “no vamos a lanzar una guerra de divisas”.
 
Horas antes, el único delegado no oficial de la Administración de Trump desplazado al WEF, Anthony Scaramucci, asesor económico de Trump durante la campaña que le acompañará a la Casa Blanca, advirtió en una intervención que las autoridades estadounidenses deben “tener cuidado” con la fortaleza del dólar, después de que Trump considerara que la moneda es en estos momentos “demasiado fuerte”. El renminbi se depreció el año pasado casi un 7% frente al dólar, como consecuencia de una salida masiva de capitales extranjeros del país.
 
Xi volvió a recuperar el papel de líder de los países emergentes y reclamó un mayor peso de las economías en desarrollo en los foros de gobernanza global y recabó los mayores aplausos de la sala cuando defendió la vigencia del acuerdo de París contra el cambio climático y la necesidad de implementarlo.
 
Nadie quería perderse el discurso de Xi en el Foro Económico Mundial (WEF, en sus siglas en inglés). Ni el aun vicepresidente de EE UU, Joe Biden, ni el número dos del Fondo Monetario Internacional (FMI), David Lipton, ni los centenares de ejecutivos, economistas y periodistas que abarrotaban la sala principal del Centro de Congresos como en pocas ocasiones. El líder chino era perfectamente consciente de la clase de público que acude a estos encuentros y lanzó su propio anzuelo. “En los próximos ocho años, China importará productos y servicios por ocho billones de dólares, aprobará proyectos de inversión extranjera por 650.000 millones e invertirá 750.000 millones en el exterior. Además, 700 millones de turistas viajarán al extranjero”.
 
China mantendrá las puertas abiertas a la inversión, no las cerraremos. Esperemos que también lo hagan los demás”, concluyó.

Agencias.

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La guerra del cerdo Macri


Hace ya muchos años el escritor argentino Adolfo Bioy Casares escribió una conocida novela que tituló “Diario de la guerra del cerdo” en la que un grupo de jóvenes se dedica a asesinar ancianos.

La política macrista hacia los jubilados viene a refinar este argumento de Bioy Casares, con medidas que configuran un verdadero genocidio silencioso, como la de recortar la entrega de medicamentos gratuitos por parte del PAMI (Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados).
 
Según ha planteado el titular de la eternamente intervenida obra social de los jubilados y pensionados, Carlos Regazzoni, el PAMI dejará de entregar medicamentos gratis a quienes cuenten con una prepaga, posean un auto de menos de 10 años o más de un inmueble, y quienes cobren más de 1,5 haberes previsionales mínimos. “No podemos dar un beneficio social a una persona que se va a veranear a Punta del Este”, dijo.  
 
Con esto no se hace más que profundizar la utilización del PAMI como caja de saqueo para el gobierno de turno, y que se viene practicando desde hace añares. 
 
Esta medida es tan repugnante como mentirosa. En nombre de eliminar avivadas, resulta que una persona que después de 35 o 40 años de trabajar y aportar al sistema jubilatorio, se pudo comprar un coche, o cobra una jubilación superior a los $8.541, o tiene una prepaga (muchas veces pagada por los hijos ante la falta de atención en el PAMI), no es digna de ser acreedora a la cobertura del 100% de los medicamentos que necesita.
 
Y esta medida la toma un gobierno que en el año que lleva ha transferido miles de millones de dólares a los grandes empresarios monopolistas, a los banqueros y a los grandes terratenientes. Un medida que confirma que este es un gobierno de ricos, para ricos. Porque el PAMI absorbe un tercio del total de los medicamentos que venden los laboratorios en la Argentina, y así fuerza a los jubilados a rascar de sus ya flacos bolsillos para engordar a los monopolios de los remedios.
 
Esta resolución, además, viene a legalizar una práctica que ya está llevando adelante el PAMI, reduciendo la cantidad de medicamentos gratuitos a sus afiliados. Una persona mayor que recibía gratuitamente hace un año seis o siete medicamentos del PAMI, vio reducida esta cifra, antes de la reciente medida, a sólo cuatro remedios. Y se le quita la cobertura al 100% de los más caros.
 
Esta nueva afrenta de la política macrista encontrará su respuesta en las calles, con los movimientos de jubilados como el MIJP al frente, y en la lucha del conjunto de la clase trabajadora y los sectores populares. 

 
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Negociación y proceso de liberación nacional y social.



Por Juanjo Gonzalez


Hay experiencias a lo largo de la historia en las que la Insurgencia Revolucionaria (Insurgencia) ha llegado a la toma del poder y ha conseguido mantener el mismo contra viento y marea. Hay también experiencias en que una vez de haber alcanzado el poder, la reacción burguesa y reformista autóctona con la ayuda internacional imperialista de turno, ha revertido la situación y las aguas han vuelto a los cauces del capital, de la reacción y de la burguesía.

Esa reversión o contrarrevolución, se ha practicado de diferentes formas. Con ocupación militar, con asfixia económica y apoyo a las fuerzas reaccionarias, por mandato de Naciones Unidas en sus cientos de resoluciones serviles al imperialismo, por medio de la Negociación, etc.

En los últimos 60 años, fuera de la toma del poder por la Insurgencia, se han dado unos cuantos procesos de Negociación entre los poderes al mando del Estado burgués y la Insurgencia. Siendo el Estado conocido por democrático, autoritario, opresor, dictatorial, monárquico o de otro formato. La parte de la Insurgencia llega a esa Negociación después de una lucha basada, mayoritariamente, en la estrategia político-militar, insurreccional o de guerra popular prolongada.

En cuanto a la Insurgencia ha sido una fuerza única o diversas fracciones revolucionarias quienes han llegado a la mesa de negociaciones. A su vez, los que se han enfrentado al estado opresor u ocupante han contado casi exclusivamente con sus propias y exiguas fuerzas pero también con un impresionante capital humano en cuanto a entrega y determinación. En la parte del Estado, éste ha contado con su diverso aparato coercitivo, sus fuerzas burguesas, sus fuerzas reformistas, sus medios de comunicación, etc. También el Estado ha contado con la fuerza solidaria o interesada de otros Estados burgueses o con la ayuda-imposición del imperialismo de turno en busca de materias primas, de hegemonizar la zona, etc. Este es el caso de franceses, norteamericanos (yanquis), ingleses, belgas, portugueses, españoles, holandeses, alemanes, italianos etc.

En el tema que hoy nos ocupa trataremos, someramente, el tema de la Negociación (cuando el conflicto llega a este estadio) entre Insurgencia y el Estado y Estados burgueses que acuden en socorro del primero y la intervención, variada en sus formas, del imperialismo. Es evidente, aunque no valga de mucho saberlo, que sin la ayuda exterior de otros Estados y del imperialismo habría habido muchísimas más victorias de la parte insurgente a lo largo y ancho del mundo.

Como decimos, los conflictos armados locales están tan internacionalizados por el imperialismo, por su codicia y mano dura a mostrar cara a otras posibles situaciones similares y son tantas las intervenciones a lo largo y ancho del mundo, que en algunos conflictos han preferido terminar la confrontación con una Negociación entre las partes. Siempre sabiendo que van a salir ganadores, con ventaja absoluta. Y, todo ello, siempre que su tasa de producción de armamento no haya rebosado los arsenales pues, si esto ocurre, no solo no habrá mesa de Negociación sino que se inventarán una guerra ex profeso en cualquier parte.

Y la cuestión de la Negociación se las trae. Cuando imaginamos Negociación entre dos partes entendemos que habrá equilibrio, equidad, generosidad, tablas para que llegue a buen puerto, voluntad inequívoca de alcanzar acuerdos satisfactorios para ambas partes, etc. Pues no. La realidad es bien diferente. Es el propio aparato del Estado, como instrumento de los poderes reales del capital, quien crea un estado de opinión, de salida lógica y democrática que ofrece ante una situación bélica que parece no tener fin. El Estado es generoso, pues.

Todo ello cuando detecta primero y después de explorar confirma que las condiciones para ello están dadas en la parte de la Insurgencia. Si, y aquí empieza el juego. En un primer momento el Estado castiga a la Insurgencia con renovado ímpetu, siguiendo o no su legalidad, su democracia y su constitución. Disecciona la resistencia y va planificando sus estrategias entre las contradicciones que encuentra. Señala los que entiende mantendrán una posición revolucionaria integra hasta el final y quien mantiene posiciones reformistas. Intenta penetrar la Insurgencia tanto como puede, y sugiere de una manera solapada que nadie puede vencer a nadie y que la única solución factible es la Negociación. Es un importante trabajo de inteligencia que lleva complicidades (éstas de por sí serían tema suficiente para otro momento), un buen dinero, tiempo y personal.

Si la Insurgencia (y más si no tiene plan B, retaguardia, etc.) acepta y da por buenos los discursos interesados de entornos del Estado, de los reformistas, burgueses y “personalidades internacionales”… Si le ofertan que la lógica podría ser la de que no tiene que haber vencedores y vencidos, aunque la Insurgencia tendrá que ser “comprensible y generosa”… O incluso admitiendo que al no llegar a una situación de empate con el Estado al que se enfrentan, deciden que por los menos hay que salvar algunas naves… Si ése es el planteamiento que prevalece en la insurgencia, ya han perdido rotundamente y para mucho tiempo, antes de sentarse en la mesa.

Si, encima, se han derrotado unilateralmente tanto en sus reivindicaciones, cuerpo ideológico como en su práctica defensiva y ofensiva político militar, la insurgencia tiene absolutamente todas las de perder. Todas. No tendrá manera de disimular la derrota salvo haciendo el mayor de los ridículos (hay latitudes que como mucho lograron una democracia burguesa tan real que el Estado y sus instrumentos secundarios matan tanto como antes de la Negociación, la riqueza sigue en manos de las mismas familias, el Estado sigue al servicio de la oligarquía y, como no, la vida parlamentaria se puede ver por quien tenga televisión. Por resumir)

En primer lugar porque una Negociación de esas características tiene una realidad anterior. Como decimos, la Insurgencia, sabe de antemano que no puede ganar y piensa negociar y arrancar al enemigo lo más que pueda. Error porque una de dos, o el Estado se cierra en banda, o comienza un teatro que más o menos se puede repetir en diversas latitudes pero con señales parecidas.

Esto es, el Estado comienza admitiendo algunos puntos en los que podría haber acuerdo… Muestra sus contradicciones, necesidades y obligaciones imperiosas en la mesa, obstáculos varios... A la vez, no se muestra escrupulosamente claro. Argumenta agentes o entidades, incontroladas debido a su gran poder, que no lo van a permitir… Siempre jugando a encontrarse en el límite, pidiendo comprensión, etc. Hay todo un equipo de especialistas preparado para conducir esa mesa de Negociación por parte del Estado. Demasiada experiencia y poder para mostrarse generoso. El Estado va a ganar y a destrozar y humillar si puede.

Al mismo tiempo el Estado siempre tiene la opción tahúr de no cumplir lo acordado con cualquiera de las disculpas al uso. Si además de eso, y desde la parte de la Insurgencia se mantiene la posición de no romper la Negociación cueste lo cueste y/o de no armar mucho ruido para no incomodar a la otra parte o, incluso, si hubiera decidido secretamente de antemano acabar con el enfrentamiento armado desechando con anterioridad la estrategia político-militar y sacar algún beneficio con el cambio de estrategia… pues es como si la Insurgencia cavara su propia tumba. De todo puede haber. También la Insurgencia que nada más empezar el proceso de Negociación se levanta de la mesa porque constata sus peores temores.

Y si el Estado está convencido de esa situación de debilidad o rendición encubierta interna de la insurgencia, jugará con todas las cartas marcadas. Alargará la Negociación durante meses. Generará un estado de opinión favorable a que salga algo positivo de esa mesa. Las personas en general querrán que de ahí salga un acuerdo. Y el Estado sigue preparando a la opinión pública afirmando que es bondadoso pero que todo tiene un límite y si los terroristas hacen trampas o exigen cuestiones políticas, nada se podrá hacer. Si en ese tiempo la Insurgencia débil cara a la mesa pero, más o menos, con presencia en la calle, no aprovecha el momento para ocupar las avenidas y exigir los derechos elementales como pueblo o parte oprimida, ocupada y reprimida, según el caso… no hay nada que hacer. Absolutamente nada.

Si el enemigo conoce tus planes más importantes, conoce tus contradicciones, tus puntos débiles, a qué estás dispuesto y a qué no. Pues… lógicamente, el error de ir a la mesa, es tan grande que a la Insurgencia le va costar tiempo remontar la voluntad para la lucha, para aguantar la represión para seguir creyendo en un futuro de liberación nacional y social.

Aún se puede esperar algo peor. Estando la situación en ese estadio, el Estado incluso se negará a sentarse en una mesa de Negociación, simplemente, por abandono práctico de la Resistencia. El Estado sabe desde el principio que ante una larga lucha la Insurgencia siente el desgaste acumulado por los años de enfrentar al enemigo, y el Estado sabe que, en esa contradicción, cuenta con la sempiterna presión de la pequeña burguesía, de la fracción reformista y burócrata para llevar las aguas a su cauce. El Estado y sus aliados, conocen bien las dificultades de la Resistencia para el debate tranquilo, democrático, con tiempo.... Demasiadas cuestiones quedan en la confianza debida.

Y los que han abandonado la lucha, coyunturalmente, pensaran que podrán intentar salvar el barco, menospreciando lo ocurrido, mintiendo… Pero poco a poco la ya perdedora y reconvertida Insurgencia, se irá integrando en el sistema y alejándose más y más hasta llegar a enfrentar (no confrontar) incluso las posiciones y fuerzas revolucionarias.

Las conclusiones parecen claras. La Negociación es un terreno situado en la parte del enemigo nacional y de clase. Y no tener esto en cuenta sería un grave error de fatales consecuencias. La Negociación pasa por las decisiones del enemigo desde el principio hasta el final. Comienza con la intervención de “gentes buenas” que trabajan en el ámbito internacional favoreciendo procesos de resolución de conflictos y se acaba sustentando, de una manera u otra, las tesis aceptables para el enemigo.

Y los Estados, intermediarios o facilitadores o que pueden dar albergue temporal mientras transcurra tal evento, si el Estado les aprieta, se situarán al lado del Estado, del enemigo. Y los diversos intermediarios lo pueden hacer de diversas maneras. Por ejemplo, por supuesto, confidencialmente, afirmando que dadas las posturas de la Insurgencia el Estado no puede admitirlas o constata que a pesar de los pasos dados por la Insurgencia el Estado se cierra en banda… Que dadas las circunstancias los intermediarios no pueden seguir ofreciendo sus buenos oficios y su infraestructura si no hay mesa de Negociación, pues los representantes de la Insurgencia estarán perseguidos internacionalmente, etc. De un lugar a otro del planeta pueden cambiar algunos matices. No más.

Dicho esto, se puede afirmar que un Movimiento de Liberación Nacional y Social no puede incluir en el largo proceso por su liberación, la Negociación como un frente que tiene que trabajar, ni menos como objetivo táctico y mucho menos estratégico. El proceso revolucionario tendrá que partir de otros presupuestos. Cuales, cómo, cuándo, con quien… lo tendrá que decidir cada Insurgencia. Cada coyuntura concreta habrá que analizarla pero sin perder el rumbo y el puerto final.

Añadir que no vale plantearse, si o si, la vía parlamentaria burguesa para ganar el gobierno dependiente del sistema del enemigo. Es decir, ganar al enemigo una posición que es indefendible en última instancia y no representa ningún estadio para llegar a otra posición superior. Hacerlo sin más, no tiene ningún valor y puede ser la tumba del movimiento revolucionario. En todo caso solo valdrá tomar parte en una instancia institucional X si ésta es coyuntural y queda supeditada a las necesidades del movimiento revolucionario. Hay que plantearse la toma del poder y los cuantiosos pasos de toda índole a dar para conseguir tal fin.
 
 
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Lenin sobre la democracia burguesa



«Vosotros, explotadores e hipócritas, habláis de democracia y, al mismo tiempo, levantáis a cada paso millares de obstáculos para impedir que las masas oprimidas participen en la vida política. Os tomamos la palabra y exigimos, en beneficio de estas masas, que ampliéis vuestra democracia burguesa, a fin de preparar a las masas para la revolución que os derribará a vosotros, los explotadores. Y si vosotros, los explotadores, intentáis hacer frente a nuestra revolución proletaria, os aplastaremos implacablemente».

 (Vladimir Ilich Uliánov, Lenin; La revolución proletaria y el renegado Kautsky, 1918)

"…claro está que no puede hablarse de “democracia pura” mientras existan diferentes clases, y sólo puede hablarse de democracia de clase.
 
La “democracia pura” es un embuste de liberal que embauca a los obreros. La historia conoce la democracia burguesa, que reemplaza al feudalismo, y la democracia proletaria, que sustituye a la burguesa…
 
La democracia burguesa, que constituye un gran progreso histórico en comparación con el medievo, sigue siendo siempre — y no puede dejar de serlo bajo el capitalismo — estrecha, amputada, falsa, hipócrita, paraíso para los ricos y trampa y engaño para los explotados, para los pobres. Esta verdad, que figura entre lo más esencial de la doctrina marxista, no la ha comprendido el “marxista” Kautsky. En este problema — fundamental — Kautsky ofrece “cosas del gusto” de la burguesía, en lugar de una crítica científica de las condiciones que hacen de toda democracia burguesa una democracia para los ricos…
 
Considerad el parlamento burgués. ¿Puede admitirse que el sabio Kautsky no haya oído decir nunca que los parlamentos burgueses están tanto más sometidos a la Bolsa y a los banqueros cuanto más desarrollada está la democracia?
 
Mil obstáculos impiden a las masas trabajadoras participar en el parlamento burgués y los obreros saben y sienten, ven y perciben perfectamente que el parlamento burgués es una institución extraña, un instrumento de opresión de los proletarios por la burguesía, la institución de una clase hostil, de la minoría de explotadores….
 
Nos gobiernan funcionarios burgueses, parlamentarios burgueses y jueces burgueses. Esta es una verdad pura, evidente, indiscutible, que conocen por experiencia, que sienten y perciben cotidianamente decenas y centenares de millones de seres de las clases oprimidas de todos los países burgueses, incluso de los más democráticos…
 
Kautsky no comprende esta verdad, inteligible y evidente para todo trabajador, porque “ha olvidado”, “ha perdido la costumbre” de preguntar: ¿democracia para qué clase ?"
 
 
Texto extraído de Contra el revisionismo. La revolución proletaria y el renegado Kautsky. Lenin
 
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Ejército Popular - Ejército de la Revolución



 
 
Ejército Popular – Ejército de la Revolución
Arif Hasko 

 
Nuestro ejército ha cumplido treinta años. Treinta años de batallas y combates en la marcha victoriosa por la liberación y la defensa del país. Décadas de temple y victorias escritas con letras de oro, con la sangre y el sudor de todo el pueblo.


Un nuevo ejército, como el Partido que lo creó; intrépido, como el Partido que lo dirige; invencible, como el Partido que constituye su núcleo. 

 





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Nuestro ejército popular fue creado por el Partido Comunista de Albania (hoy el Partido del Trabajo de Albania) y el camarada Enver Hoxha, en la lucha crucial contra los invasores y traidores fascistas, en la lucha por la liberación del país. El cumplimiento del plan estratégico para la expulsión de los invasores y por la liberación del país, por la destrucción del viejo poder del Estado y la creación del nuevo Poder de los consejos de liberación nacional, fue posible sólo con la organización, educación y dirección de un ejército revolucionario salido del seno del pueblo y vinculado estrechamente con él. Esta no fue una tarea fácil, pero era una tarea de vida o muerte. Precisamente ahí reside el gran mérito histórico del Partido y el camarada Enver Hoxha que supieron cómo resolver este problema de una forma creadora bajo las condiciones específicas de nuestro país. 

 
La experiencia histórica de varios países había demostrado que no podía haber revolución triunfante sin su brazo armado, sin un ejército revolucionario. 

 
La organización de la lucha armada de liberación y de la insurrección general armada del pueblo no podía realizarse sin la creación de un ejército regular de liberación nacional. 

 
Nuestro pueblo es un pueblo aguerrido que durante siglos nunca depuso las armas. Los enemigos nunca lo vieron arrodillarse, nunca vieron su espalda sino su pecho, nunca lo vieron temeroso ante la fuerza de la superioridad de medios del enemigo. El Partido se apoyó firmemente en esas tradiciones, en el amor a la patria, el valor y el coraje, y se vinculó con el pueblo, echando profundas raíces en él. Pero nuestro pueblo carecía de la tradición de un ejército organizado. Combatió en grupos y en forma de guerrillas, pero éstos no se convirtieron en la base de un ejército organizado. El ejército que fundó el régimen de Zog era un ejército de tipo medieval, un ejército parásito antipopular, para desfiles, sumido en la corrupción, la ignorancia, el espionaje y la traición. Por ese motivo, el Partido tuvo que buscar y encontrar las formas y organizar un nuevo ejército. Y así lo hizo. El Partido construyó ese nuevo ejército paso a paso, gradualmente, en la oleada de la lucha revolucionaria, simultáneamente al crecimiento de la conciencia de las masas populares, a la vez que hacía de la línea del Partido una parte de su vida, al mismo tiempo que se intensificaba la lucha. El movimiento partisano sirvió de base para la preparación de la insurrección general armada del pueblo y para la creación de un ejército regular de liberación. 

 
Nuestro ejército empezó su camino con varias decenas de hombres y se convirtió en un ejército grande. Hablando acerca de esto, el camarada Enver Hoxha ha dicho: “Como una pequeña bola de nieve que rodando la pendiente de la montaña crece lentamente y se hace una poderosa avalancha, que barre enérgicamente todo lo que se le cruza y remece las montañas y planicies como un terremoto, así los primeros grupos partisanos y guerrillas, que al principio eran pequeños en número, aumentaron día a día con los mejores hijos e hijas del pueblo, creándose el poderoso ejército partisano de liberación nacional, que en 1944 contaba con más de 70,000 combatientes organizados en brigadas, divisiones y cuerpos del ejército”.

 
Así fue creado el ejército de un país pequeño que enfrentaría a un ejército fuerte, mucho más grande en número, medios y armamento. La primera escuela de este ejército fueron las unidades guerrilleras, al principio en la ciudades y luego también en el campo; sus cuarteles eran todas las casas del pueblo y las montañas de Albania; sus “órdenes del día” eran los pronunciamientos y volantes del Partido que despertaban la conciencia nacional. No había reclutamiento forzoso sino incorporación voluntaria. Las acciones, enfrentamientos y batallas fueron escuelas y academias. Aprendían mientras combatían; sus mejores “intendentes” para el suministro de armas y técnica militar fueron los destacamentos y arsenales de los invasores y traidores, a los que se despojaba de ellos a través del combate; mientras que el pueblo proveía el alimento y la vestimenta. 

 
El ejército de liberación nacional, aunque era la principal fuerza armada, no era la única; además, y cooperando con él, actuaban cientos de destacamentos territoriales y batallones de aldeas, cientos de unidades guerrilleras de las ciudades, todos voluntarios, aplicando el principio revolucionario de armar a todas las fuerzas populares insurgentes. 

 
Precisamente, el 10 de julio de 1943, cuando el Consejo General de Liberación Nacional decidió la creación del Estado Mayor con el camarada Enver Hoxha como comisario político, como centro político y orgánico que asumiría la dirección estratégica y operativa de la lucha armada contra los invasores y traidores fascistas, las unidades partisanas regulares contaban con cerca de 10,000 combatientes organizados en 22 batallones y en una gran cantidad de grupos, así como no menos de 20,000 hombres armados que conformaban destacamentos voluntarios territoriales y unidades guerrilleras. Las aéreas liberadas incluían más de la mitad del territorio del país. Después de esto, el 15 de agosto de 1943, fue creada la primera unidad del ejército, la primera brigada de choque, a la que se sumaron otras brigadas. De esta forma, el 10 de julio marcó la creación del ejército regular de liberación nacional, en cuyo núcleo se encontraba y permanece el Partido. 

  
Nuestro ejército pasó a través de cientos de batallas contra los invasores fascistas italianos y alemanes, creció, se templó y alcanzó victorias. Como el Partido lo quería, el ejército se convirtió en un ejército popular con raíces en el pueblo, un ejército verdaderamente disciplinado, con alta consciencia, móvil y maniobrable, que evitó los golpes del enemigo, preservaba sus propias fuerzas atacando al enemigo donde y cuando éste no lo esperaba; libró una guerra partisana, no frontal, una guerra librada por todas las fuerzas armadas, convirtiendo el país en un mar de fuego de la lucha popular. Sabía cómo contraponer acciones verdaderamente activas de un ejército revolucionario a las clásicas acciones de los ejércitos fascista y nazi; contraponiendo la habilidad y la sabiduría del pueblo, el arrojo, la iniciativa y creatividad de los cuadros revolucionarios a la rutina y clasicismo de los cuadros de las escuelas y academias de la burguesía prusiana y fascista. Así el rifle se enfrentó al cañón y triunfó, el pequeño venció al grande, el espíritu proletario derrotó al espíritu de la agresión. 

 
Describiendo este golpe político, militar, moral y psicológico asestado por nuestro ejército al ejército nazi, uno de los comandantes de este último escribió en octubre de 1944: “Los alemanes están metiéndose cada vez más en un callejón sin salida, tanto que finalmente se ven obligados a entregar Albania… Nadie espera salir vivo de Albania”. 

 
En esta lucha de vida o muerte, nos apoyamos firmemente en nuestro territorio, en el territorio albanés, en nuestras tradiciones, en nuestras propias fuerzas y brazos, ligando nuestra lucha con la lucha antifascista de los demás pueblos, en primer lugar con la lucha del pueblo soviético dirigido por J.V. Stalin. Con su propia lucha, con sus propias fuerzas, nuestro pueblo liberó la patria y se puso en el pedestal de amo absoluto de su país el 29 de noviembre de 1944. 

 
Pero nuestro pueblo, educado en el internacionalismo proletario, no detuvo su lucha contra los invasores, los persiguió estrechamente, fue en ayuda de sus hermanos kosovares, envió dos divisiones del Ejército de Liberación Nacional para ayudar a los pueblos de Yugoslavia. Combatieron heroicamente por la liberación de Montenegro y Sandjak, de Bosnia y otros lugares hasta Vishegrad.  

 
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La nueva Albania que nació después de la liberación inició su marcha por el camino socialista. Este camino no fue fácil. Los enemigos imperialistas anglo-americanos lo consideraron como una espina en su espalda. Tenían sus cartas quemadas en sus manos. Sus liados –los ballistas y zogistas– fueron estigmatizados por el pueblo como traidores, como sirvientes de varios amos. Éstos sirvieron a los fascistas italianos y alemanes, a los británicos y americanos, pero fracasaron. Fracasaron pero no dejaron de conspirar, dentro y fuera del país. Por esa razón, el Partido y el camarada Enver Hoxha, en los días en que la bandera de la libertad flameaba en todo el país, iniciaron la reorganización, modernización y fortalecimiento del ejército para asegurar que la bandera de la libertad continuara flameando. Sin un ejército popular fuerte no se podía garantizar la defensa de la patria, no podía existir el poder popular. Se guiaron por la enseñanza de V.I. Lenin: no basta con tomar el poder del Estado, debemos conservarlo. 


Y cuando las heridas de la guerra todavía estaban abiertas, cuando las cenizas de las ruinas se veían por doquier, cuando aún se sentía el olor de la pólvora, cuando la llama del patriotismo se había elevado al máximo, los enemigos no depusieron las armas. El blanco principal de los remanentes de la reacción y de los imperialistas y revisionistas, para hacer realidad sus sueños –el derrocamiento del poder popular–, era el ejército, el ejército que los aplastó, el ejército que los aplastará. Precisamente por esa razón empezaron a lanzar consignas como “Para qué se necesita el ejército ahora que Albania ha sido liberada”, “Dejemos las armas y tomemos los picos y las palas”. Pero el Partido y el pueblo estuvieron alertas. Y mantuvieron su aguda vigilancia para golpear a los que querían desarmar a la revolución. El Partido lanzó la consigna militante y revolucionaria: “Construir el socialismo con el pico en una mano y el rifle en la otra”. Desenmascarando a los enemigos que llamaban a “deponer las armas”, el camarada Enver Hoxha escribió: “Nuestro ejército no dejará las armas hasta que desaparezca el más mínimo peligro para el pueblo. Nuestro ejército se fortalecerá, se hará fuerte como el acero, será el defensor de las conquistas del pueblo, el defensor de la nueva construcción del país”. 

Hoy, cuando hacemos el balance de 30 años de victorias, nos enorgullecemos de que nuestro ejército haya preservado y desarrollado sus tradiciones año tras año, que haya mantenido un elevado espíritu revolucionario, que haya servido con devoción al pueblo y a la patria en todo lugar. La experiencia, el gran tesoro de la lucha de liberación nacional, fue cuidadosamente acumulada, fue estudiada y generalizada. El arte militar de la guerra popular está basado en esta riqueza colosal, en este gran tesoro que es la experiencia de nuestro ejército en la lucha por la liberación de la patria. 

Nuestro ejército popular, bajo la dirección del Partido y del camarada Enver Hoxha, marchó adelante con determinación en el camino de la modernización. Simultáneamente con las transformaciones del país en camino al socialismo, con el desarrollo de la industria y la agricultura colectiva, de la educación y la cultura, el ejército también fue desarrollado y fortalecido, fue equipado con el arte militar moderno, con nuevas armas y tecnología, se perfeccionó aún más su estructura organizativa de conformidad con la nueva etapa, con las nuevas tareas que está cumpliendo como ejército de la dictadura del proletariado. Esto no se alcanzó sin dificultades y obstáculos, sino mediante una feroz lucha de clase en el interior y en la arena internacional, mediante las luchas por la defensa del poder popular, así como también contra los remanentes de la reacción y contra los imperialistas, que no dejaron piedra sobre piedra, organizando provocaciones y agresiones, ejerciendo el chantaje y la presión. Las armas de nuestro ejército derrotaron a las armas de los enemigos durante las provocaciones de agosto de 1949, al igual que, antes y después, hicieron fracasar los planes de los enemigos internos del Partido y del pueblo. El ejército permaneció siempre unido en torno al Partido, infinitamente leal al pueblo.

La profundización de la revolución socialista, la disposición de todo el país en la etapa de la construcción completa de la sociedad socialista, la revolucionarización de toda la vida nacional, particularmente en estos últimos años, se reflejaron positivamente en toda la vida y actividad de nuestras fuerzas armadas. Estos años marcaron otro periodo en el fortalecimiento y revolucionarizacion del ejército, en su transformación en un gran ejército popular, en su equipamiento con el arte y la ciencia militar de la guerra popular. 

Echando una mirada a la trayectoria combativa de nuestro ejército popular en estas tres décadas de su existencia, una vez más destacamos las grandes lecciones que se extraen para un ejército de nuevo tipo, un ejército popular, un ejército de la revolución, como es nuestro ejército.

Primero, no puede haber ejército revolucionario sin un partido revolucionario que lo dirija. Nuestro ejército nació y se convirtió en un ejército fuerte porque fue creado, organizado y dirigido por el Partido de la revolución. El Partido lo hizo un ejército político; siempre ha sido y sigue siendo su alma y corazón, y siempre ha estado al mando del ejército; el Partido lo hace invencible. El trabajo político del Partido, la prioridad del trabajo ideológico y político sobre el trabajo militar hace que nuestro ejército sea siempre un brazo leal del pueblo, de la dictadura del proletariado. 

El Partido ha educado al ejército en su línea y en el marxismo-leninismo. Este ha sido y sigue siendo el arma número 1, la más poderosa, la que ha hecho de nuestro ejército un ejército político y revolucionario. La dirección del Partido siempre ha garantizado el carácter proletario popular del ejército. 

Segundo, la defensa de la patria es cuestión de todo el pueblo. El camarada Enver Hoxha ha dicho: “La patria es de todo el pueblo y por eso es defendida no sólo por el ejército regular, el ejército uniformado, sino también por todo el pueblo en armas, militarmente organizado y preparado”. El nuestro no es un ejército de cuarteles, una casta cerrada que permanece separada del pueblo, sino fusionada con el pueblo, que unido a él defiende la patria. En esa dirección nuestro Partido ha combatido los puntos de vista burgués y revisionista sobre el ejército, que lo sitúan sobre el pueblo, separado del pueblo y contra el pueblo. 

En este problema, nuestro Partido se guía por la instrucción de V.I. Lenin: con nosotros “cada ciudadano debe ser un soldado y cada soldado un ciudadano”. Así, todo el país es hoy un lugar en construcción, una escuela de educación y una fortaleza militar inexpugnable. La consigna revolucionaria del Partido, “Con el pico en una mano y el rifle en la otra”, encuentra su expresión en esto. Nuestro ejército se ha convertido hoy en una escuela que educa militarmente a todo el pueblo. Este es un gran principio de nuestro Partido, una ley general de la construcción y la defensa del socialismo. En esto también encuentra su expresión la profundización de nuestra democracia socialista, donde las amplias masas deben tomar parte activamente en la administración de nuestro Estado de dictadura del proletariado, en el desarrollo y en la dirección de nuestras fuerzas armadas.  

Este es un principio marxista-leninista, pero en nuestro país es de especial importancia si consideramos que somos un país pequeño cercado por los imperialistas y revisionistas que ejercen una presión permanente y total sobre nuestro país. Por eso es que en sus recientes discursos el camarada Enver Hoxha nos instruye que ampliemos y profundicemos la compresión de la cuestión de la defensa de nuestro país, que nuestro hombre nuevo comprenda la cuestión de la defensa, entendiendo en primer lugar las condiciones en que trabajamos y construimos el socialismo. Dice: “…En la situación política que el mundo y nuestro país están viviendo, todo lo que se hace, toda acción, todo trabajo, toda palabra, debe estar vinculada con la defensa de nuestra patria socialista contra los enemigos, que esta cuestión de la defensa debe predominar en la mente, corazón y conciencia de todo hombre”.

Tercero, incluso un pueblo pequeño en número puede defender con éxito su patria contra un enemigo más grande en número y medios. Esto ha sido confirmado por muchos siglos de nuestra vieja historia, desde Scanderbeg hasta la batalla de Vlora, desde la gloriosa lucha de liberación nacional hasta la heroica lucha por la defensa de la patria durante estos 29 años de liberación. 

La aplicación del principio revolucionario de basarse en las propias fuerzas es una de las condiciones para llevar adelante la defensa del país. Y nosotros siempre nos hemos basado en nuestras propias fuerzas en la defensa de nuestra patria, en el nervio de acero revolucionario de nuestro pueblo y Partido. La aplicación de este principio es de actual importancia porque los imperialistas y revisionistas están pregonando hoy que un pueblo pequeño sólo puede defender y asegurar su independencia y libertad bajo el “paraguas” de las dos superpotencias, con el objetivo de mantener a los pueblos en la esclavitud, intimidándolos y haciéndoles perder la confianza en sus propias fuerzas. Nosotros nos basamos primero y ante todo en el factor interno como el factor decisivo. 

Otra exigencia es el establecimiento de la firme creencia en la victoria. Esta ha sido y sigue siendo una característica de nuestro pueblo y nuestro ejército. Esta confianza ha sido creada en nosotros por el Partido, desde cuando se formaron las unidades guerrilleras, cuando todavía teníamos un pequeño ejército, y tanto más ahora que tenemos el poder del Estado en nuestras manos, con nuestro Partido a la cabeza, con una fuerte economía socialista, con nuestro hombre nuevo educado por el Partido, cuando tenemos un ejército y a todo el pueblo organizado y en armas, militarmente entrenado. Nuestra firme confianza se alimenta de la ideología marxista-leninista –la línea de nuestro Partido. 

Cuarto, la fuerza de nuestro ejército reside en vínculos con el pueblo. Nació en el seno del pueblo, que lo mantuvo, preservó y luchó con él por la liberación de la patria. El pueblo lo nutrió con las mejores tradiciones, con patriotismo y valentía; no escatimó en nada para proveerle con armas y tecnología modernas; y siempre, en toda momento, vivió y luchó por la defensa de la patria, hombro con hombro con el ejército. Por eso la estrecha ligazón con el pueblo, viviendo sus alegrías, victorias y preocupaciones, ha profundizado aún más el carácter popular revolucionario de nuestro ejército. Son vínculos ideo-políticos, económicos, militares y espirituales; son vínculos de clase revolucionarios. 

Toda la trayectoria combativa de nuestro ejército está permeada por la línea de masas como hilo conductor. Los cuadros confían en la opinión y en la fuerza de las masas; escuchan su voz, discuten y resuelven con ellas los problemas de educación y entrenamiento. Las masas educan y enseñan a los soldados, pero también aprenden de los soldados. En este proceso, las relaciones cuadros-masas, que son un principio importante de un ejército revolucionario, se fortalecen y perfeccionan permanentemente. 

Quinto, el ejército ha respondido al cuidado del pueblo con lealtad, con su intensa formación para la defensa y con su ayuda sin reservas en la construcción socialista. 

Nuestro ejército, al lado de todo el pueblo, junto al pueblo, participó en la reconstrucción de nuestro país y en la construcción socialista. No hay obra económica e industrial en que el soldado no haya derramado sudor, no hay proyecto o calamidad natural en que el ejército no haya dado su valiosa ayuda. Esto es de doble importancia y sirve sobre todo para educar al ejército en el amor al trabajo y a los trabajadores. 

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Nuestro ejército llega al 30º aniversario de su fundación, el 10 de julio de 1973, con un balance rico en logros, con mayores resultados en su formación política y de combate, y con una mejor preparación. La dirección del Partido y del comandante general camarada Enver Hoxha en el ejército es una garantía confiable para la defensa de las conquistas de nuestro pueblo.

Siempre evaluando con gran claridad ideológica y gran madurez política las situaciones –el doble cerco imperialista-revisionista a nuestro país, los preparativos de guerra realizados por los imperialistas norteamericanos y socialimperialistas soviéticos, su febril carrera armamentista–, todo militar y todo nuestro pueblo-soldado sacan la gran lección de que debemos estar militarmente preparados para que cualquier agresor que se atreva a poner sus manos en nuestro país se queme en las llamas de nuestra guerra popular. Nuestro ejército y nuestro pueblo agudizan su vigilancia revolucionaria y mantienen la pólvora seca para que los enemigos no nos sorprendan desprevenidos. La historia nos ha enseñado esto. Y estamos confiados de que venceremos a cualquier agresor o coalición de agresores que se atreva a violar las sagradas fronteras de nuestra patria. La gloriosa trayectoria de 30 años de nuestro ejército es un testimonio de su fuerza y poderío, como ejército de nuevo tipo, como ejército popular, como ejército de la revolución. 

Fuente: Albania Today nº 3, mayo-junio de 1973 

Traducido para “Crítica Marxista-Leninista” por Ykv.Pk 
 
 
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India: Activistas denuncian incremento de la represión y las violaciones sistemáticas de los derechos humanos


“La democracia está siendo ahogada hasta la muerte en Chhattisgarh” advirtió el abogado K. Savithri, miembro del Foro Democrático de Telengana y esposa del abogado Balla Ravindranath, uno de los siete miembros de un equipo de investigación en su camino a Bastar que fueron recogidos el día de Navidad por la policía de Chhattisgarh. Ravindranath, el secretario del capítulo Telengana del Foro para la Liberación de Prisioneros Políticos, y sus colegas han sido acusados ​​bajo la infame Ley de Seguridad Pública de Chhattisgarh y están detenidos sin libertad bajo fianza en la cárcel de Sukma.

Hablando en una conferencia de prensa organizada por Mujeres contra la Violencia Sexual y la Represión del Estado (WSS) y Ciudadanos por la Paz y la Justicia en Chhattisgarh, la abogada Savithri dio un relato escalofriante de la condición de su marido y sus colegas en la cárcel, , Amenazados de tortura y forzados a firmar “confesiones” admitiendo llevar moneda desmonetizada para los maoístas.
 
Ella describió los procedimientos farsales en el Tribunal Especial de Naxal en Dantewada, donde las revistas literarias Telugu y los libros de texto incautados de los hombres arrestados fueron presentados como “literatura maoísta” y donde el juez negó la fianza alegando que el equipo había ingresado a Chhattisgarh sin permiso. Habló de autobuses llenos de mujeres y niños presentados en la corte y enviados directamente a la cárcel sin una audiencia ni ninguna representación legal. Los prisioneros son llevados a la corte no sólo con esposas, sino con manos y pies encadenados.
 
Savithri acusó a Bastar IG SRP Kalluri de justificar el asesinato a sangre fría de ciudadanos comunes al calificarlos como Naxals. “La definición de Naxalite es simplemente cualquier persona que cuestiona el estado”, dijo.
 
Otros miembros del panel – La profesora Nandini Sundar, la abogada Shalini Gera, la investigadora y periodista Vineet Tewari, la socia de WSS Rinchin y la abogada de derechos humanos Vrinda Grover- condenaron el reinado de terror que prevalecía en Bastar, con la policía desencadenando una campaña de amenazas e intimidación contra las autoridades locales. Activistas, medios de comunicación, abogados de derechos humanos y otros. Todos los que están investigando y denunciando las violaciones sistemáticas de los derechos humanos, en particular la violencia sexual contra las mujeres adivasi por la policía y las fuerzas auxiliares que participan en operaciones anti-maoístas, están siendo atacados por la policía.
 
En respuesta a las denuncias de las mujeres contra la violencia sexual y la represión del Estado y la amplia cobertura en los periódicos nacionales, la Comisión Nacional de Derechos Humanos tomó conocimiento de la cuestión y envió un equipo de investigación en marzo de 2016. El 7 de enero, Una orden que confirme que 16 mujeres adivasi son víctimas prima facie de violaciones, agresiones sexuales y agresiones físicas perpetradas por la policía estatal, y declarar al Gobierno de Chhattisgarh “vicariamente responsable” por graves violaciones de los derechos humanos en el estado.
 
La orden de la NHRC es una afirmación explícita de la afirmación de WSS de que la violencia sexual está siendo utilizada como arma de guerra por la policía de Chhattisgarh. Sin embargo, todos los oradores enfatizaron que se requiere acción mucho más fuerte y decisiva para detener la marea de encuentros falsos, Coacciones, violaciones en masa y agresiones sexuales que siguen siendo la norma en Bastar.
 
La profesora Nandini Sundar, la principal peticionaria en el caso Salwa Judum, calificó los ataques contra activistas como represalias por su temeridad al desafiar la versión policial de atrocidades como el caso Tadmetla, donde la policía desató una violenta violencia contra aldeanos desarmados durante la quema Por todo el pueblo. Dijo que el Gobierno de Chhattisgarh había violado repetidamente las órdenes de la Corte Suprema y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y estaba proporcionando una cubierta de impunidad a IG Kalluri por sus acciones ilegales e inconstitucionales.
 
Mientras IG Kalluri afirmaba con orgullo haber matado a 134 naxalitas durante su “Misión 2016”, muchos de estos encuentros han sido mostrados como asesinatos a sangre fría. La abogada Shalini Gera habló de un caso en el que un niño de nueve años fue baleado y luego descrito como un “temido Naxalite”. Ella describió cómo ella y sus colegas que estaban en Bastar para dar seguimiento a una orden de la corte para la exhumación y una segunda post mortem para un joven matado en un falso encuentro fueron amenazados por el SDM. Al igual que el equipo de Telegana, Shalini también ha sido acusado de intercambiar notas desmonetizadas para los maoístas.
 
Vineet Tewari describió la pobreza y la indigencia que ha visto en las tierras bástares y la situación de los adivasis aterrorizados por la policía. Dijo que todo el mundo en Bastar está viviendo con miedo a las balas de la policía. Rinchin dio una cuenta conmovedora del coraje y la determinación de las mujeres adivasi sobrevivientes de violencia sexual que se han presentado para alojar FIRs, caminando durante horas para llegar a la comisaría, siendo rechazadas pero volviendo una y otra vez hasta que sus testimonios fueron registrados. Dijo que a pesar de ser obstaculizada y perseguida a cada paso, los querellantes están decididos a luchar hasta que reciban justicia y los delincuentes son castigados. Pidió a la Comisión Nacional de Derechos Humanos que garantizara la persecución penal de los infractores y que el principio de la responsabilidad del mando sea aplicado por los tribunales.
 
IG Kalluri ya ha anunciado la ‘Misión 2017’ – una guerra contra el “safedposh Naxali” (cuello blanco Naxals) que él ha descrito como más peligroso que los propios Naxals. Resumiendo la situación sobre el terreno, la abogada y activista de derechos humanos Vrinda Grover describió las acciones de IG Kalluri y sus violentas bandas de vigilantes como una violación abierta de los derechos democráticos garantizados por la Constitución incluyendo el derecho a la libre circulación, Igualdad de trato ante la ley, derecho a la disidencia y, sobre todo, derecho a la vida. “¿Por qué alguien necesita permiso para entrar en Chhattisgarh, ¿ha sido Chhattisgarh secuestrado de la Unión de la India?”, Fue su pregunta. Dijo que aunque la NHRC ha ordenado la grabación de declaraciones de otros supervivientes de violación, no está claro cómo ocurrirá esto en la atmósfera predominante en el estado donde incluso las autoridades estatutarias y quienes los asisten pueden ser amenazados e intimidados. ¿Cómo hablarán los pobladores afectados, presentarán quejas o recibirán representación legal?
 
Los oradores instaron a los medios de comunicación presentes a romper el silencio sobre la situación en Bastar, y se unieron a los activistas para pedir la restauración de la democracia y el estado de derecho en Bastar.

Red Spark

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¡Ni las cárceles, ni las balas, detendrán al pueblo en lucha!

 

Al Pueblo De Venezuela,
 
Al Gobierno Bolivariano de Venezuela,
 
A los Pueblos y Gobiernos del Mundo,
 
A los Medios de Comunicación Nacionales e Internacionales,
 
A la Opinión Pública Nacional e Internacional,
 
Al Mundo entero,
 
Hermanos y Hermanas:
 
Con orgullo rebelde, combativo y libertario, los militantes de la Coordinadora Simón Bolívar rendimos tributo a quienes, como muestra de constancia, convicciones y espíritu de lucha, un 18 de Enero de 1975, en la ciudad de Caracas, realizaron la digna fuga del Cuartel San Carlos.
 
Para esa fecha, enmarcada en el terrible ambiente de represión y de injusticias sociales, ejecutadas por los partidos de la derecha criolla venezolana, Acción Democrática (AD) y el Comité de Organización Política Electoral Independiente (COPEI), 23 guerrilleros revolucionarios, víctimas de la falsa democracia representativa, lograron evadir la seguridad de la cárcel para presos políticos, como lo fue el Cuartel San Carlos, considerado, para ese momento, como de máxima seguridad y fortaleza, y el más seguro del país.
 
El 18 de enero de 1975 se desarrolló la  operación    “Jesús Márquez Finol”   (con integrantes de PRV y BR) dirigida  por Tito González Heredia, que  consistía   en  la toma  de  las inmediaciones  del  Cuartel  San  Carlos,  con  intención de atacarlo en caso que  fuera necesario,  ya que  en  la casa propiedad  del músico Víctor Cuica, emergerían debajo de   la  tierra  23  revolucionarios  que escaparían a través de un túnel. Ocho años  antes  (febrero de 1967)  se había  producido la fuga de Guillermo  García  Ponce, Teodoro Petkoff y Pompeyo Márquez, pero aquel túnel a diferencia de  este,  se  había  construido  desde   una casa ubicada en un costado del cuartel.
 
Luego de tomada la casa, la angustia aumentaba puesto que  los  refugiados  no aparecían,  hasta   que   en el  segundo  cuarto  de la  residencia  comenzó  a sentirse un ruido debajo del piso, utilizando estetoscopios, fueron ubicados  y se empezó a romper el concreto, desalojándoles en varios carros, con rumbos diferentes.
 
Estas personas fueron: Carlos Betancourt (Comandante Gerónimo), Gabriel Puerta Aponte (2do Comandante de Bandera Roja), Francisco Parada (FALN), Pablo Hernández Parra, Croquer Chang, William Álvarez, Carlos Leonardo Araya, Ramón Morales Rossi (estudiante de Sociología en la UCV), Marcos Julio Croquer, Jesús Marrero, Rafael Uzcategui, Leonardo Serrano, Marcos Ludeña, Vicente Contreras, Ali del Carmen Torres, Alejandro Roja, Emperatriz Guzmán, Mary Luz Rojas, Asdrúbal Guzmán, Leobardo Solórzano, Héctor Vivas, Quintín Moya y Efraín Betancourt.
 
Formaban, todos, parte de esas generaciones de jóvenes combativos que no se rendían ante el poder ni dudaban en arriesgar hasta su propia vida por defender los ideales revolucionarios que se identificaban con las luchas populares. Pero al igual que en todo proceso social, encontramos diferentes grados de preparación, convicciones, lealtades y principios, que van desde la ofrenda de la vida por la causa empeñada, hasta la traición.
 
Ramón Elías Morales Rossi, fue posteriormente capturado y llevado a la penitenciaria de la Pica, donde también logró evadirse, para luego perderse en la clandestinidad, hasta que fue indultado. Ramón Morales Rossi, ha trabajado recientemente en el gobierno bolivariano. Marco Ludeña fue un destacado deportista. Fue el primero abatido en el kilómetro 52 de la población de Anaco - Puerto La Cruz en Octubre de 1977. Otros desaparecidos como Emperatriz Guzmán Cordero, fueron ajusticiados en la masacre de Cantaura el 4 de Octubre de 1982. Vicente Contreras Duque fue asesinado en la vía el Pao, Estado Bolívar, Efraín Betancourt, en Maracay, Quintín Moya, en el Tigre y Ali del Carmen Torres, murió del mal de chaga. Por las filas del gobierno pasaron como DISIP, Marcos Julio Croquer y Ali del Carmen Torres.
 
El presidente Luis Herrera Campins, les otorgó la libertad plena con una Ley de Amnistía autentica, entre los años de 1981 y 1982.
 
En el gobierno de Chávez asumieron como funcionarios públicos Ramón Elías Morales Rossi, Rafael Uzcategui del PPT y Asdrúbal Guzmán; el resto se ha ubicado en otras actividades comerciales, privadas y partidistas como Gabriel Puerta Aponte, Secretario General de Bandera Roja, a nivel nacional.
 
De los veintitrés presos fugados, algunos murieron combatiendo al lado de otros valientes compañeros en defensa del ideal patrio, regando con su sangre las flores de sus sueños libertarios. Sus sacrificios, como el de tantos otros, aún no han sido justamente reivindicados ante el país y el mundo, por quienes tenemos la obligación moral y el compromiso histórico de hacerlo.
 
Otros, se convirtieron en delatores y traidores de su clase y del movimiento popular. Sírvanse, todos ellos, con su ejemplo, a las actuales generaciones de funcionarios del Estado, quienes han llegado a ostentar el poder político, sin haber arriesgado nunca nada, para que reflexionen y entiendan que muchas otras personas entregaron sus vidas en esta lucha constante entre la burguesía y el Pueblo Pobre.
 
Y sobre todo sirva el legado de los que jamás claudicaron, a las nuevas generaciones de jóvenes para que se motiven en ser responsables con su formación ideológica, a fortalecer sus convicciones y abrazar esta lucha de nuestra gente por la Libertad y la Justicia Social.
 
Con Bolívar y Chávez, decimos ¡a la carga!
 
Desde Venezuela, Tierra de Libertadores, a 524 años del inicio de la Resistencia Antiimperialista en América, y a 206 años del inicio de Nuestra Independencia,
 
Suscribe:
 
La Coordinadora Simón Bolívar, una Organización de Base, Revolucionaria, Solidaria, Internacionalista, Indigenista, Popular y Socialista.
 
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