jueves, 30 de junio de 2011

El caso Flick 30 años después


Juan Manuel Olarieta
Abogado, escritor y represaliado político

A principios de los años ochenta Flick era el símbolo de la corrupción política en Europa. Entre 1969 y 1980 había financiado a los partidos políticos alemanes de todos los colores con un total de 1.300 millones de euros. El gerente de su consorcio, Eberhard von Brauchitsch, lo llamaba cínicamente el “cuidado del paisaje político”. Aunque entonces no formaba parte de la Unión Europea, aquel “paisaje” incluía a España y, más concretamente, al PSOE.

El dinero procedía de Friedrich Karl Flick, que durante décadas había dirigido uno de los mayores monopolios industriales de Alemania. Flick había heredado la fortuna de su padre, principal suministrador de armamento de Hitler, por lo que la conclusión es obvia: el dinero nazi financió la creación del PSOE durante la transición y su primera victoria electoral en 1982.

El caso Flick estalló en 1981 cuando una inspección del fisco alemán descubrió un documento contable que recogía pagos en efectivo a políticos de todos los partidos representados en el Bundestag, incluidos los ministros de Economía Hans Friderichs y Otto Lambsdorff, quienes perdonaron al consorcio Flick impuestos por valor de unos 450 millones de euros. La corrupción lava más blanco: transforma en democrático lo nazi y en privado lo público.

Los sobornos de Flick se convirtieron en el mayor escándalo de corrupción de Alemania occidental. La financiación de los partidos la llevaban a cabo cuatro fundaciones alemanas, especialmente la Friedrich Ebert, vinculada a la socialdemocracia, que servían de tapadera a la red de corrupción política y financiera.

El proceso posterior es harto conocido. Cada vez que estalla un escándalo se constituye su correspondiente comisión parlamentaria “de investigación” para calmar los ánimos y echar la porquería debajo del felpudo. En la interminable “investigación” que se abrió en Alemania, nadie se acordaba de nada. Von Brauchitsch declaró que no se trataba de sobornos, sino de donaciones.

El mismo Flick también había perdido la memoria. Tuvo que comparecer ante una comisión parlamentaria de su país que inició la investigación del caso. El magnate dijo no saber nada sobre las transferencias de dinero. Sacrificó a su lugarteniente, von Brauchitsch y tras él una serie de conocidos políticos y banqueros también se vieron obligados a dimitir, entre ellos, el entonces ministro de Economía, el liberal Otto Graf Lambsdorff.

La historia de la dinastía Flick era la de la misma Alemania. Su padre fue quien estableció los pilares del poderoso monopolio, que con el ascenso de los nazis en 1933, logró consolidarse como segundo emporio siderúrgico del III Reich al mando de 48.000 trabajadores forzosos procedentes de los campos de concentración. Al concluir la Segunda Guerra Mundial, el Tribunal de Nuremberg que condenó los crímenes nazis, le condenó a siete años de cárcel.

Para lavar su cara neonazi, en la posguerra la Alemania federal promulgó una ley para indemnizar a las víctimas de los campos de concentración nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Pero el que hace la ley hace la trampa, dice la sabiduría popular. Pese a que la familia Flick estuvo estrechamente vinculada a los nazis, pese a que su fortuna la acumularon con la explotación de los antifascistas convictos en los campos de concentración, nadie obligó a Flick a pagar un céntimo como compensación a los antifascistas. La solución no era la indemnización sino la expropiación de los monopolios, que es lo que hicieron en la otra parte de Alemania, en la República Democrática.

Cuando el capitalismo alemán aceptó pagar limosnas a un fondo común destinado a los antifascistas represaliados, Flick se negó. No estaba dispuesto a dar ni un céntimo a sus enemigos de clase. Argumentó que la limosna a los trabajadores forzosos, a partes iguales con el gobierno y las empresas privadas alemanas, no obligaba a los particulares. También señaló que aquellas empresas que durante el III Reich se encontraban en manos de la familia Flick, o hubieran tenido participaciones en ellas, como Daimler Benz y Dynamit Nobel, ya habían pagado su parte a dicho fondo.

Después del escándalo Flick decidió retirarse de los negocios. En 1985 vendió sus empresas siderúrgicas, químicas, de armamento y automotriz (su paquete de acciones en Daimler Benz) al Deutsche Bank por 970 millones de euros. El banco desmembró el monopolio en varias empresas y las sacó a bolsa. Los ingresos por la venta fueron invertidos en bienes inmobiliarios, acciones y fondos en Estados Unidos, Europa y Asia. En 1994 Flick trasladó la sede administrativa de sus negocios de Düsseldorf a Viena, donde vivió los últimos años de su vida con su tercera esposa, Ingrid Ragger, su secretaria, 33 años más joven que él. Allí murió plácidamente en 2006.

El antiguo dirigente democristiano Rainer Barzel también falleció aquel mismo año. En 1984 había dimitido de la presidencia del Bundestag cuando de la comisión “de investigación” del caso surgió la sospecha de que también había recibido dinero de Flick. Con ese pago, maquillado en forma de honorarios de asesoría, Flick había comprado nada menos que la retirada de Barzel de la presidencia del partido y del grupo parlamentario democristiano para dejar vía libre a Helmut Kohl.

El nombre de Kohl figuraba en la relación de sobornados. Von Brauchitsch no sólo le pagó con dinero sino también con caviar. Debe, pues, su carrera a Flick, es decir, a la corrupción política. Para variar, en su declaración, el futuro canciller dijo no acordarse de nada. Al llegar al gobierno la coalición democristiana-liberal que presidió intentó amnistiar a los corruptos, pero el intento fracasó por la enorme indignación pública que se había desatado.

El capítulo español de la trama tardó un poco más en ser destapado, pero no se destapó en España, donde todos miraban para otro lado. Sucedió en 1984 cuando el diputado socialdemócrata alemán Peter Struck declaró a la prensa de su país que otro diputado del mismo partido, Hans Jürgen Wischnewski, había entregado un millón de marcos a la trama española de corrupción que desde el gobierno dirigía Felipe González.

La revista alemana “Der Spiegel” aseguró en 1990 que las primeras entregas de Flick a España procedían de los fondos reservados de los servicios secretos alemanes creados durante el gobierno socialdemócrata-liberal de Helmut Schmidt (1974-1982), con el consentimiento de todos los partidos parlamentarios.

Durante la transición, para la entrega encubierta de los sobornos los servicios secretos alemanes utilizaron cuatro fundaciones políticas diferentes, especialmente la Friedrich Ebert. Para borrar los rastros del origen del dinero también falsificaron la documentación. Las donaciones a España y Portugal ascendieron entre 1978 y 1981 a unos 3,3 millones de euros, según “Der Spiegel”.

¿Qué es lo que trataban de tapar los servicios secretos y la socialdemocracia? La explicación apareció cuando en la comisión del Congreso compareció von Brauchitsch, el representante de Flick. Carrillo le preguntó: “Tengo entendido que el Sr. Flick fue condenado por el Tribunal de Nuremberg como criminal de guerra nazi. Y creo que usted es hijo del general que fue jefe del estado mayor de Hitler... Entonces, ¿cómo se explica que ustedes financien al PSOE?” Von Brauchitsch no vaciló en la respuesta: “Tratábamos de cerrar el paso al comunismo y el partido mejor situado para hacerlo era el PSOE”.

Acorralado, Felipe González, entonces presidente del gobierno del PSOE, pronunció aquella célebre frase: “No he recibido ni un duro, ni una peseta, ni de Flick ni de Flock”. Naturalmente que era mentira: en la comisión parlamentaria de investigación los implicados se pusieron de acuerdo en admitir que la Fundación Friedrich Ebert había destinado a España un millón de marcos, pero encontraron un agujero por el que escaparse: lo habían percibido un año antes de que se prohibiera a los partidos españoles recibir donaciones extranjeras. El Congreso de los Diputados absolvió a Felipe González con 263 votos a favor, aprobando las conclusiones elaboradas por la comisión acerca de la inexistencia de pruebas y la falsedad de las declaraciones.

Luego Felipe González reconoció haber recibido dinero proveniente de Alemania: “Era dinero para una causa noble”, dijo. A eso le llaman nobleza. Esa causa “noble” era la suya propia y la del partido que presidía. Es algo que los republicanos, que no creemos en los títulos nobiliarios, no entendemos.

martes, 28 de junio de 2011

STALIN Y EL CULTO A LA PERSONALIDAD, ¿QUÉ HAY DE CIERTO?


Tomado de http://forocomunista.org/

William B. Bland

(De la Liga Comunista del Reino Unido). Discurso leído a la Stalin Society en mayo de 1991.


Conseguir que la gente deje de odiarte es bastante difícil; puedes intentar ser amable con ellos; eso podría funcionar. Pero ¿qué ocurre cuando la gente te aprecia --e incluso te ama? ¿Es posible hacer que dejen de albergar ese sentimiento? Seguramente es posible, pero ¿con qué finalidad haría alguien una cosa así?

El 14 de febrero de 1956, el político revisionista soviético Nikita Jruschev [2] , entonces Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de la Unión Soviética, de manera pública pero oblicua atacó a Stalin en el XX Congreso del Partido: "Es de importancia suprema restablecer y reforzar por todos los medios posibles el principio leninista del liderazgo colectivo. El Comité Central... condena enérgicamente el culto individual como ajeno al espíritu del marxismo-leninismo". (N.S. Jruschev:, Report to the Central Committee, 20th Congress [Informe al Comité Central; XX Congreso del PCUS] febrero de 1956; Londres; 1956; p. 80-81). En su 'discurso secreto' al mismo Congreso el 25 de febrero (que se filtró al Ministerio de Asuntos Exteriores de los EEUU, pero no fue publicado en la Unión Soviética) Jruschev atacaba a Stalin de forma más directa, afirmando que "el culto individual adquirió un tamaño monstruoso principalmente porque el mismo Stalin, utilizando todos los métodos concebibles, apoyó la glorificación de su propia persona" (Instituto Ruso, Columbia University (Ed.): The Anti-Stalin Campaign and International Communism [La Campaña Anti-Stalin y el Comunismo Internacional]; Nueva York; 1956; p. 69).

Muchos anti-comunistas y anti-estalinistas han escrito extensamente sobre el "culto a la personalidad", propagando siempre los mismos rumores y opiniones sin fundamento como si fueran hechos probados. De hecho, numerosos testigos dan fe de la sencillez y modestia de Stalin. Así pues, veamos lo que dicen diversos testigos oculares de todas las ideologías políticas, testigos que no tenían NINGUNA RAZÓN para mentir.

Comencemos por las declaraciones de testigos oculares neutros y\u hostiles sobre la persona de Stalin.

El diplomático americano Joseph Davies [3] hizo hincapié en las maneras sencillas y amables de Stalin: "Me asusté un poco cuando vi la puerta... abierta y el Sr. Stalin entró en el despacho solo.... Su comportamiento es amable, sus maneras despreocupadamente sencillas... Me saludó cordialmente con una sonrisa y con gran sencillez, pero también con auténtica dignidad.... Sus ojos castaños son de mirada sumamente amable y apacible. A un niño le gustaría sentarse en su regazo y un perro se acercaría furtivamente hasta él". (J. E. Davies: Mission to Moscow [Misión en Moscú]; Londres; 1940; p. 222, 230).

Isaac Don Levine [4] escribe en su biografía hostil de Stalin: "Stalin no busca honores. Aborrece la pompa. Es contrario a todo tipo de demostraciones públicas. Podría llevar en el pecho todas las insignias nominales de un gran estado. Sin embargo, prefiere mantenerse en un segundo plano" (J. D. Levine: Stalin: A Biography [Stalin: una Biografía]; Londres; 1931; p. 248-49).

Otro crítico hostil, Louis Fischer [5], señala 'la capacidad de escuchar' de Stalin: "Stalin... es una fuente de inspiración para el Partido por su firme voluntad y su calma. Los individuos en contacto con él admiran su capacidad de escuchar y su habilidad para mejorar las sugerencias y propuestas de subordinados sumamente inteligentes" (L. Fischer: Artículo publicado en The Nation, Volumen 137 (9 de agosto de 1933); p. 154).

Eugene Lyons [6], en su biografía titulada Stalin: Czar of All the Russias [Stalin: Zar de Todas las Rusias], describe el sencillo modo de vida de Stalin: "Stalin vivía en un apartamento modesto de tres habitaciones.... En su vida diaria sus gustos fueron siempre sencillos, casi hasta el extremo de la crudeza.... Incluso los que le odiaban con un odio desesperado y le atribuían sádicas crueldades nunca le acusaron de excesos en su vida privada... Los que miden el 'éxito' por los millones de dólares, los yates y las amantes encuentran difícil de entender cómo el poderoso puede encontrar placer en la austeridad… No había nada ni remotamente parecido a la actitud de un ogro en su aspecto o en su conducta, nada teatral en sus maneras. Un hombre agradable, serio y maduro --evidentemente dispuesto a ser amistoso con el primer extranjero que había admitido a su presencia en años. 'Es una persona agradable desde cualquier punto de vista', recuerdo que pensaba mientras estábamos allí sentados, y ese pensamiento me causaba asombro" (E. Lyons: Stalin: Czar of All the Russias [Stalin: Zar de Todas las Rusias]; Filadelfia; 1940; p. 196, 200).

Lyons le preguntó a Stalin: "¿Es usted un dictador?"; Stalin sonrió, dando a entender así que la pregunta era absurda. "No", dijo con lentitud, “no soy ningún dictador. Los que usan esa palabra no entienden el sistema soviético de gobierno ni los métodos del Partido Comunista. Ningún hombre o grupo de hombres puede dictar nada. Las decisiones son tomadas por el Partido y aceptadas por sus órganos, el Comité Central y el Politburó" (E. Lyons: ibíd.; p. 203). (Comentario Editorial: recordemos que Lyons fue uno de los reporteros occidentales que colaboraron con los nazis en la elaboración de la mentira del "hambre de la colectivización").

El revisionista finlandés Arvo Tuominen (1894-1981), fuertemente hostil a Stalin, comenta en su libro The Bells of the Kremlin [Las Campanas del Kremlin] el deseo de Stalin de pasar inadvertido: "En sus discursos y escritos Stalin siempre se retiraba a un segundo plano, hablando sólo del comunismo, del poder soviético y del Partido, y acentuando que él era simplemente un representante de la idea y de la organización, nada más... Nunca advertí la más mínima señal de vanagloria en Stalin" (A. Tuominen: The Bells of the Kremlin [Las Campanas del Kremlin]; Hanovre (New Hampshire, EE. UU); 1983; p. 155, 163).

En este punto el mismo autor expresa su sorpresa por el contraste entre el verdadero Stalin y la imagen de propaganda que se había extendido sobre él: "Durante mis muchos años en Moscú nunca dejó de maravillarme el contraste entre el hombre y las semblanzas colosales que se habían hecho de él. Aquel caucasiano de altura media, ligeramente picado de viruela y con un gran mostacho, se hallaba todo lo lejos que uno pudiera imaginar del estereotipo de un dictador. Pero, al mismo tiempo, la propaganda proclamaba sus capacidades sobrehumanas" (A. Tuominen: ibíd., p. 155).

El mariscal soviético Georgy Zhukov [7] habla de la 'carencia de afectación' de Stalin: "sin afectación y sin manierismos, él (Stalin) se ganaba el corazón de todos los que le trataban" (C. K. Zhukov: The Memoirs of Marshal Zhukov [Memorias del Mariscal Zhukov]; Londres; 1971; p. 283).

La hija de Stalin, Svetlana Alliluyeva [1926-] es lo bastante crédula como para aceptar casi cualquier difamación contra su padre, pero incluso ella rechaza la acusación de que el propio Stalin tramase el 'culto' a su personalidad. Svetlana describe un viaje en tren con Stalin de Crimea a Moscú en 1948: "Al pararnos en una estación dimos un paseo por el andén. Mi padre llegó hasta la locomotora, saludando a los trabajadores del ferrocarril con los que se encontraba. No pudimos ver a un solo pasajero. Era un tren especial y no se permitió que nadie subiera al andén.... ¿Quien había ideado tal cosa? ¿Quien había ideado todas estas estratagemas? Desde luego, mi padre no. Era el sistema en que él mismo estaba preso y en el que sufrió la soledad, el vacío y la falta de compañerismo humano... Hoy en día, cuando leo u oigo en algún sitio que mi padre se consideraba a sí mismo prácticamente como un dios, me asombra que personas que le conocían bien puedan decir tal cosa.... Él jamás pensó en sí mismo como en un dios". (S. Alliluyeva: Letters to a Friend [Cartas a un Amigo]; Londres; 1968; p. 202-03, 213).

Stalin y su hija Svetlana en 1936

Svetlana describe el dolor de los criados (que eran trabajadores con un salario) de la dacha cuando Stalin murió: "Estos hombres y mujeres que eran criados de mi padre le amaban. Él no era difícil de complacer. Al contrario, era cortés, modesto y directo con los que dependían de él... Hombres, mujeres, todos sin excepción le lloraron... Nadie estaba haciendo teatro. Todos se conocían desde hacía muchos años... Nadie en esa habitación le consideraba un dios o un superhombre, un genio o un demonio. Ellos le amaban y le respetaban por las cualidades humanas más ordinarias, aquellas cualidades de las que los criados son los mejores jueces de todos" (S. Alliluyeva: ibíd; p. 20, 22).

Además, los hechos demuestran que en numerosas ocasiones el mismo Stalin denunció y ridiculizó el 'culto individual' por ser totalmente contrario al marxismo-leninismo. Por ejemplo:

Junio de 1926: "Debo decir sinceramente, camaradas, que no me merezco ni la mitad de las cosas lisonjeras que se han dicho aquí sobre mí. Soy, al parecer, un héroe de la Revolución de Octubre, el líder del Partido Comunista Soviético, el líder del Comunismo Internacional, un caballero-guerrero legendario y todo lo demás. Esto es absurdo, camaradas, y la exageración completamente innecesaria. Éste es el tipo de cosas que por lo general se dicen en el funeral de un revolucionario difunto. Pero no tengo ninguna intención de morirme todavía. En realidad yo era, y continúo siendo, uno de los aprendices de los obreros especializados de los talleres del ferrocarril de Tiflis". (J. V. Stalin: Obras, Volumen 8; Moscú; 1954; p. 182).

Octubre de 1927: "¿Y quién es Stalin? Stalin es sólo una figura menor" (J. V. Stalin: Obras. Volumen 10; Moscú; Moscú; 1954; p. 177).

Diciembre de 1929: "Vuestras felicitaciones y saludos únicamente los merece el gran Partido de la clase obrera que me dio a luz y que me forjó a su propia imagen y semejanza. Y solamente porque los merece nuestro glorioso Partido Leninista, me atrevo a daros mi agradecimiento como bolchevique" (J. V. Stalin: Obras, Volumen 12; Moscú; 1955; p. 146).

Abril de 1930: "Hay quienes piensan que el artículo 'El Vértigo del Éxito' fue resultado de la iniciativa personal de Stalin. Esto, desde luego, es absurdo. No es de recibo que la iniciativa personal en un asunto como éste sea tomada por una persona sola, quienquiera que sea, pues tenemos un Comité Central" (J. V. Stalin: Obras, ibíd.; p. 218).

Agosto de 1930: "Me habláis de vuestra 'devoción' hacia mí... Os aconsejaría que desechárais el 'principio' de la devoción a las personas. Ése no es el camino bolchevique. Sed únicamente devotos de la clase obrera, de su Partido, de su estado. Ésta es una cosa buena y útil. Pero no la confundáis con la devoción a las personas, esa fruslería vana e inútil propia de intelectuales de escasa voluntad". (J. V. Stalin: Obras, Volumen 13; Moscú; 1955; p. 20).

Diciembre de 1931: "En cuanto a mí, soy solamente un discípulo de Lenin, y el objetivo de mi vida es llegar a ser un discípulo digno de él... El marxismo no niega por completo el papel desempeñado por individuos excepcionales o que la historia esté hecha por las personas. Pero... las grandes personas sólo pueden hacer cosas valiosas en la medida en que son capaces de entender correctamente las condiciones reales, de entender cómo cambiarlas. Si no logran entender estas condiciones y pretenden cambiarlas según los impulsos de su imaginación, se encontrarán en la situación de Don Quijote. Las personas individuales no pueden decidir. Las decisiones de los individuos son siempre, o casi siempre, decisiones unilaterales.... En cada grupo colectivo, hay personas con cuya opinión debe contarse... A partir de la experiencia de tres revoluciones, sabemos que de cada 100 decisiones tomadas por personas individuales sin ser puestas a prueba y corregidas colectivamente, aproximadamente 90 son unilaterales. Nunca, bajo ninguna circunstancia, nuestros trabajadores podrán tolerar que el poder se concentre en las manos de una sola persona. Con nosotros, los personajes de mayor autoridad se reducen a la inexistencia, se convierten en meras cifras, en cuanto las masas de los trabajadores pierden la confianza en ellos". (J.V. Stalin: ibíd.; p. 107-08, 109, 113).

Febrero de 1933: "He recibido su carta concediéndome su segunda Orden como recompensa por mi trabajo. Le agradezco mucho sus cálidas palabras y su regalo de camaradería. Sé de lo que usted se está privando para hacerme este favor y aprecio sus sentimientos. Sin embargo, no puedo aceptar su segunda Orden. No puedo y no debo aceptarla, no sólo porque únicamente puede pertenecerle a usted, pues usted solo se la ha ganado, sino también porque yo he sido ya ampliamente recompensado por el aprecio y el respeto de mis camaradas y, por consiguiente, no tengo ningún derecho a robarle a usted. Las Órdenes fueron instituidas no para los que ya son conocidos, sino principalmente para las personas heroicas que son poco conocidas y que merecen darse a conocer a todos. Además, debo decirle que ya tengo dos Órdenes. Esto es más de lo que uno puede necesitar, se lo aseguro" (J. V. Stalin: ibíd.; p. 241).

Mayo de 1933: Robins a Stalin: “Considero un gran honor tener la oportunidad de hacerle una visita”. Stalin a Robins: “No hay nada de particular en eso. Usted exagera”. Robins a Stalin: “Lo que me parece más interesante es que en todas partes de Rusia he encontrado los nombres Lenin-Stalin, Lenin-Stalin, Lenin-Stalin, siempre juntos”. Stalin a Robins: “Eso también es una exageración. ¿Cómo se me puede comparar con Lenin?” (J. V. Stalin: ibíd.; p. 267)

Febrero de 1938: "Estoy absolutamente en contra de la publicación de las Historias de la Niñez de Stalin. El libro abunda en una masa de inexactitudes de hecho, de alteraciones, de exageraciones y de alabanzas inmerecidas. Pero... lo importante reside en el hecho de que el libro muestra una tendencia a grabar en las mentes de los niños soviéticos (y de la gente en general) el culto a la personalidad de los líderes, de los héroes infalibles. Esto es peligroso y perjudicial. La teoría de los héroes y la 'multitud' no es bolchevique, sino una teoría social-revolucionaria (esto es, anarquista). Sugiero que se queme ese libro" (J. V. Stalin: ibíd.; p. 327).


Y de fuentes amistosas:

El escritor francés Henri Barbusse (1873-1935) describe la sencillez del modo de vida de Stalin: "Cuando se sube a la primera planta, se ven cortinas blancas en tres de las ventanas. Estas tres ventanas son el hogar de Stalin. En el diminuto pasillo una larga capa militar cuelga de una clavija debajo de un gorro. Además de este pasillo hay tres dormitorios y un comedor. Los dormitorios están sencillamente amueblados, como los de un hotel respetable de segunda clase. El hijo mayor, Jasheka, duerme de noche en el comedor, sobre un diván que se convierte en cama; los más pequeños duermen en un hueco diminuto, una especie de nicho abierto.... Stalin gana quinientos rublos al mes, que constituyen el magro sueldo máximo de los funcionarios del Partido Comunista (entre 20 y 25 libras esterlinas)... Este hombre franco y brillante es... un hombre sencillo.... No emplea a treinta y dos secretarios, como el Sr. Lloyd Jorge; tiene sólo uno.... Sistemáticamente, Stalin otorga el mérito de todo el progreso realizado a Lenin, cuando una parte importante del mérito le corresponde a él" (H. Barbusse: Stalin: A New World seen through One Man [Stalin: un Mundo Nuevo visto a través de Un Hombre]; Londres; 1935; p. vii, viii, 291, 294).

Ciertamente, Stalin tenía una dacha o casa de campo, pero aquí su vida era igualmente sencilla, como relata su hija Svetlana: "Era igual en la dacha de Kuntsevo... Mi padre estaba instalado en la planta baja. Vivía en una habitación y lo hacía todo en ella. Dormía en el sofá, dispuesto como cama improvisada por la noche". (S. Alliluyeva: Letters to a Friend [Cartas a un Amigo]; Londres; 1967; p. 28).

El líder albanés Enver Hoxha [8] describe a Stalin como 'modesto y considerado': "Stalin no era ningún tirano, ningún déspota. Era un hombre de principios; era justo, modesto y muy amable y considerado con la gente, los cuadros y sus colegas" (E. Hoxha: Con Stalin: Memorias; Tirana; 1979; p. 14-15).

Los fabianos británicos Sidney y Beatrice Webb [9] rechazan enérgicamente la acusación de que Stalin ejerciera el poder de forma dictatorial: "A veces se afirma que... el estado entero es gobernado por la voluntad de una sola persona, Josef Stalin. Primeramente debemos señalar que, a diferencia de Mussolini, Hitler y otros dictadores modernos, Stalin no está investido legalmente de ninguna autoridad sobre sus conciudadanos. No tiene ni siquiera el extenso poder que la Constitución Americana otorga durante cuatro años a cada sucesivo presidente.... Stalin no es y nunca ha sido el Presidente de la URSS....No es ni siquiera un Comisario del Pueblo, o un miembro del Gabinete.... Él es el Secretario General del Partido... No pensamos que el Partido esté gobernado por la voluntad de una sola persona, o que Stalin sea la clase de persona capaz de reclamar o desear tal posición. Él ha negado de manera muy explícita cualquier dictadura personal, en términos que coinciden exactamente con nuestra propia impresión de los hechos. El Partido Comunista de la URSS ha adoptado para su propia organización el modelo que hemos descrito.... En este modelo, la dictadura individual no tiene lugar alguno. Desconfían de las decisiones personales y se protegen escrupulosamente contra ellas. Con el fin de evitar los errores debidos al prejuicio, la ira, la envidia, la vanidad y otros males... es deseable que la decisión individual se vea siempre compensada por la necesidad de lograr el asentimiento de los colegas e iguales, que éstos discutan con sinceridad el asunto y se hagan conjuntamente responsables de la decisión… Stalin ha señalado con frecuencia que él realmente no toma las decisiones del Comité Central del Partido Comunista... La sencilla verdad es que, inspeccionando la administración de la URSS durante la década pasada bajo la presunta dictadura de Stalin, las decisiones principales no han mostrado ni la prontitud, ni el grado de azar, ni aun la obstinación intrépida que a menudo se reclaman como ventajas de una dictadura. Al contrario, la acción del Partido con frecuencia se llevaba a cabo tras una deliberación muy prolongada, y como resultado de discusiones a veces tan acaloradas y ásperas que llevaban en su formulación las señales de la vacilación y la carencia de seguridad... Esta política revela... el estigma del control por parte del Comité". (S. y B. Webb: Soviet Communism: A New Civilisation [El Comunismo Soviético: Una Nueva Civilización]; Londres; 19; p. 4231, 432, 433, 435).

Tal vez Barbusse, Hoxha y los Webbs puedan considerarse testigos parciales. Pero incluso los observadores que son sumamente críticos con Stalin están de acuerdo con el testimonio de los anteriores testigos.

Así pues, el ‘culto individual’ o ‘culto a la personalidad’ erigido en torno a Stalin era opuesto al marxismo-leninismo, y su práctica contraria a los deseos expresados por Stalin.

Ello suscita una pregunta importante.

Hemos visto que, aunque Stalin expresó una fuerte oposición al 'Culto a la Personalidad', la leyenda de un 'culto a la personalidad' continuó. De aquí se sigue irrefutablemente que: 1) Stalin era incapaz de pararlo, o 2) no quiso pararlo y era, por tanto, un hipócrita mezquino y mentiroso, y de ningún modo un "marxista-leninista", o 3) no era completamente consciente de ello, o 4) la leyenda fue fabricada después de los hechos y\o a sus espaldas; ¿cuándo fue la primera vez que alguien oyó hablar de ella? ¿Era Stalin como Elvis Presley? Elvis era un "HIT". Todos sabían que Elvis era un hit EN SU ÉPOCA, y no después de los hechos.


Los Iniciadores del 'Culto'

El 'culto a la personalidad' en torno a Stalin no fue promovido por Stalin, sino que fue contrario a sus deseos. Entonces, ¿por quién fue promovido?

Los hechos demuestran que los exponentes más fervientes del 'culto a la personalidad ' de Stalin eran revisionistas como Karl Radek, [10] Nikita Jruschev y Anastas Mikoyan [11].


Roy Medvedev [12] señala que "la edición del Pravda de enero de 1934 contenía un artículo de dos páginas escrito por Radek, con una avalancha de orgiásticos elogios hacia Stalin. Radek, antiguo trotskista que había encabezado la oposición a Stalin durante muchos años (!), ahora le llamaba 'el mejor discípulo de Lenin, el modelo del Partido Leninista, la carne de su carne, la sangre de su sangre'.... 'Es tan previsor como Lenin', etcétera, etcétera. Éste parece haber sido el primer artículo de prensa expresamente dedicado a la adulación de Stalin, y rápidamente fue reeditado como folleto con una tirada de 225.000 copias, una cifra enorme para la época" (R. A. Medvedev: Let History Judge: The Origins and Consequences of Stalinism [Que la Historia Juzgue: Orígenes y Consecuencias del Estalinismo]; Londres; 1972; p. 148).

Fue Jruschev quien introdujo el término 'Vozhd' ('Líder', correspondiente a la palabra alemana 'Führer'). En la Conferencia del Partido de Moscú en enero de 1932, Jruschev terminó su discurso diciendo: "Los bolcheviques de Moscú, reunidos alrededor del Comité Central Leninista como nunca antes en su historia, y alrededor del 'Vozhd ' de nuestro Partido, el Camarada Stalin, marchan con alegría y seguridad hacia nuevas victorias en la batalla por el socialismo, por la revolución proletaria mundial". ('Rabochaya Moscova ', 26 de enero de 1932, citado en: L. Pistrak: The Grand Tactician: Jruschev's Rise to Power [El Gran Estratega: la Subida de Jruschev al Poder]; Londres; 1961; p. 159).

En la XVII Conferencia del Partido en enero de 1934, fue Jruschev, y sólo Jruschev, quien llamó a Stalin 'vohzd' y 'genio' (XVII Vsesoiuznoi Kommunisticheskoi Partii s'ezd (B.); p, 145, citado en: L.Pistrak: ibíd.; p. 160).

En agosto de 1936, durante el juicio por traición a Lev Kamenev [13] y Grigory Zinoviev, [14] Jruschev, en su cargo de Secretario del Partido en Moscú, dijo: "¡Pigmeos miserables! ¡Ellos han levantado sus manos contra el más grande de todos los hombres… nuestro sabio 'vozhd', el Camarada Stalin!.. Usted, Camarada Stalin, ha alzado la gran bandera del marxismo-leninismo sobre el mundo entero y la ha llevado a lo más alto. Le aseguramos, Camarada Stalin, que la organización bolchevique de Moscú --fiel partidaria del Comité Central Estalinista-- incrementará la vigilancia estalinista todavía más, extirpará los restos trotskistas-zinovievistas, y cerrará las filas de los Bolcheviques del Partido e independientes en torno al Comité Central Estalinista y al gran Stalin" (Pravda, 23 de agosto de 1936, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 162).

En el VIII Congreso de los Soviets de toda la Unión en noviembre de 1936, fue otra vez Jruschev quien propuso que la nueva Constitución Soviética, que se presentaba al Congreso para su aprobación, se llamase 'Constitución Estalinista', porque "fue escrita de principio a fin por el Camarada Stalin" (En realidad, no fue escrita por el mismo Stalin) (Pravda, 30 de noviembre de 1936, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 161).

Hay que señalar que Vyacheslav Molotov, [15] entonces Primer Ministro, y Andrey Zhdanov, [16] Secretario del Partido en Leningrado, no mencionaron ningún papel especial de Stalin en la redacción de la Constitución.

En el mismo discurso Jruschev acuñó el término 'estalinismo': "Nuestra Constitución es el Marxismo-Leninismo-Estalinismo que ha conquistado una sexta parte del globo" (Ibíd).

El discurso de Jruschev en Moscú ante una audiencia de 200.000 personas, en el momento del juicio por traición a Grigori Pyatakov [17] y Karl Radek en enero de 1937, iba en una línea similar: "Al levantar sus manos contra el Camarada Stalin, las han levantado contra todo lo mejor que la humanidad posee. Pues Stalin es la esperanza; es la expectativa; es el faro que dirige a toda la humanidad progresista. ¡Stalin es nuestra bandera! ¡Stalin es nuestra voluntad! ¡Stalin es nuestra victoria!" (Pravda, 31 de enero de 1937), citado en: L. Pistrak: ibíd; p., 162).

Stalin fue descrito por Jruschev en marzo de 1939 como: "Nuestro gran genio, nuestro amado Stalin" (Visti VTsVK, 3 de marzo de 1939, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Y en el XVIII Congreso del Partido en marzo de 1939 como: "El mayor genio de la humanidad, maestro y 'vozhd', que nos conduce hacia el Comunismo, nuestro muy amado Stalin" (XVIJI s'ezd Vsesoiueznoi Kommunisticheskoi Partii (B), p. 174, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Y en mayo de 1945 como: "Gran Mariscal de la Victoria", (Pravda Ukrainy, 13 de mayo de 1945, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 164).

Con motivo de la celebración del quincuagésimo cumpleaños de Stalin en diciembre de 1929, Anastas Mikoyan acompañó sus felicitaciones con la siguiente petición: "Que nosotros, aceptando la demanda legítima de las masas, comencemos finalmente a trabajar sobre su biografía y la hagamos disponible para el Partido y para toda la gente trabajadora de nuestro país" (Izvestia, 21 de diciembre de 1929, citado en: L. Pistrak: ibíd; p. 164).

Diez años más tarde, con motivo del sexagésimo cumpleaños de Stalin en diciembre de 1939, Mikoyan todavía defendía la publicación de la "biografía científica de Stalin" (Pravda, 21 de diciembre de 1939, citado en: L. Pistrak: ibíd.; p. 158).

La biografía fue finalmente publicada en 1947, compilada por "G. F. Alexandrov, M. R. Galaktionov, V. S. Kruzhkov, M. B. Mitin, V. D. Mochalov y P. N. Pospelov". (Joseph Stalin: una Biografía Corta; Moscú; 1947).

Sin embargo, en su 'discurso secreto' al XX Congreso del PCUS de 1956, basándose en el 'culto a la personalidad' que él y sus colegas habían promovido en torno a Stalin, Jruschev atribuyó la paternidad literaria del libro al mismo Stalin: “Uno de los ejemplos más característicos de la auto-glorificación de Stalin y de su carencia de la modestia más elemental es la edición de su Biografía Corta... Este libro es un ejemplo de la adulación más disoluta” (Instituto Ruso, Universidad de Columbia (ed.): op. cit.; p. 69).

Esto nos demuestra que los ADULADORES se oponen así a los deseos de sus ídolos que nunca quisieron ser idolatrados en absoluto, y cuando los ídolos los rechazan, o cuando ellos mismos terminan yéndose, CULPAN a los ídolos de obligarles a adularlos durante todo ese tiempo.


Los Motivos para la creación del 'Culto Individual'

Desde luego, muchos ciudadanos soviéticos admiraban a Stalin y expresaban esta admiración. Pero, con toda claridad, el 'culto a la personalidad' en torno a Stalin fue promovido principalmente por los revisionistas ocultos, en contra de los deseos expresos de Stalin. ¿Por qué? Motivos posibles:

En primer lugar, disfrazar el hecho de que los revisionistas ocultos empezaban a controlar el Partido y la Internacional Comunista, y presentar la ficción de que estos órganos estaban dominados personalmente por Stalin; de este modo, las culpas por las rupturas de la legalidad socialista y por las desviaciones de los principios marxistas-leninistas serían más tarde atribuidas a Stalin;

En segundo lugar, proporcionar un pretexto para atacar a Stalin más adelante (bajo el disfraz de la realización de un programa de 'democratización', que sería de hecho un programa de desmantelamiento del socialismo, sustituyéndolo por el capitalismo estatal).


Estatua de Stalin en el Canal del Volga-Don

El mismo Stalin no era inconsciente de que los revisionistas ocultos constituían la fuerza principal que se hallaba detrás del 'culto a la personalidad'. El revisionista finlandés Tuominen, en 1935, describe cómo, cuando en una ocasión Stalin fue informado de que se habían colocado unos bustos suyos en lugares prominentes de la galería principal de arte de Moscú, el Tretyakov, Stalin exclamó: "¡Esto es sabotaje directo!" (A. Touminen: op. cit.; p. 164).

El escritor alemán Lion Feuchtwanger [1884-1958] confirmó en 1936 que Stalin sospechaba que el 'culto a la personalidad' era directamente promovido por 'saboteadores' con el objetivo de desacreditarle: "Evidentemente es muy molesto para Stalin ser adorado como algunos le adoran, y de vez en cuando se mofa de ello. De todos los hombres con poder que conozco, Stalin es quien alberga menos pretensiones. Le hablé francamente sobre el culto vulgar y excesivo hacia su persona, y él contestó con igual franqueza. Piensa que es posible que los 'saboteadores' puedan estar detrás de dicho culto, en una tentativa de desacreditarlo" (L. Feuchtwanger: Moscow 1937 [Moscú 1937]; Londres; 1937; p. 93, 94-94).

Para concluir, el ataque hecho por los revisionistas al 'culto a la personalidad' en la Unión Soviética fue un ataque no sólo contra la persona de Stalin, como marxista-leninista destacado y principal defensor del socialismo, sino que fue la primera etapa de una ofensiva contra el marxismo-leninismo y el sistema socialista en la Unión Soviética.

Quizás el mejor comentario sobre este asunto sea el brindis sarcástico que, como registra el revisionista finlandés Tuominen, fue propuesto por Stalin en la fiesta de Año Nuevo de 1935: ¡"Camaradas! Quiero proponer un brindis por nuestro patriarca, vida y sol, libertador de las naciones, arquitecto del socialismo (recitó de carrerilla todos los calificativos que se le aplicaban en aquel momento), Josef Vissarionovich Stalin, y espero que éste sea el primer y último discurso pronunciado en honor de ese genio en esta velada" (A. Tuominen: op. cit.; p. 162).

El gobernador del Banco Central de Afganistán huye a EEUU tras decirse amenazado


[Es bien conocido que cuando un barco se hunde o un edificio se quema las primeras en huir son las ratas. Los días de gobierno títere de Afganistán son una cuenta atrás y como muestra es que las primeras ratas empiezan a huir]

..El gobernador del Banco Central de Afganistán se refugió en Estados Unidos alegando amenazas en el escándalo de un banco privado perteneciente a allegados al poder, pero las autoridades afganas negaron que su vida corriera peligro y lo acusaron de haber huido.

"Anuncio mi renuncia con efecto inmediato al puesto de gobernador del Banco Central de Afganistán", declaró Abdul Qadir Fitrat el lunes en una rueda de prensa en Washington.

"Lamentablemente, la independencia del Banco Central en materia de regulación y supervisión fue socavada por interferencias reiteradas de las altas autoridades políticas", deploró Fitrat, que dispone de un permiso de residencia permanente en EEUU.

"Mi vida estaba realmente en peligro, particularmente después de que hablé en el Parlamento y mencioné los nombres de los responsables de la crisis del Kabul Bank", declaró Fitrat a la BBC. Kabul Bank, primer banco privado del país, quedó bajo control del Banco Central a fines de 2010 debido a que estaba al borde de la quiebra a causa de malversaciones de sus dirigentes.

El Kabul Bank, fundado en 2004 por Sherjan Farnood, un jugador de póquer internacional, cuenta entre sus principales socios a Mahmud Karzai, hermano del presidente, y a un hermano del vicepresidente Mohamad Qasin Fahim.

"Se trata de una fuga, no de una renuncia", declaró este martes a la AFP Wahid Omer, portavoz del presidente Karzai. "Los procedimientos formales no fueron respetados. Ya no es un gobernador, sino un gobernador prófugo", agregó Omer, desmintiendo que su vida estuviera en peligro. "Nunca le dijo a nadie en el gobierno que su vida estuviera en peligro", insistió Omer.

Por su parte, el Departamento de Estado norteamericano confirmó el lunes que Fitrat se encontraba en Washington. "Si hay un cambio en la dirección del Banco Central afgano, seguiremos exhortando al gobierno afgano a que tome todas las medidas para reformar y reforzar al sector financiero", declaró Victoria Nuland, la portavoz del Departamento de Estado.

Nuland dijo que no estaba informada sobre una eventual solicitud de asilo por parte de Abdul Qadir Fitrat, quien según varios medios de comunicación se encuentra alojado en un hotel de los alrededores de Washington y se niega a regresar a Kabul. El escándalo del Kabul Bank ilustró en forma brutal el caos y la corrupción del sistema financiero afgano.

Según fuentes que conocen el expediente, los fondos desviados ilícitamente alcanzan la suma de 900 millones de dólares (630 millones de euros). El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que la atribución de un programa de asistencia financiera a Afganistán está supeditada a un acuerdo con el gobierno afgano para resolver esa crisis.

El FMI recomendó la venta o la liquidación del banco. "Tomamos nota de la renuncia del gobernador Fitrat", dijo el portavoz del FMI Raphael Anspach, citado por el diario financiero norteamericano Wall Street Journal. "Estamos impacientes por discutir con su sucesor los medios para mejorar el sistema bancario afgano", dijo Anspach.
...

LA CRISIS Y LA BANCARROTA DEL REVISIONISMO


[Artículo de los camaradas del Movimiento Anti-Imperialista (MAI) con los cuales compartimos sus críticas de las posiciones economicistas y espontaneístas pero con los cuales no compartimos su balance en torno al Ciclo de Octubre.]



Movimiento Anti-Imperialista
http://www.nodo50.org/mai/


Segundo año de crisis, más de cuatro millones de parados y la cifra sigue aumentando. Este panorama, que de por sí ya sería desolador, viene acompañado de un paroxismo que debería hacer enrojecer a cualquiera que se haga llamar a sí mismo comunista y esté en su sano juicio. Y es que es así señores, aquellos a los que se les llena la boca hablando del trabajo práctico en los frentes amplios de masas han sido, como vaticinábamos en los comienzos de estas crisis, incapaces de organizar una mísera huelga.

¿Dónde está la respuesta tan esperada por parte de las grandes masas? ¿Dónde están las huelgas y dónde está su vanguardia dotando esas hipotéticas movilizaciones de contenido revolucionario? La respuesta es clara, puesto que se han visto superados por la fuerza de los acontecimientos, han decidido esconderse debajo de la cama. Y que no nos parezca tan extraño, porque aquellos que siempre respondían, cuando oían hablar de revolución, con la manida excusa de: “la imposibilidad de la revolución, si no es sustancialmente favorecida por las condiciones objetivas de la profunda crisis económica”. Pues estos señores seguramente jamás pensaron, ni en la peor de sus predicciones, que tendrían que rendir cuentas por las responsabilidades que implicaban sus afirmaciones, puesto que ahora mismo estamos en una profunda crisis económica.

Llegados a este punto, no sabemos si reír o llorar. Porque estos ciudadanos, evidentemente, son incapaces de realizar una actividad tan típica entre los comunistas como es la de la autocrítica. Y es que siguen igual, a pesar de haberse dado las “condiciones objetivas” tan esperadas para la revolución, y no haber generado los frutos que ellos esperaban, no han variado para nada los presupuestos ideológicos en los que se fundamenta su práctica economicista, más aún cuando su línea política se supone que dependía de la previsibilidad del ascenso del movimiento de masas. Pues estos sindicalistas siguen con la misma prédica del trabajo tradicional de masas, “codo con codo con la clase”, trabajo práctico que haría reír a los mismísimos mencheviques, organizando sus “luchas de resistencia” para mejorar sus condiciones salariales, algo que hemos criticado mil veces, la lucha sindicalista, por sí misma, no puede construir movimiento revolucionario, porque no es capaz de superar la relación obrero-patrón en la que se desenvuelve.

Y es que es así, nuestros revisionistas, a pesar de haber hecho el ridículo más espantoso ¡defienden las mismas posturas! Y ellos siempre han defendido la teoría economicista, tan arraigada en el movimiento comunista, de que la crisis económica, pone en marcha los mecanismos de la crisis social, y éstos, a su vez, los de la revolución. Esta conocida teoría plantea el derrumbe capitalista desde la agudización de las contradicciones de clase, como consecuencia de las crisis de superproducción del capital. Es aquí, donde el proyecto revisionista debería haber sido consecuente en la práctica, con su propia teoría de construcción del movimiento revolucionario, y una vez dadas las “condiciones objetivas”, cuya espera les ha permitido durante tanto tiempo evitar el tener que abordar la problemática de la revolución, ponerse al frente de los movimientos de masas y dirigir sus reivindicaciones para así poder construir el partido y el frente de masas revolucionario. Como sabemos, esto lo único que ha demostrado es la verdadera naturaleza de cortafuegos del revisionismo, no sólo gracias a su incapacidad para construir un movimiento revolucionario desde las luchas inmediatas del proletariado, sino porque su única respuesta a la crisis, y esto sí que es mezquino, ha sido toda una batería de propuestas para salir de ella ¡para que el capital salga de ella! cuyo tufo reformista más que destruir el sistema capitalista de dominación lo que pretende es sostenerlo.

En cambio, los que siempre hemos creído que es posible hacer la revolución, siempre hemos denunciado esta forma falaz de construir el movimiento revolucionario desde estas posiciones economicistas y espontaneístas. Las crisis económicas no generan por sí mismas movimiento revolucionario, pueden ser una ayuda, ya que tensionan las contradicciones de clase entre proletariado y burguesía, pero no puede haber revolución si no existen condiciones subjetivas, y esto es la ideología revolucionaria, único sujeto desde el que se puede construir movimiento revolucionario, es decir, desde donde se puede construir el Partido Comunista. El revisionismo, al considerar las crisis de superproducción como condición necesaria para la revolución, ha hecho depender a ésta de factores externos, negando el papel activo del sujeto en la historia. Han sustituido al sujeto revolucionario (el Partido Comunista) por la crisis económica. Cuando es justamente lo contrario, la crisis no genera revolución por sí misma, ya que el capitalismo, con el imperialismo, ya ha entrado en su crisis objetiva general e histórica, sino que es el Partido Comunista sobre esta base, “era de la revolución proletaria”, el que genera la crisis del sistema con su actividad revolucionaria. Esta actividad no puede ser otra que la violencia revolucionaria contra el Estado de dominación, y dirigida por el Partido Comunista toma la forma de Guerra Popular, masas armadas dirigidas por su vanguardia, que, como nosotros planteamos, coincida con la concepción leninista del Partido de vanguardia como fusión de las masas revolucionarias con su vanguardia.

Y aquí llegamos al problema del Partido como único dirigente de todo el proceso revolucionario. Una vez demostrada la incapacidad de nuestros revisionistas para construir movimiento revolucionario desde la dirección de las luchas inmediatas de la clase obrera, que, no nos engañemos, ni siquiera han dirigido nada porque hace tiempo que no están a la cabeza de ninguna lucha. Se nos plantea como tarea prioritaria la reconstitución del Partido de la Clase, reconstitución que, después de la derrota sufrida por el movimiento comunista en el Ciclo de Octubre, sólo puede ser abordada desde el Balance de este Ciclo y desde la lucha de dos líneas.

Nosotros consideramos que la derrota sufrida por el Comunismo en el Ciclo de Octubre no puede haber dejado inmaculada la teoría sobre la que se construye toda la práctica de un ciclo revolucionario. Por tanto, saldar este problema con la continuidad de los mismos presupuestos ideológicos que han sufrido tan duro revés, como defienden nuestros revisionistas, no siendo consecuentes con la correcta relación entre teoría y práctica, nos incapacitará para sentar las bases ideológicas y políticas para abordar el nuevo ciclo. Algo que sólo puede ser resuelto con el Balance de nuestra rica experiencia revolucionaria entre las diferentes organizaciones que conforman el movimiento comunista.


¡Contra la crisis, Revolución!
¡Por la Reconstitución ideológica y política del Comunismo!
¡Guerra Popular hasta el Comunismo!



Movimiento Anti-Imperialista
Abril-Mayo 2010

Directiva del Partido Comunista del Perú al Movimiento Popular Perú


AL MOVIMIENTO POPULAR PERÚ:
¡APLICAR EL MAOÍSMO Y APLASTAR EL REVISIONISMO!
¡QUE EL MAOÍSMO PASE A COMANDAR LA NUEVA GRAN OLA DE LA REVOLUCIÓN PROLETARIA MUNDIAL!


Comité Central
Partido Comunista del Perú
Junio de 2011


Ediciones
Bandera Roja
reproducido por el
MOVIMIENTO POPULAR PERU
Junio de 2011


[Preparado para la Internet por la revista Sol Rojo]



“…La Gran Revolución Cultural Proletaria en perspectiva histórica es lo más trascendental del desarrollo del marxismo-leninismo por el Presidente Mao; es la solución del gran problema pendiente de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado; 'representa una nueva etapa, aún más profunda y más amplia, en el desarrollo de la revolución socialista de nuestro país'…".

“…El Partido Comunista del Perú, a través de la fracción dirigida por el Presidente Gonzalo que impulsó la reconstitución, asumió el marxismo-leninismo-maoísmo el año 1966; el 79 la consigna de ¡Enarbolar, defender y aplicar el marxismo-leninismo-pensamiento Mao Tse tung!; el 81: ¡Hacia el maoísmo!; y, el 82 el maoísmo como parte integrante y desarrollo superior de la ideología del proletariado internacional: el marxismo-leninismo-maoísmo….”

Documentos Fundamentales PCP



El PCP saluda el trabajo que desarrolla el Movimiento Popular Perú MPP, al desenvolver la presente campaña internacional: ¡Aplicar el maoísmo y aplastar el revisionismo!, concebida como parte de la tarea de servir a imponer el maoísmo como mando y guía de la revolución proletaria mundial! y ¡Que el Maoísmo pase a comandar la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial! tarea planteada por el Presidente Gonzalo y que el PCP viene desarrollando desde el 82, aplicando y mostrando al mundo la validez universal de nuestra ideología científica del proletariado, el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo.

El Partido demanda al MPP aplicar las directivas para poder servir a la unidad del movimiento comunista internacional, y esperamos que la campaña contribuya a allanar las divergencias, en fortalecer su unidad y crear condiciones para la convocatoria de una conferencia de representantes de los Partidos Comunistas y organizaciones revolucionarias. Actualmente existen muchas divergencias de principios, por complejas que sean debemos de unir fuerzas y bregar por fortalecer a los Partidos comunistas en la lucha contra el imperialismo yanqui.
Debemos defender la unidad en el MCI , luchar contra escisiones en el seno del MRI, combatir a aquellos que quieren liquidar, aquellos que desde afuera, sin haber participado en reuniones, sin haber planteado como corresponde con documentos, se pronuncian contra la unidad y piden formar nuevas organizaciones, claro aplican la política revisionista: ”como no se hace lo que yo digo me voy y formo otra organización” son los que capitulan, son los que sin hacer lucha de dos líneas se corren, y quieren utilizar a otros partidos a que hablen o actúen por ellos. De las reuniones posteriores se dará el salto.

Camaradas reafirmarnos en lo planteado por el Presidente Mao:

“La más importante experiencia del movimiento comunista internacional consiste en que el desarrollo y el triunfo de una revolución dependen de la existencia de un partido revolucionario del proletariado. Debe haber un partido revolucionario.
Debe haber un partido revolucionario creado sobre la teoría revolucionaria marxista-leninista y en el estilo revolucionario marxista-leninista.
Debe haber un partido revolucionario que sepa integrar la verdad universal del marxismo-leninismo con la práctica concreta de la revolución en su propio país.
Debe haber un partido revolucionario que sepa ligar estrechamente la dirección con las amplias masas populares.
Debe haber un partido revolucionario que pueda defender la verdad y corregir los errores y que sepa hacer la crítica y la autocrítica.”


Combatir las posiciones revisionistas que plantean:
“Que hay un gran desorden en el movimiento comunista internacional, y los intentos que se hacen por de una declaración conjunta ha causado aún más desacuerdo… La lucha por la unidad comunista a nivel mundial se encuentra en una situación muy complicada y sin duda es una oportunidad de oro para que los elementos liquidacioncitas causen daño. Lo importante para los que quieren luchar por la unidad comunista es, pues, poner los principios del marxismo, en primer lugar y nada más.”

Está campaña tiene un objetivo de servir a ¡Que el Maoísmo pase a comandar la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial!, sirva a unir a los comunistas, por desenvolver una correcta lucha de dos líneas, aplastar a los revisionistas, aplastar el acuerdo de paz aquí y en el mundo, sirva a iniciar la guerra popular . ¡Así es! los revisionistas están apanicados todo ven negro como su tumba, quieren amnistía, creen que solo basta poner los principios y nada más, reeditan “…basta línea “ , en todo ven escisión, son los que buscan formar grupos, y trabajan sin dirección proletaria, son los que enumeran los problemas para cuestionar a las organizaciones revolucionarias, viejas posiciones combatidas acá.

Debemos incidir con los partidos y organizaciones revolucionarias en lo fundamental del Maoísmo, el Poder; el Poder bajo dirección del proletariado, en la revolución democrática; en la revolución socialista y las revoluciones culturales. El Poder basado en una fuerza armada dirigida por el Partido Comunista, conquistado y defendido mediante la guerra popular. Para nosotros esto es de suma importancia, la incomprensión y el soslayamiento de lo fundamental del Maoísmo, ha devenido en que algunos miembros del MRI desarrollen la revolución desligada del problema del poder , pretendiendo destruir el viejo estado sin construir el nuevo poder siendo este el aspecto principal; es una guerra que no construye y no ejerce el nuevo poder , la nueva política , la nueva economía , la nueva cultura, y la revolución no puede avanzar, ver la situación de Nepal. Este es un problema principal que se debe tratar ampliamente en el MRI. La experiencia de los partidos comunistas que desarrollan guerra popular debe servir a encarnar y aplicar el maoísmo. Por ello es crucial bregar por que el MRI convoque una Conferencia Ampliada con la participación de todos los miembros, para tratar los siguientes puntos:

1.-Balance de la aplicación del maoísmo. Lo fundamental del Maoísmo, y la Gran Revolución Cultural.
2.-Experiencia del proletariado internacional, principalmente de los que desarrollan Guerra Popular.
3.-La lucha contra el revisionismo de hoy.

4.- Otros puntos importantes que están planteando los otros miembros.

Camaradas, impulsar el debate sobre la aplicación del maoísmo para aplastar el revisionismo y combatir el cretinismo parlamentario, debate que es una necesidad en el movimiento comunista internacional, y del Movimiento Revolucionario Internacionalista. Ha de servir a la tarea planteada por el presidente Gonzalo ¡Que el maoísmo pase a comandar la Nueva Gran Ola de la Revolución Proletaria Mundial¡ cogiendo la experiencia del PCCH en particular de la revolución cultural.

Hacer llegar la experiencia partidaria al detalle en estos 31 años de gloriosa guerra popular, veamos algunos aspectos principales: como el PCP vienen aplicando firmemente nuestra ideología el marxismo-leninismo-maoísmo, principalmente el maoísmo; y en particular para nosotros el Pensamiento Gonzalo, la construcción concéntrica de los tres instrumentos de la revolución , la militarización del Partido, el principio de Jefatura y Jefes de la revolución, que la revolución no se dirige desde las cárceles. Que afincados y partiendo de principios comunistas nos permite mantener el rumbo de la revolución trazado por el Partido y el Congreso , ello ha permitido enfrentar la detención de la Jefatura y de dirigentes del Comité Central , enfrentar la inflexión del EPL, del Nuevo Poder, enfrentar las campañas de cerco y aniquilamiento, mantener en alto la bandera de la revolución mundial , aspectos que deben ser desarrollados cada uno de ellos. El PCP teniendo presente la experiencia del proletariado internacional ante la pérdida del Presidente Mao, y del Camarada Stalin, consideró que se podría estructurar una LOD y de darse iba a levantar cabeza y pretender tomar por asalto el Partido y en nombre del Presidente Gonzalo izar banderas rojas para combatir la revolución , a querer sustentar y fomentar la capitulación; estos lo resumieron diciendo “…el PCP, dio el giro estratégico tras la detención del Pte .Gonzalo y la Dirección Central Histórica, donde hubieron de desarrollar Nueva Estrategia, nueva LPG, nueva Táctica, nuevo trabajo de construcción, de trabajo de masas, etc, una nueva línea que hubo de imponerse en lucha derrotando la línea anterior….” . Ahí sustentaron el repliegue de la revolución mundial, ahí estos miserables ahora detenidos dicen: “que no se debió iniciar la guerra popular el 80 estamos en repliegue,… el imperialismo esta fuerte”, negando la ofensiva estratégica de la revolución mundial cuando unos meses antes repicaban de boca para afuera que el equilibrio estratégico remezca más el país. Ante la detención del Presidente Gonzalo, todo el partido cerró filas en torno del Comité Central, se refirmo toda la militancia en mantener el rumbo de la revolución y aplicar el discurso del Presidente Gonzalo, en conjurar y aplastar todo ataque dentro y fuera del partido. Defender la vida del Presidente Gonzalo.

El Partido salió al frente, conjuro la toma de los comités regionales por parte la LOD, miserables agentes del SIN, se les golpeo en forma contundente como traidores que son. La LOD montó y seguirán armando patrañas, cartas de Paz ( plan del imperialismo donde hay revolución, ver papel de la ONU), a las pruebas hay que remitimos . En los penales usaron dirigentes que tenían ascendencia , estos dijeron : “me reuní con el presidente y me dijo hay que luchar por el acuerdo de paz” , lo concreto es que ¡el Presidente no ha declarado públicamente!, nadie puede afirmar que el Presidente se haya expresado públicamente después del discurso, lo demás es: cartas, videos, que me dijo o dijeron, que ha hecho un libro, etc., papel aguanta todo.
Camaradas desde antes del ILA estamos forjados en que la guerra no se detiene ni un minuto, así de simple y concreto , no arriar la bandera de la revolución bajo ninguna circunstancia, la cuestión es proseguir aplicando los principios, para nosotros principalmente el pensamiento Gonzalo.

Quisiéramos compartir nuestras experiencias y juntos a otros partidos comunistas. Al MRI le reiteramos la gran responsabilidad, el proletariado internacional demanda más guerra popular nosotros debemos incondicionalmente bregar por unir a los comunistas del mundo. Ha habido hitos desde el triunfo de la revolución China que el proletariado debe asimilar para su posterior aplicación. Hay problemas en la línea ideológica y política que el MRI no ha sabido plantear correctamente y no sentó posición en su momento en la lucha contra el revisionismo de hoy. Hay falta de comprensión y en algunos casos hasta oposición a lo fundamental del Maoísmo.

Sobre el medio oriente ; el imperialismo yanqui, el sionismo y arabia saudita, están buscando sofrenar y desenrumbar la lucha del pueblo árabe y se coluden para cambiar un tirano por otro , para posicionarse mejor en esa región y ampliar sus hegemonía territorial, para ello van a desarrollar mayor genocidio. Urge enlazar a los comunistas árabes. Es un tema que debe ser desarrollado más detenidamente

Camaradas, les deseamos éxitos en la tareas en el presente año, asir con firmeza la responsabilidad partidaria, aplicar las directivas y las citas guías descritas más arriba. Combatir al revisionismo y grupillos que pululan en el extranjero que trabajan con la reacción.

Directivas


Junio de 2011
PCP-Comité Central

PCI (Maoísta): ¡ENARBOLAR BIEN ALTO LA BANDERA ROJA DEL MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!



Traducido por ODIO DE CLASE de:

http://www.bannedthought.net/India/CPI-Maoist-Docs/Founding/MLM-pamphlet.pdf




¡ENARBOLAR BIEN ALTO LA BANDERA ROJA DEL


MARXISMO-LENINISMO-MAOÍSMO!




COMITÉ CENTRAL (P)
PARTIDO COMUNISTA DE LA INDIA (MAOÍSTA)




[El presente texto del Partido Comunista de la India (Maoísta) que os ofrecemos en castellano tiene un valor inestimable tanto desde el punto de vista teórico como práctico: es el fruto del proceso de unificación de diversas fuerzas comunistas indias que, a su vez, condujo a la creación del PCI (Maoísta) y a la actual intensificación de la Guerra Popular en la India. Recomendamos a todos los comunistas la atenta lectura del documento cuya primera entrega publicamos hoy y a aprender de la experiencia de unidad y lucha de nuestros camaradas indios.]


PRÓLOGO


Tras largos debates, el Comité Central Conjunto de los otrora Partido Comunista de la India (Marxista-Leninista) [Guerra Popular] y el Centro Maoísta Comunista de la India (MCCI) concluyeron el presente borrador en septiembre de 2004. Entre febrero de 2003 y septiembre de 2004, tras intensos debates, se prepararon cinco borradores a lo largo de una serie de reuniones bilaterales entre las delegaciones de alto nivel de los dos antiguos partidos. La reunión del Comité Central Conjunto estudió en profundidad estos cinco borradores, se produjo un abundante intercambio de las ricas experiencias adquiridas a través de la práctica revolucionaria durante los últimos tres decenios e incluso anterior, y se llegó a un entendimiento común sobre varias cuestiones controvertidas a que debe hacer frente la revolución india con el telón de fondo de los acontecimientos internacionales.

El presente documento –¡Enarbolar bien alto la bandera roja del Marxismo-Leninismo-Maoísmo!– es la síntesis de todos los aspectos positivos de los documentos de los dos antiguos partidos, así como de sus experiencias en el curso de la guerra popular, en su lucha contra el revisionismo y las tendencias oportunistas de derecha e izquierda en el seno del movimiento comunista indio e internacional y en la construcción de un movimiento revolucionario estable y consecuente en diversas partes de nuestro país.

Sometemos el presente documento a todas las bases de nuestro nuevo Partido Unificado para que sirva de inmediato como guía, así como para su inmediata aplicación. Al mismo tiempo, debería tenerse en cuenta que se trata de un borrador para el próximo Congreso del Partido Unificado. Por lo tanto, la participación de todos los miembros del Partido y la propuesta de enmiendas allí donde sea conveniente ha de enriquecerlo aún más. De esta manera, debería convertirse en un arma eficaz en manos del Partido para resolver los problemas fundamentales de la revolución india y avanzar hacia la victoria.

21-9-2004

Comité Central (P)
Partido Comunista de la India (Maoísta)




INTRODUCCIÓN


Durante la tumultuosa década de los 60 que sacudió al mundo entero, los auténticos revolucionarios comunistas indios, inspirados en el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung, dieron también comienzo a su lucha contra las arraigadas posiciones revisionistas. El Gran Debate, iniciado y mantenido por el Partido Comunista Chino (PCCh) dirigido por aquel entonces por Mao Tse-Tung contra el revisionismo moderno en el seno del Movimiento Comunista Internacional, señaló claramente este nuevo comienzo del Movimiento Comunista en la India.

En este contexto, muchas fuerzas revolucionarias comunistas, auténticas e inquebrantables, junto con gran número de destacados dirigentes de primera fila, como los camaradas Charu Majumdar y KC, empezaron a descollar en la lucha contra el revisionismo. Esta lucha quedó reflejada en el VII Congreso del Partido Comunista de la India (Marxista) [PCI (M)] celebrado en 1964 en forma de dos vías diametralmente opuestas: la vía del parlamentarismo y la vía de la guerra popular prolongada.

Posteriormente, la sacudida mundial que significaron los acontecimientos de la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP) recargó aún más la atmósfera política india. El toque de corneta del gran movimiento de Naxalbari, dirigido por el camarada Charu Majumdar, resultó ser un “Trueno de Primavera sobre la India”, como gráficamente lo describió el PCCh. Desenmascaró en gran medida la torva faz de la dirección revisionista del Partido Comunista de la India (PCI) y del Partido Comunista de la India (Marxista). Poderosas consignas como “El Camino de China es Nuestro Camino” y “El Pensamiento Mao Tse-Tung es Nuestro Pensamiento” se extendieron por los cuatro costados de la India e incluso por otras zonas del Subcontinente. De esta manera, Naxalbari marcó una ruptura cualitativa con el viejo revisionismo del movimiento comunista indio y estableció firmemente en la India la verdad universal del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung. Desde entonces en adelante, el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung se convirtió en una línea divisoria entre revisionistas y auténticos revolucionarios en la India. Así, “El Camino de Naxalbari es el único camino” se convirtió en una consigna clamorosa e imperecedera. Este movimiento inspiró y atrajo, además, a una generación completamente nueva de fuerzas comunistas revolucionarias surgida de entre las masas de trabajadores, campesinos, estudiantes, jóvenes, mujeres e intelectuales próximos a la ideología del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung.

Los tumultuosos acontecimientos de los años 60, iniciados con el Gran Debate y culminados con la GRCP, trajeron una nueva polarización de las fuerzas Marxistas-Leninistas de todo el mundo. Comenzaron a surgir nuevos partidos Marxistas-Leninistas que asumían el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung como guía ideológica.

Aunque más tarde el movimiento revolucionario sufrió un revés momentáneo, la brillante bandera roja del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung y las llamas de Naxalbari siguen resplandeciendo en distintas partes del país. De hecho, las semillas del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung están sembradas muy hondo en la tierra india.

La historia de la aparición y desarrollo de nuestros dos Partidos está inseparablemente ligada a este periodo borrascoso. Durante los últimos 30 años de historia –incluso podríamos remontarnos más atrás- no sólo seguimos defendiendo la brillante bandera roja del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung: también seguimos aplicándolo en nuestra práctica revolucionaria a las condiciones concretas de la India. En el curso de esta práctica, hemos forjado y desarrollado una línea revolucionaria por medio del análisis y síntesis de las experiencias positivas y negativas de nuestros movimientos sobre la base, qué duda cabe, del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung. En este sentido, hemos logrado muchos éxitos notables en el desarrollo de la guerra popular prolongada gracias al despliegue de la lucha guerrillera revolucionaria en las zonas rurales, basada en la movilización de las masas campesinas, especialmente de los campesinos pobres y sin tierra. Hemos desarrollado esta lucha haciendo frente a una continua e intensa represión y a las muchas campañas desatadas por las clases dominantes reaccionarias. Hemos logrado desarrollar varias zonas guerrilleras y un ejército guerrillero –el Ejército Guerrillero de Liberación Popular (EGLP)- con el propósito de establecer un auténtico Ejército Popular de Liberación (EPL) y Zonas de Base en las vastas áreas rurales de Andhra, Jharkhand, Bihar, Dandakaranya, así como en las zonas limítrofes de estos estados. Esta guerra popular prolongada dirigida por nuestros dos Partidos tiene por objeto completar la Revolución de Nueva Democracia por medio de la estrategia de cercar las ciudades desde el campo. El contenido de esta revolución es la revolución agraria.

En el curso de esta guerra popular prolongada y de la lucha contra las diversas tendencias oportunistas de "Izquierda" y Derecha que surgieron tanto desde dentro como desde fuera del revisionismo del PCI y del PCI (Marxista), hemos aprendido que cualquier intento de minimizar la importancia del Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung y su aplicación concreta a las condiciones concretas resultará totalmente desastroso. Todas estas tendencias pretendían socavar la concepción maoísta de que en todos los países atrasados, dominados por el imperialismo y el feudalismo, las condiciones objetivas para iniciar y desarrollar la guerra popular prolongada están ya maduras desde el comienzo mismo. A la luz misma de nuestra amarga experiencia de los últimos 30 años, ganada a costa del derramamiento de mucha sangre, junto con las experiencias del Movimiento Comunista Internacional, nuestra comprensión sobre nuestra ideología se ha hecho aún más profunda.

En este contexto general, los revisionistas modernos y los que se pretenden seguidores del Pensamiento de Mao se han dedicado a socavar el significado y aplicación universales de las contribuciones de Mao, negándose a aceptarlo como una etapa superior del Marxismo-Leninismo tal como nuestro Partido unificado pone de manifiesto en este documento. Dado que el eje del presente documento es el Maoísmo, los principios básicos del Marxismo y el Leninismo se tratan en él brevemente, a modo de introducción a los fundamentos marxistas-leninistas. El camarada Mao Tse-Tung no sólo se basó firmemente en esos fundamentos sino que también los defendió y desarrolló hasta alcanzar una tercera y nueva etapa cualitativamente superior. Por lo tanto, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo (MLM) es la continuidad del pensamiento de nuestros grandes maestros marxistas y es también un todo integrado. Aunque a nuestro entender no hay diferencia alguna entre el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung y el MLM –no hay Muralla china que pueda separarlos-, hemos adoptado el Marxismo-Leninismo-Maoísmo como tercera y nueva etapa cualitativamente superior por ser más riguroso en términos científicos.

Debería tenerse en cuenta que el presente documento es un bosquejo de los principios rectores del MLM. Teniéndolo presente, hemos de referirnos a las obras clásicas de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung y aplicarlas creativamente a la práctica concreta de la revolución india para resolver los múltiples problemas a que debemos enfrentarnos.

Como dijo el camarada Lenin: “Sólo un partido dirigido por una teoría de vanguardia puede cumplir la misión de combatiente de vanguardia”. Y esta teoría de vanguardia es la teoría del Marxismo-Leninismo-Maoísmo. Por lo tanto, nuestro Partido declara con toda firmeza a los obreros, campesinos y a todo el pueblo trabajador y oprimido de nuestro país (así como al proletariado internacional y a las masas oprimidas del mundo) que nuestra guía ideológica es el Marxismo-Leninismo-Maoísmo.


Etapas en el desarrollo de la ideología proletaria

“El marxismo no es un dogma muerto, no es una doctrina acabada, terminada, inmutable, sino una guía viva para la acción”, dijo el camarada Lenin, que “no podía por menos de reflejar en sí el cambio asombrosamente brusco de las condiciones de la vida social.” (Lenin. Acerca de algunas particularidades del desarrollo histórico del Marxismo).

Precisamente porque es una ciencia viva y no un dogma muerto, porque sirve a la práctica y mantiene con ella una conexión vital, el Marxismo se encuentra en continuo desarrollo y se enriquece en el transcurso de la lucha de clases, la lucha por la producción y el desarrollo científico. La Teoría, Ideología o Ciencia del Marxismo-Leninismo-Maoísmo es la síntesis de las experiencias de la lucha de clases en todos los ámbitos y en todos los países a lo largo de los últimos 150 años. Es un conjunto integral de filosofía, economía política y socialismo científico o lucha de clases del proletariado.

En los últimos 150 años, los dirigentes más brillantes del proletariado internacional –Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung- han forjado y expuesto el MLM en el crisol de la lucha de clases y de la lucha ideológica contra la ideología burguesa y sus diversas manifestaciones en forma de revisionismo y de otras tendencias de clase diferentes. En las manos del proletariado internacional y de las masas oprimidas y explotadas es un arma invencible para la comprensión y transformación de este mundo por medio de la revolución. Es una ideología viva y científica que se ha desarrollado y enriquecido constantemente en el transcurso de la práctica revolucionaria del Movimiento Comunista Internacional.

El Marxismo, la teoría científica desarrollada por Marx y Engels, fijó las bases de la nueva ciencia y quedó firmemente asentado hacia la última década del siglo XIX tras derrotar a todas las tendencias burguesas, pequeño-burguesas y oportunistas en el seno del Movimiento Comunista Internacional en una ardua lucha que se prolongó durante casi medio siglo. El Marxismo es la primera etapa en el desarrollo de la ideología científica del proletariado.

El segundo gran salto en la ciencia del Marxismo tuvo lugar en los decenios iniciales del siglo XX bajo las condiciones del capitalismo monopolista, que adoptó la forma de imperialismo. Mediante la aplicación creativa de los principios básicos del Marxismo a la práctica concreta de la Revolución Rusa y de la Revolución Proletaria Mundial, y en el transcurso de la lucha ideológico-política contra revisionistas como Bernstein o Kautsky y marxistas dogmáticos como Plejanov, el camarada Lenin defendió, enriqueció y desarrolló el Marxismo elevándolo a una nueva y superior etapa de la ciencia proletaria. De esta manera, el Marxismo-Leninismo representó la segunda etapa en el desarrollo de la ideología científica del proletariado.

El tercer gran salto en el desarrollo de la ciencia proletaria lo dio el camarada Mao aplicando los principios básicos del Marxismo-Leninismo a la práctica concreta de la Revolución China y de la Revolución Proletaria Mundial, y en el transcurso de la resuelta lucha contra el revisionismo moderno encabezado por Kruchov & Co. Con toda firmeza, Mao defendió, enriqueció y desarrolló la ciencia del Marxismo-Leninismo elevándola a una nueva y superior etapa gracias a sus significativas contribuciones a las tres partes integrantes del Marxismo-Leninismo. De este modo, el Marxismo-Leninismo-Maoísmo marca la tercera etapa en el desarrollo de la ideología científica del proletariado.

La comprensión correcta, científica, del desarrollo de la ideología del proletariado a lo largo de los últimos 150 años es sumamente esencial para entender el significado del Marxismo-Leninismo-Maoísmo como etapa cualitativamente superior del Marxismo-Leninismo.

Marx y el Marxismo

Señalando las condiciones objetivas que dieron nacimiento a la ciencia del Marxismo, el camarada Mao indica:

“Durante un periodo muy largo en la historia, el hombre se vio circunscrito a una comprensión unilateral de la historia de la sociedad, ya que, por una parte, las clases explotadoras la deformaban constantemente debido a sus prejuicios, y, por la otra, la pequeña escala de la producción limitaba la visión del hombre. Sólo cuando surgió el proletariado moderno junto con gigantescas fuerzas productivas (la gran industria), pudo el hombre alcanzar una comprensión global e histórica del desarrollo de la sociedad y transformar este conocimiento en una ciencia, la ciencia del marxismo.” (Mao. Sobre la Práctica, Obras Escogidas, Tomo I).

Y el camarada Stalin resume sucintamente la esencia del marxismo en los siguientes términos:

“El marxismo es la ciencia de las leyes del desarrollo de la naturaleza y de la sociedad, la ciencia de la revolución de las masas oprimidas y explotadas, la ciencia de la victoria del socialismo en todos los países, la ciencia de la edificación de la sociedad comunista.” (Stalin. El Marxismo y los Problemas de la Lingüística).

Karl Marx, junto con su inseparable camarada de armas, Friedrich Engels, desarrolló la filosofía del materialismo dialéctico como un método y como una concepción; aplicó el método dialéctico para descubrir las leyes del movimiento del desarrollo social o la concepción materialista de la historia; desarrolló la ciencia de la economía política que permitió descubrir las leyes del movimiento del capitalismo con sus inherentes contradicciones de clase y la doctrina de la plusvalía –piedra angular de la teoría económica de Marx-, que desveló el origen de la explotación; desarrolló la teoría del socialismo científico basada en la doctrina de la lucha de clases; y esbozó los principios que rigen la táctica de la lucha de clases del proletariado.

Marx señaló a la filosofía la tarea revolucionaria de cambiar el mundo. Así se recoge en la famosa afirmación hecha por Marx en sus Tesis sobre Feuerbach: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.”

Marx y Engels definieron la materia como la realidad material objetivamente existente que se refleja en la conciencia humana. El materialismo filosófico marxista resuelve así la cuestión fundamental de la filosofía: la relación entre el pensar y el ser... entre el espíritu y la naturaleza.

También demostraron con el mayor rigor científico el segundo aspecto de la cuestión fundamental de la filosofía, a saber: ¿puede reflejar correctamente la conciencia humana la realidad objetiva? La teoría Marxista del conocimiento rechazaba por completo el agnosticismo y el escepticismo, afirmando que nada en el mundo permanece eternamente como “cosa en sí” o incognoscible. La teoría Marxista del conocimiento afirmaba que la práctica social es la fuente del conocimiento. En su rechazo absoluto de las tendencias racionalistas y empíricas, también declaró que la práctica social es la medida de la verdad.

Marx sintetizó los conocimientos adquiridos por la humanidad en el curso de los siglos y, basándose principalmente en todo lo racional de la filosofía clásica alemana, la economía política clásica inglesa y las doctrinas revolucionarias y socialistas francesas, Marx descubrió la Concepción Materialista de la Historia. Definió la esencia humana como el conjunto de las relaciones sociales.

En el campo de la economía política, la mayor contribución de Marx es el análisis del capital.

Como explica Lenin y cita el camarada Mao en su Sobre la Contradicción, “En El Capital, Marx comienza por analizar la relación más simple, ordinaria y fundamental, más común, más cotidiana de la sociedad burguesa (mercantil), una relación miles de millones de veces presente: el intercambio de mercancías. El análisis revela en este fenómeno sencillísimo (en esa “célula” de la sociedad burguesa) todas las contradicciones (o los gérmenes de todas las contradicciones) de la sociedad contemporánea. La posterior exposición nos muestra el desarrollo (a la vez crecimiento y movimiento) de dichas contradicciones y de esa sociedad en la [suma] de sus partes individuales, desde su comienzo hasta su fin.”

De este modo, donde los economistas burgueses vieron una relación entre cosas (el intercambio de una mercancía por otra), Marx reveló una relación entre individuos. El intercambio de mercancías expresa el vínculo entre productores individuales a través del mercado.

En su monumental obra, El Capital, expuso la teoría del valor trabajo y mostró cómo la plusvalía extraída a los trabajadores es la forma específica de explotación en el capitalismo, que adopta la forma de beneficio, origen de la riqueza de la clase capitalista. Mostró que la explotación tiene lugar en el modo de producción capitalista tras la fachada del intercambio libre e igual. Marx refutó las concepciones erróneas de los economistas clásicos según las cuales la explotación surge del intercambio desigual de trabajo por salario. Basándose en este análisis y en la ley de la contradicción, Marx descubrió la contradicción básica de la sociedad capitalista. Como explicó el camarada Mao:

“Al aplicar esta ley al estudio de la estructura económica de la sociedad capitalista, Marx descubrió que la contradicción fundamental de esta sociedad es la contradicción entre el carácter social de la producción y el carácter privado de la propiedad. Esta contradicción se manifiesta en la contradicción entre el carácter organizado de la producción en las empresas individuales y el carácter anárquico de la producción en la sociedad en su conjunto. En términos de relaciones de clase, se manifiesta en la contradicción entre la burguesía y el proletariado.” (Sobre la Contradicción).

Marx explicó también las crisis capitalistas como otra manifestación de esta contradicción fundamental del capitalismo.

En refutación de la concepción de Sismondi, el camarada Lenin expuso la interpretación marxista de la crisis capitalista en el sentido de que la crisis se manifiesta “precisamente en las condiciones de producción. Para exponerlo más brevemente, el primero (Sismondiano) explica las crisis por el subconsumo (Unterkonsumption), el último (Marxista) por la anarquía de la producción.” (Contribución a la caracterización del romanticismo económico).

En su explicación de cómo los capitalistas tratan de resolver la crisis, El Manifiesto Comunista expone con lucidez:

“Las relaciones burguesas resultan demasiado estrechas para contener las riquezas creadas en su seno. ¿Cómo vence esta crisis la burguesía? De una parte, por la destrucción obligada de una masa de fuerzas productivas; de otra, por la conquista de nuevos mercados y la explotación más intensa de los antiguos. ¿De qué modo lo hace, entonces? Preparando crisis más extensas y más violentas y disminuyendo los medios de prevenirlas.”


Sobre la base de la interpretación anteriormente expuesta, Marx y Engels reconocieron en el proletariado a la clase social más revolucionaria y fuerza motriz del desarrollo social; comprendieron que el proletariado, en el curso de su propia liberación de la esclavitud del salario, también liberaría al conjunto de la sociedad de cualquier forma de explotación y opresión de clase, y avanzaría hacia una sociedad sin clases. Se dieron cuenta de que, para liberarse a sí mismo derrotando al capitalismo, el proletariado debía desarrollar su propia ideología de clase, debía pasar de la posición de clase-en-sí a la posición de clase-para-sí, y que debía crear su propia organización de vanguardia: el Partido del proletariado.

Demostraron que la contradicción entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción en la sociedad de clases se manifiesta como contradicción entre clases, es decir, como lucha de clases, que constituye la fuerza motriz de la sociedad. De este modo, describieron la historia de la sociedad de clases como historia de la lucha de clases. El Manifiesto Comunista, obra inmortal de Marx y Engels, que apareció hace más de 150 años, sigue siendo la guía del proletariado internacional incluso en nuestros días.

El nacimiento del Marxismo pertenece al periodo de una de las mayores transformaciones en la historia humana y del establecimiento de la dominación global de unos pocos regímenes capitalistas occidentales. En el periodo que media entre las borrascosas revoluciones de la época democrático-burguesa y los nacientes movimientos revolucionarios proletarios, es decir, de 1848 a la Comuna de París de 1871, y el periodo relativamente pacífico de preparación de las revoluciones proletarias entre la caída de la Comuna y el cambio de siglo, el Marxismo se asentó firmemente gracias al análisis correcto llevado a cabo por Marx y Engels sobre los grandes acontecimientos de la época como la Comuna de París. Marx y Engels desempeñaron un papel de primer orden en el establecimiento y orientación de los Partidos Comunistas y la Primera Internacional, y dieron a los trabajadores de las distintas naciones una perspectiva internacionalista y de camaradería por medio de su consigna: “¡Proletarios de todos los países, uníos!

El Marxismo se convirtió en una arma ideológica en las manos del proletariado, derrotando a las distintas tendencias pequeño-burguesas como la tendencia anarquista de Proudhon, Bakunin y otros que rechazaban la necesidad de la lucha política de la clase trabajadora, la necesidad de un Partido del proletariado y de la dictadura del proletariado; la tendencia blanquista que lo fiaba todo en exclusiva a los métodos conspirativos; y la tendencia oportunista de Lassalle, que proponía un sistema de cooperativas subvencionadas por el gobierno que reemplazaría gradualmente al capitalismo, y se oponía incluso a las luchas y huelgas sindicales con su infame teoría de la "ley de hierro de los salarios".

Marx criticó el oportunista Programa de Gotha, adoptado por el nuevo Partido creado en Alemania por la fusión de la Izquierda revolucionaria dirigida por Liebknecht y Bebel con el oportunista Lassalle que creía en la democratización del Estado mediante el sufragio universal, también llamado socialismo de estado, y que colaboró con Bismarck.

Marx desarrolló la teoría de la dictadura del proletariado como forma de gobierno del proletariado y como método para derrocar por la fuerza al poder del capital. Marx y Engels explicaron el nacimiento, desarrollo y desaparición del Estado en el curso de la sociedad humana, desde las sociedades esclavistas al comunismo. Explicaron que “El gobierno del Estado moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa”. (Manifiesto Comunista).

El principio más importante extraído de la experiencia de la Comuna, de acuerdo con Marx, es que “la clase obrera no puede limitarse simplemente a tomar posesión de la máquina del Estado tal como está, y a servirse de ella para sus propios fines” (La Guerra Civil en Francia). En otras palabras, el proletariado debe emplear medios revolucionarios para hacerse con el poder del Estado, destruir la máquina burocrático-militar de la burguesía y establecer la dictadura del proletariado para reemplazar a la dictadura de la burguesía.

La dictadura del proletariado es un concepto clave en la teoría política Marxista. Marx demostró que “la lucha de clases lleva necesariamente a la dictadura del proletariado; que esta dictadura misma constituye la transición a la abolición de todas las clases y a una sociedad sin clases” (Carta a Wedemeyer, marzo de 1852). De esta manera, Marx y Engels dejaron en evidencia y derrotaron todas las teorías pequeño-burguesas y utópicas del socialismo que rechazaban la lucha de clases y la dictadura del proletariado, y establecieron firmemente los principios del socialismo científico.

Mediante el desarrollo de la teoría y táctica del proletariado en la etapa premonopolista del capitalismo y la decidida lucha librada por Marx contra las diversas tendencias oportunistas hostiles a los intereses del proletariado, el Marxismo se asentó firmemente como primera etapa en el desarrollo de la ideología proletaria. A su vez, la metodología marxista se ha adoptado en la interpretación y desarrollo de casi todas las materias, desde las ciencias naturales a la estrategia y la táctica de la revolución.

Las grandes contribuciones de Marx y Engels son inseparables. En estrecha colaboración con Engels Marx desarrolló su teoría. Engels ayudó a Marx y enriqueció los escritos de éste último, los simplificó o los desarrolló cuando fue necesario. Engels también hizo grandes contribuciones a la filosofía, la economía política y el socialismo científico tras la muerte de Marx. Defendió a Marx y encabezó la lucha ideológica contra el oportunismo en los primeros años de existencia de la Segunda Internacional. Así, las contribuciones de Engels son parte inseparable de la teoría del Marxismo.

El punto de vista revolucionario, la teoría política, el método dialéctico y la visión global del mundo desarrollada por Marx, es decir, la doctrina de Marx, pasó a llamarse Marxismo y representa el primer gran hito en el desarrollo de la ideología científica del proletariado.



Lenin y el Leninismo

Lenin, seguidor de Marx y Engels, fue un gran maestro revolucionario del proletariado, de los trabajadores y las naciones oprimidas del mundo entero. Bajo las condiciones históricas de la época del imperialismo y entre las llamas de la revolución socialista proletaria, Lenin heredó, defendió con firmeza, aplicó científicamente y desarrolló de modo creativo las enseñanzas revolucionarias de Marx y Engels. El Leninismo es el Marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria.

Aplicó de modo creativo los principios básicos del Marxismo a la práctica concreta de la revolución rusa y a la revolución proletaria mundial en la primera fase de la época imperialista. El camarada Stalin definió sintéticamente el Leninismo como “El Marxismo de la época del imperialismo y de la revolución proletaria.” (Cuestiones del Leninismo).

Stalin hizo referencia a dos causas determinantes de los rasgos característicos del Leninismo: “... en primer lugar, a que el leninismo brotó de la entraña de la revolución proletaria, cuyo sello no puede por menos de ostentar; en segundo lugar, a que se desarrolló y se fortaleció en las batallas contra el oportunismo de la Segunda Internacional.” (Los Fundamentos del Leninismo).

El camarada Lenin hizo grandes contribuciones para enriquecer cada una de la tres partes integrantes del Marxismo y elevó a un nivel superior nuestra concepción del Partido proletario, la violencia revolucionaria, el Estado, la dictadura del proletariado, el imperialismo, la cuestión campesina, la cuestión de la mujer, la cuestión nacional, la guerra mundial y la táctica del proletariado en la lucha de clases. En los escritos teóricos del camarada Lenin se abordan casi todas las cuestiones en aplicación del método dialéctico de Marx.

Lenin emprendió la tarea esencial de generalizar, sobre la base de la filosofía materialista, los logros más importantes de la ciencia desde la época de Engels hasta sus propios días, así como de someter a una crítica completa las tendencias antimaterialistas que pervivían entre los marxistas. En particular, su crítica contra el empiriocriticismo, que empezaba a destacar como tendencia revisionista en el ámbito filosófico, es de fundamental importancia. Desde entonces hasta hoy en día su crítica ha desempeñado el papel de crítica Marxista de las modernas tendencias filosóficas burguesas. Lenin consideró el ataque contra el Marxismo en nombre de las “Nuevas” tendencias filosóficas basadas en los modernos descubrimientos científicos como una manifestación de la lucha de clases en el frente filosófico. Demostró que todas las “Nuevas” teorías filosóficas no diferían del antiguo idealismo subjetivo de Berkeley y Hume. Lenin, de este modo, derrotó con la mayor cotundencia este ataque contra el Marxismo en el frente filosófico. En este proceso, desarrolló creativamente la filosofía Marxista.

Lenin desarrolló la teoría marxista del reflejo de manera creativa. Explicó sobre la base de los modernos descubrimientos científicos que la materia tiene la propiedad de ser reflejada y que la conciencia es la forma más alta del reflejo de la materia en el cerebro.

La teoría del reflejo de la materia desarrollada por Lenin, la definición que dio de materia, reafirmó aún más los fundamentos del materialismo filosófico Marxista, haciéndolos inexpugnables ante los ataques de cualquier forma de idealismo. Lenin, que estudió en profundidad las contradicciones, hizo avanzar la dialéctica revolucionaria. Llamó a la contradicción “esencia de la dialéctica” y afirmó que “la división de un todo y el conocimiento de sus partes contradictorias es la esencia de la dialéctica.” (Sobre la Dialéctica). Y afirmó asimismo, “en resumen, la dialéctica se puede definir como la doctrina de la unidad de los contrarios”. (Resumen del libro de Hegel “Ciencia de la Lógica”).

Algunas de las mayores contribuciones de Lenin lo fueron en materia de economía política. Aunque Marx y Engels desvelaron los diversos aspectos del capitalismo en su fase de libre competencia y señalaron sus tendencias y futura dirección, no les fue posible analizar el imperialismo, fase superior del capitalismo que aún estaba, sin embargo, por desarrollarse. Lenin desarrolló aún más la economía política Marxista y analizó las esencias económica y política del imperialismo.

En su brillante análisis del imperialismo, que es una gran contribución a la teoría del Marxismo, el camarada Lenin explicó científicamente la transformación del capitalismo desde la etapa premonopolista a la etapa monopolista y cómo esta fase superior del capitalismo produjo la guerra y la revolución. Señaló que la guerra imperialista es una continuación de la política imperialista. Los imperialistas, debido a su insaciable voracidad y competición por los mercados mundiales, las fuentes de materias primas y los sectores para la inversión, y debido a su lucha por el reparto del mundo, desencadenan guerras mundiales. Por ello, mientras el imperialismo exista en el mundo, seguirán existiendo la causa y la posibilidad de guerra. Fue Lenin quien puso en evidencia el mito de la democracia y mostró cómo “en el aspecto político, el imperialismo es, en general, una tendencia a la violencia y la reacción.” (El imperialismo, fase superior del capitalismo).

Lenin afirmó que el imperialismo es capitalismo monopolista, parasitario o en descomposición, moribundo, la última y superior etapa en el desarrollo del capitalismo y, por lo tanto, la antesala de la revolución proletaria.

Otra contribución fundamental de Lenin fue en relación con la destrucción de la estructura del Estado de las clases explotadoras y el establecimiento de la dictadura del proletariado. Lenin explicó cómo el Estado es un instrumento de opresión de una clase por otra y cómo el Estado de los explotadores sólo puede ser destruido por medio de la violencia revolucionaria. Lenin señaló repetidamente que la revolución proletaria debe destruir la máquina estatal burguesa y reemplazarla por la dictadura del proletariado.

Extrayendo las lecciones de las experiencias de la Comuna de París y de la Revolución rusa, descubrió que la forma soviética de gobierno era la mejor forma de la dictadura del proletariado; definió la dictadura del proletariado como una forma especial de la alianza de clases entre el proletariado y las masas explotadas de las clases no proletarias, en especial el campesinado, bajo la dirección de la clase obrera; y explicó cómo la dictadura del proletariado es el modelo superior de democracia, la forma de democracia proletaria, que expresa los intereses de la mayoría de las masas. Lenin señaló que la dictadura del proletariado es una lucha persistente –cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, educativa y administrativa- contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad que implica una dictadura omnímoda sobre la burguesía. La importancia de la dictadura del proletariado en el pensamiento de Lenin se puede calibrar a partir de su famosa observación: “Marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado.” (El Estado y la Revolución).

Lenin también advirtió del peligro de la restauración del capitalismo si la clase obrera no transforma por completo la pequeña producción mercantil. Lenin dijo: “La pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora, de modo espontáneo y en masa.” (La enfermedad infantil del 'izquierdismo' en el comunismo) Por esta razón, Lenin consideró que la dictadura del proletariado es esencial para parar el surgimiento de la nueva burguesía. Además, sobre la base de la ley del desarrollo económico y político desigual del capitalismo, Lenin llegó a la conclusión de que, como el capitalismo se desarrollaba de modo extremadamente desigual en los diferentes países, el socialismo triunfaría primero en uno o varios países pero no de manera simultánea en todos. Por lo tanto, a pesar de la victoria del socialismo en uno o varios países, siguen existiendo países capitalistas, lo que da lugar a actividades subversivas imperialistas contra los estados socialistas. De este modo, la lucha será prolongada. Este aspecto fue muy lúcidamente resaltado por el PCCh en su famosa carta de 14 de junio de 1963:

“Después de la Revolución de Octubre, Lenin señaló en repetidas ocasiones:

a) Los explotadores derrocados tratan siempre, y en mil formas, de recobrar el "paraíso" que les ha sido arrebatado.
b) En la atmósfera pequeñoburguesa, se engendran constantemente, por un proceso espontáneo, nuevos elementos capitalistas.
c) Debido a la influencia burguesa, así como al cerco y la actividad corruptora del ambiente pequeñoburgués, también pueden surgir elementos degenerados, o nuevos burgueses, en las filas de la clase obrera y entre los funcionarios de las instituciones del Estado.
d) El cerco capitalista internacional, la amenaza de intervención armada y las intrigas de descomposición pacífica por parte del imperialismo, constituyen las condiciones exteriores de la continuación de la lucha de clases en los países socialistas.”


Esta tesis de Lenin de que la lucha entre socialismo y capitalismo abarcará toda una época histórica es una contribución importantísima a la teoría de la construcción del socialismo y el comunismo.

En la concepción y práctica de la construcción del Partido, Lenin dio un paso totalmente innovador que constituye una gran aportación al arsenal del Marxismo. Lenin consideró de importancia primordial que el proletariado estableciera su propio partido político auténticamente revolucionario, un partido que rompa por completo con el oportunismo, es decir, un Partido Comunista que lleve a cabo la revolución proletaria y establezca y consolide la dictadura del proletariado. Con la brillantez que le caracterizaba, resumió la necesidad del partido en su famosa frase “El proletariado no dispone, en su lucha por el Poder, de más arma que la organización”. (Un paso adelante, dos pasos atrás) Lenin sostuvo que el partido es la forma superior de organización de clase y dirige al resto de las organizaciones de masas, que sólo el Partido proletario puede realizar la dictadura del proletariado y que el Partido debe estar integrado por un núcleo estable de revolucionarios profesionales con una amplia red de militantes. Este partido político debe identificarse con las masas y dar gran importancia a su iniciativa creativa en la realización de la historia; debe mantener un vínculo estrecho con las masas tanto en la revolución como en la construcción del Socialismo y el Comunismo.

La interpretación Leninista de la cuestión nacional se sitúa a un nivel cualitativamente superior. Lenin se enfrentó tanto al chovinismo de la nación opresora como al nacionalismo estrecho de la nación oprimida y trazó la política correcta del Partido del proletariado sobre la cuestión nacional, a saber, la completa igualdad de derechos de todas las naciones y el derecho de las naciones a la libre determinación, incluido el derecho de cada nación a la secesión y a la unión con otra u otras. Mostró cómo la cuestión nacional y colonial es parte integrante de la revolución proletaria mundial y cómo sólo puede resolverse mediante la eliminación completa del imperialismo en todo el mundo. De acuerdo con la Tesis Nacional y Colonial del camarada Lenin, los movimientos revolucionarios proletarios en los países capitalistas deben aliarse con los movimientos de liberación nacional en las colonias y países dependientes; esta alianza puede destruir la alianza de los imperialistas con las fuerzas reaccionarias feudales y compradoras en las colonias y en todos los países dependientes y, por lo tanto, inevitablemente pondrá punto final al sistema imperialista en todo el mundo.

Lenin desarrolló creativamente las ideas de Marx y Engels sobre una alianza de la clase obrera y el campesinado hasta elevarlas a la categoría de doctrina integral. Al tiempo que refutaba la línea de los mencheviques como Plejanov que defendían que el proletariado debía desempeñar sólo el papel de oposición de extrema izquierda y dejar el papel dirigente de la revolución democrático-burguesa en Rusia a la burguesía, y que los campesinos debían quedar bajo la tutela de esta última, Lenin formuló los planes estratégicos para ambas etapas de la revolución en Rusia del siguiente modo: “El proletariado debe llevar a término la revolución democrática, atrayéndose a la masa de los campesinos, para aplastar por la fuerza la resistencia de la autocracia y paralizar la inestabilidad de la burguesía. El proletariado debe llevar a cabo la revolución socialista, atrayéndose a la masa de los elementos semiproletarios de la población, para destrozar por la fuerza la resistencia de la burguesía y paralizar la inestabilidad de los campesinos y de la pequeña burguesía.” (Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática).

En su análisis de las condiciones internacionales e internas de Rusia en la era del imperialismo, Lenin desarrolló, de esta manera, una teoría completamente nueva de las dos etapas de la revolución –la democrático-burguesa y la socialista-proletaria-, ambas indivisibles y dirigidas necesariamente por el proletariado.

El Leninismo se desarrolló en medio de una lucha implacable contra las distintas tendencias del oportunismo, tales como los revisionistas bernsteinianos, los narodniks, los economicistas, los mencheviques, los marxistas legales, los liquidacionistas, los kautskistas, los trotskistas, etc.. Lenin elaboró la táctica asumiendo el Marxismo no como un dogma sino como una guía para la acción. La deslumbrante claridad de las consignas tácticas y la sorprendente audacia de los planes revolucionarios de Lenin triunfaron sobre todas las fuerzas de izquierda en la Segunda Internacional y pusieron a las masas revolucionarias del lado de los bolcheviques.

Lenin consideró a los revisionistas como agentes del imperialismo emboscados entre las filas del movimiento obrero y dijo: “…la lucha contra el imperialismo, si no se halla ligada indisolublemente a la lucha contra el oportunismo, es una frase vacía y falsa.” (El imperialismo, fase superior del capitalismo).

Tras el colapso de la Segunda Internacional durante la Primera Guerra Mundial debido a la traición de la mayoría de los partidos socialdemócratas, que aplicaron una política nacional chauvinista de “Defensa de la patria”, el camarada Lenin organizó la Tercera Internacional tan pronto como concluyó la guerra e hizo de ella un poderoso instrumento del proletariado internacional en su lucha contra el imperialismo.

Mientras el Marxismo es la doctrina de la época del desarrollo relativamente pacífico del capitalismo, el Leninismo es la doctrina de la era del imperialismo y de la revolución proletaria.

En su descripción de las condiciones en que surgió el Leninismo, el camarada Stalin dijo: “El leninismo se desarrolló y se formó bajo el imperialismo, cuando las contradicciones del capitalismo habían llegado ya a su grado extremo, cuando la revolución proletaria se había convertido ya en una cuestión de la actividad práctica inmediata, cuando el antiguo periodo de preparación de la clase obrera para la revolución había llegado a su tope, cediendo lugar a un nuevo periodo, al periodo de asalto directo del capitalismo.” Y que “el leninismo es la teoría y la táctica de la revolución proletaria en general, la teoría y la táctica de la dictadura del proletariado en particular.” (Los fundamentos del Leninismo)

Las enseñanzas de Lenin sobre el imperialismo, sobre la revolución proletaria y la dictadura del proletariado, sobre la guerra y la paz y sobre la construcción del socialismo y el comunismo conservan todavía su plena vitalidad. La ciencia del Marxismo dio, de este modo, un salto cualitativo a la segunda y superior etapa del Marxismo-Leninismo en el curso de la revolución proletaria y la lucha contra los oportunistas de la Segunda Internacional en la etapa imperialista del capitalismo.


La defensa del Marxismo-Leninismo por Stalin

La contribución de Stalin es parte integrante del Leninismo. Sobre la base de los fundamentos teóricos del camarada Lenin, Stalin enriqueció aún más el Marxismo-Leninismo y desempeñó un papel destacado en la construcción del socialismo en la URSS, primer país socialista de la historia.

El camarada Stalin, compañero de armas de Lenin, aplicó, defendió y desarrolló de modo creativo el Marxismo-Leninismo en algunos campos. Dirigió el Movimiento Comunista Internacional en las tres décadas posteriores a la muerte del camarada Lenin. Desempeñó un papel glorioso en la derrota del fascismo de Hitler durante la Segunda Guerra Mundial.

Stalin defendió y desarrolló el Marxismo-Leninismo en el curso de la lucha contra diversos tipos de oportunismo, contra los enemigos del Leninismo: los trotskistas, los zinovievistas, los bujarinistas y otros agentes burgueses.

Stalin realizó una contribución indeleble al movimiento comunista internacional en toda una serie de escritos teóricos, tales como los relativos a la cuestión nacional, Los Problemas Económicos del Socialismo en la URSS, La Historia del PCUS (Bolchevique), sobre lingüística, etc., y también en la más lúcida, popular y sencilla presentación de las obras de Lenin: “Los Fundamentos del Leninismo” que facilitó y sigue facilitando su comprensión a los Marxistas-Leninistas de todo el mundo.


Mao y Maoísmo

En el desarrollo e interrelación de la Revolución China y la revolución proletaria internacional con la verdad universal del Marxismo-Leninismo, el camarada Mao conservó, protegió y desarrolló el Marxismo-Leninismo elevándolo a una nueva y superior etapa en el campo de la filosofía, la economía política, la ciencia militar y el socialismo científico. El camarada Mao desarrolló también la estrategia y táctica Marxistas-Leninistas. La Guerra Popular prolongada se desarrolló por medio de la lucha revolucionaria durante 28 largos años en la China colonial, semicolonial y semifeudal, en una situación totalmente diferente de la de la Europa capitalista. Su teoría de la Nueva Democracia es también una contribución única al arsenal del Marxismo-Leninismo.

Después del triunfo de la gran Revolución China en 1949, llevó a cabo algunas de sus más brillantes contribuciones al dirigir una lucha mundial contra el revisionismo de Kruschov así como contra el revisionismo moderno en lo que se conoce popularmente como el Gran Debate en la historia del Movimiento Comunista Internacional. Más tarde, gracias a sus continuas contribuciones al acervo del Marxismo-Leninismo, inició y dirigió la GRCP, convulsión mundial que marcó un hito histórico en el devenir del Movimiento Comunista Internacional. Durante este periodo desarrolló la teoría de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado para evitar la restauración del capitalismo, consolidando y reforzando, de este modo, el sistema socialista y la propia dictadura del proletariado, con el propósito de avanzar hacia el comunismo a escala mundial. En general, el camarada Mao desarrolló la ciencia del Marxismo-Leninismo elevándola a una tercera y nueva etapa, cualitativamente superior.

Filosofía marxista

Mao Tse-Tung llevó a cabo contribuciones inapreciables que desarrollaron enormemente la filosofía proletaria del materialismo dialéctico incluyendo la teoría del conocimiento. Mediante su estudio penetrante de la sociedad y el pensamiento humano, y en lucha especialmente contra los dogmáticos, dio un salto conceptual en la comprensión y desarrollo de la ley de la contradicción. Señaló que la ley de la contradicción, la unidad y la lucha de los contrarios, es la ley fundamental del movimiento que rige la naturaleza y la sociedad, incluyendo el pensamiento humano. Expuso que la unidad e identidad de todas las cosas y procesos es temporal y relativa, mientras que la lucha de los contrarios es constante y absoluta, marcando “rupturas de la continuidad” y nuevos saltos. Además, explicó este salto conceptual determinando la relación entre la particularidad de la contradicción y su universalidad. Dijo que bajo unas condiciones dadas, los contrarios en una contradicción poseen identidad y, en consecuencia, pueden coexistir en una sola entidad y transformarse uno en otro. Ésta es la particularidad y la relatividad de contradicción. Pero la lucha de los contrarios es incesante, se produce tanto cuando los contrarios coexisten como cuando se transforman uno en otro. Esta lucha se hace especialmente visible cuando los contrarios se transforman uno en otro: ésta es la universalidad y carácter absoluto de la contradicción. En este contexto, dijo además que en el análisis de la particularidad de las contradicciones debemos prestar atención a la distinción entre la contradicción principal y la contradicción no principal, y a la distinción entre el aspecto principal y el aspecto no principal de una contradicción, mientras que en el estudio y análisis de la universalidad de la contradicción y la lucha de los contrarios en la contradicción, debemos prestar atención a la distinción entre las diferentes formas de lucha. Por ello, subrayó que “el estudio de las distintas modalidades de la desigualdad en las contradicciones, el estudio de la contradicción principal y las no principales y de los aspectos principal y no principal de la contradicción, es uno de los métodos importantes que permiten a un partido revolucionario determinar correctamente su estrategia y táctica en lo político y lo militar.” (Mao, Sobre la contradicción).

Sobre el modo en que debemos estudiar cada gran sistema de formas del movimiento de la materia, el camarada Mao dijo: “Es preciso estudiar no sólo la contradicción particular y la esencia, por ella determinada, de cada gran sistema de formas del movimiento de la materia, sino también la contradicción particular y la esencia de cada proceso en el largo curso del desarrollo de cada forma del movimiento de la materia. En toda forma del movimiento, cada proceso de desarrollo, real y no imaginario, es cualitativamente diferente. En nuestro estudio debemos poner énfasis en este punto y comenzar por él.” (Sobre la contradicción).

Sobre el modo de resolver las contradicciones cualitativamente diferentes, el camarada Mao nos enseñó que “las contradicciones cualitativamente diferentes sólo se pueden resolver mediante métodos cualitativamente diferentes.” (Sobre la contradicción). Sobre el modo de estudiar un proceso, nos aconsejó recordar la siguiente directriz: “(…) hay etapas en el proceso. Si no se presta atención a las etapas del proceso de desarrollo de una cosa, no se puede tratar apropiadamente sus contradicciones.” (Sobre la contradicción).

En cuanto a la relación entre la lucha de clases y el desarrollo ideológico, el camarada Mao dijo: “los tres componentes básicos del Marxismo son el socialismo científico, la filosofía y la economía política. Los fundamentos son la ciencia social, la lucha de clases. Se produce una lucha entre el proletariado y la burguesía. Marx y otros entendieron esto. Los socialistas utópicos tratan siempre de persuadir a la burguesía para que sea caritativa. Esto no funciona. Es necesario confiar en la lucha de clases del proletariado… Sólo a partir de este punto de vista pudo aparecer el Marxismo. Los fundamentos son la lucha de clases.” (Charlas sobre cuestiones de filosofía, Mao, 1964).

Mao desarrolló también la interpretación dialéctica de la relación entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción, entre teoría y práctica, base económica y superestructura, materia y conciencia, etc. Elevó la interpretación a un nivel cualitativamente superior al señalar que, aunque las fuerzas productivas, la práctica, la materia, la base económica, etc. son los aspectos principales en las contradicciones indicadas más arriba, en determinadas condiciones, aspectos tales como las relaciones de producción, la teoría, la superestructura y la conciencia puede convertirse en el aspecto principal y desempeñar un papel decisivo.

De este modo, Mao señaló una verdad profunda: que la materia se puede transformar en conciencia y la conciencia de nuevo en materia, con lo que desarrolló aún más la comprensión de la función dinámica y consciente del hombre en cada campo de la actividad humana.

Mao Tse-Tung aplicó magistralmente esta interpretación al análisis de la relación entre teoría y práctica, destacó que la práctica es tanto la fuente primera como el último criterio de la verdad e hizo hincapié en el salto de la teoría a la práctica revolucionaria. Profundizó en esta interpretación al desarrollar la teoría del conocimiento:

“Descubrir la verdad a través de la práctica y, nuevamente a través de la práctica, comprobarla y desarrollarla. Partir del conocimiento sensorial y desarrollarlo activamente convirtiéndolo en conocimiento racional; luego, partir del conocimiento racional y guiar activamente la práctica revolucionaria para transformar el mundo subjetivo y el mundo objetivo. Practicar, conocer, practicar otra vez y conocer de nuevo. Esta forma se repite en infinitos ciclos, y, con cada ciclo, el contenido de la práctica y del conocimiento se eleva a un nivel más alto. Ésta es en su conjunto la teoría materialista dialéctica del conocimiento, y ésta es la teoría materialista dialéctica de la unidad entre el saber y el hacer.” (Mao, Sobre la práctica).

Durante la GRCP, Mao Tse-Tung atribuyó la mayor importancia al estudio y difusión de la filosofía del proletariado; para ello, acuñó la expresión “la Filosofía no es ningún misterio”. De esta manera, para llevar la filosofía a las masas contadas en millones de personas, desarrolló el nuevo concepto de “uno dividido en dos” –opuesto a la tesis revisionistas de “dos combinados en uno”- concepción que se convirtió en la versión más popular de la ley de la unidad y lucha de los contrarios y significó un nuevo desarrollo en filosofía.

Economía política

En el ámbito de la economía política del Socialismo, el camarada Mao Tse-Tung realizó enormes progresos, en especial en el análisis de las leyes concretas del movimiento que rigen la Construcción Socialista. En ese sentido, efectuó un análisis profundo y crítico de la por entonces “Economía soviética” y extrajo lecciones de las experiencias positivas y negativas de la construcción socialista en la Rusia soviética. En este análisis penetrante, defendió y destacó los logros positivos de la construcción socialista al tiempo que criticó algunos de sus aspectos negativos. Sobre la base de este análisis, que incluía el de la propia experiencia china, el camarada Mao desarrolló una nueva concepción que supuso un importante avance en este campo. En su magistral obra Sobre diez grandes relaciones, el camarada Mao subrayó y desarrolló nuevos conceptos para construir el Socialismo, tales como “tomar la agricultura como base y la industria como factor principal”. Destacó el papel contradictorio y dinámico de la producción, y su interacción con la superestructura política e ideológica de la sociedad. Mao reconoció que aunque la propiedad de todo el pueblo coexistirá con la propiedad de la colectividad [“of the collective”, en el original en inglés] durante un periodo bastante largo de tiempo, esta última puede también resultar un obstáculo para el desarrollo ulterior y completo de las fuerzas productivas. Por esta razón insistió en que debe haber una constante interacción entre el sistema de propiedad socialista y el resto de los aspectos de las relaciones de producción, a saber, las relaciones entre las masas dedicadas a la producción, incluido el sistema de distribución. En este contexto, hizo hincapié en el hecho de que, como la ley del valor y el “derecho burgués” siguen funcionando (aunque con restricciones) en la sociedad Socialista, es la corrección de la línea ideológica y política la que, en consecuencia, determina si realmente el proletariado es o no el dueño de los medios de producción. Con este trasfondo, el camarada Mao advirtió una y otra vez de que si los revisionistas lograsen hacerse con el poder político les resultaría fácil reconstruir el sistema capitalista. De este modo, enriqueció y desarrolló la economía política Marxista mediante su profunda crítica contra la teoría revisionista de las fuerzas productivas, representada por Liu Shao-Chi & Co. en China y Kruschov en Rusia, y en lucha a vida o muerte contra ella. Concluyó que la superestructura y la conciencia pueden transformar la base y que situando la política al mando en todos los ámbitos, se pueden desarrollar constantemente las fuerzas productivas.

En esta etapa superior en la concepción y comprensión de las leyes de la construcción socialista, el camarada Mao formuló algunas importantes directrices en forma de consignas como “Empeñarse en la Revolución, promover la producción”, “No olvidar nunca la lucha de clases” y “La lucha de clases es el eslabón decisivo” para ejecutar la producción en la dirección correcta. Refutando la teoría revisionista del “Sólo Experto”, el camarada Mao enunció una importante directriz que hacía hincapié en la interrelación de experiencia y política revolucionaria: “Rojo y Experto”.

Otra gran contribución del camarada Mao es la nueva concepción del capital burocrático, comprador por naturaleza y ligado al imperialismo y al feudalismo. Mao explicó cómo, durante sus veinte años de gobierno, las cuatro grandes familias Chiang, Sung, Kung y Chen, llegaron a acumular enormes fortunas y monopolizaron la vida económica de todo el país; cómo este capital monopolista, en colusión con el poder del estado, se convierte en capitalismo monopolista de estado. Mao dijo: “Este capitalismo monopolista, estrechamente vinculado al imperialismo extranjero y a la clase terrateniente y los campesinos ricos de viejo tipo del país, se ha convertido en el capitalismo monopolista estatal, comprador y feudal. Tal es la base económica del régimen reaccionario de Chiang Kai-Shek. Dicho capitalismo monopolista de Estado oprime no sólo a los obreros y campesinos, sino también a la pequeña burguesía urbana, y perjudica a la burguesía media. (...) Este capital se llama corrientemente en China capital burocrático; y esta clase capitalista, conocida con el nombre de clase capitalista burocrática, es la gran burguesía de China.” (La situación actual y nuestras tareas). Dijo que, además de acabar con los privilegios especiales del imperialismo en China, la tarea de la revolución de nueva democracia en el interior es abolir la explotación y la opresión de la clase terrateniente y de la clase capitalista burocrática (la gran burguesía), transformar las relaciones feudales y compradoras de producción y desatar las fuerzas productivas.

El análisis del camarada Mao sobre la degeneración de la economía Socialista de la Unión Soviética en una economía capitalista, el proceso de desarrollo del capital monopolista de estado en la Unión Soviética y la transformación de ésta en un país socialimperialista y, a continuación, en una superpotencia, también ha enriquecido nuestra comprensión de los estados capitalistas burocratizados, es decir, de los Estados en que se restaura el capitalismo.

Desarrollo de una línea maoísta revolucionaria

Los principales elementos de la línea revolucionaria del camarada Mao son la línea política para la realización de la Revolución de Nueva Democracia bajo la dirección de la clase trabajadora, que dará paso a la etapa socialista; la línea militar, con la guerra popular prolongada como esencia; la línea organizativa, que consta de los principios básicos para la construcción de las tres armas mágicas; y la línea de masas revolucionaria.

La línea revolucionaria del camarada Mao surgió de la aplicación creativa y magistral de la ciencia del Marxismo-Leninismo a la práctica concreta de la Revolución china. Durante el largo y complejo transcurso de la Revolución china, Mao desarrolló una teoría cualitativamente nueva sobre la naturaleza y el camino de la revolución en los países coloniales, semicoloniales y semifeudales; desarrolló los principios estratégicos y tácticos de la guerra popular y enriqueció la ciencia militar; y desarrolló la línea de masas y la línea de clases, desarrollando, de este modo, la nueva teoría de continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado...

La Revolución de Nueva Democracia

De acuerdo con la nueva teoría desarrollada por el camarada Mao, la revolución en los países semicoloniales y semifeudales atraviesa generalmente dos etapas diferentes o distintas pero inseparablemente ligadas entre sí. La primera etapa será la Etapa de la Nueva Democracia, que dará paso sin solución de continuidad a la etapa socialista encaminada hacia el comunismo. Ello se debe a que estos países no han atravesado la revolución democrática burguesa y, por lo tanto, se encuentran sometidos tanto al imperialismo como al feudalismo. Sobre la base de la tesis Leninista en relación con la revolución rusa, Mao desarrolló y elevó la teoría de las dos etapas a un nivel cualitativamente nuevo. Así, explicó que la revolución democrática en China no era una revolución burguesa de viejo tipo sino una revolución democrática nueva que tenía la doble tarea de derrocar, por un lado, el feudalismo –lo que determinaba su carácter democrático- y por otro, el imperialismo –lo que determinaba el carácter nacional de la revolución-. La Revolución de Nueva Democracia estará enfocada contra el imperialismo, el feudalismo y la burguesía burocrático-compradora. La revolución agraria será el eje de esta revolución. El proletariado y su partido desempeñarán el papel dirigente en esta revolución. Mao analizó que la burguesía se divide en dos sectores: la gran burguesía compradora y la burguesía nacional. Mientras la primera es el blanco de la revolución, la última es un aliado vacilante en la etapa democrática de la revolución. Este análisis penetrante hizo posible que el PCCh forjase un poderoso frente unido de todas las clases que se oponían al imperialismo y al feudalismo, basado en la alianza de obreros y campesinos, bajo la dirección de la clase obrera.

El camino de la Guerra Popular Prolongada

Para la victoriosa realización de la revolución de nueva democracia, el camarada Mao desarrolló una teoría cualitativamente nueva de la guerra popular prolongada. Antes de la Revolución china, el camino de la insurrección armada, conocido generalmente como el modelo soviético de revolución, se consideraba como el camino general para la toma del poder por la clase obrera. Sin embargo, el gran Mao Tse-Tung resolvió la cuestión de la conclusión victoriosa de la revolución en los países coloniales, semicoloniales y semifeudales. Y la resolvió en dura pugna contra las diversas desviaciones de derechas, dogmáticas y de “izquierdas”, aprendiendo de los errores en el transcurso de la Revolución china. Con la conclusión victoriosa de esta revolución surgió una verdad de amplia trascendencia internacionalista. Esta verdad es que la revolución en los países coloniales, semicoloniales y semifeudales puede triunfar por lo general siguiendo el camino y los principios de la estrategia y la táctica de la Revolución china. Según este camino, el campo constituirá el centro principal de la revolución y la revolución agraria armada será la clave para la creación de un incesante flujo de fuerzas armadas revolucionarias procedentes de las masas campesinas, que conducirá al establecimiento del invencible Ejército Popular. La guerra popular prolongada avanzará hacia la victoria liberando vastas áreas rurales en un primer momento para, a continuación, rodear y finalmente capturar las ciudades.

Durante esta revolución, el camarada Mao resaltó la inmensa importancia que tiene la construcción de un Ejército Popular firme y heroico, así como el establecimiento de zonas de base liberadas, en primer lugar en las áreas estratégicas del campo. El surgimiento de las zonas de base contribuirá a aumentar y acelerar la marea revolucionaria por todo el país, sentando las bases para la creación de nuevas zonas de base. Además, la tarea de realizar las transformaciones revolucionarias en las zonas de base, movilizando a las masas y contando con ellas en todo momento, ayudará a fortalecer aún más estas zonas de base tanto en el terreno político como económico y cultural, lo cual contribuirá sin duda al logro de nuevas victorias en la guerra popular prolongada.

Línea militar

El camarada Mao desarrolló una línea militar del proletariado de nuevo tipo, de hecho, la más completa de la historia del movimiento comunista internacional. Desarrolló esta línea a partir de la comprensión de las leyes de la guerra desarrolladas en periodos históricos precedentes y basándose, en especial, en la interpretación Marxista-Leninista de la guerra revolucionaria.

El camarada Mao formuló sistemática y exhaustivamente los principios básicos de creación del Ejército Rojo y de su estrategia y táctica en el curso de la guerra revolucionaria china, o por decirlo brevemente, las leyes que rigen la guerra popular. Extrajo los principios estratégicos y tácticos básicos del Ejército Rojo de las características principales de la guerra revolucionaria china. Estos principios básicos, junto con otras teorías militares, constituyen la línea militar del PCCh representada por el camarada Mao.

Los principios y teorías que constituyen la línea militar han enriquecido la ciencia militar y se han convertido en una guía para la dirección de la guerra, especialmente en los países coloniales, semicoloniales y semifeudales, como han demostrado ampliamente las experiencias de las guerras populares y las luchas de liberación nacional en diversos países desde la Segunda Guerra Mundial.

Una de las mayores contribuciones del camarada Mao a la ciencia militar reside precisamente en su interpretación de la guerra de guerrillas a nivel estratégico. Con anterioridad a Mao, la guerrilla se consideraba tan sólo un problema táctico. Mao dijo que durante todo el periodo bélico, la guerra de guerrillas y la guerra de movimientos de carácter guerrillero son las principales formas de lucha. El papel estratégico de la guerra de guerrillas es doble: como apoyo a la guerra regular y para transformarse ella misma en guerra regular. Aunque la guerra de guerrillas es básica, Mao recalcó que “el desenlace de la guerra depende, en lo esencial, de la guerra regular, especialmente en su forma de guerra de movimientos” y que “Estas dos formas de guerra permitirán desarrollar plenamente el arte de dirigir la guerra y el papel activo del hombre” (Sobre la Guerra Prolongada). La forma de guerra –de guerrillas, de movimientos, de posiciones- que habrá de asumir el carácter principal en una fase determinada de la guerra popular prolongada depende de las condiciones concretas. Pero bajo todas las condiciones el principio básico es “Ustedes combaten a su manera y nosotros combatiremos a la nuestra: combatimos cuando podemos ganar y nos retiramos cuando no podemos.” Del mismo modo, Mao afirmó categóricamente que “El objetivo de la guerra, es decir, ‘la conservación de las fuerzas propias y la destrucción de las del enemigo’, es la esencia de la guerra y la base de todas las actividades bélicas, y esta esencia las impregna a todas ellas, desde la técnica de combate hasta la estrategia. El mencionado objetivo constituye el principio básico de la guerra”. (Sobre la Guerra Prolongada). Todos los principios técnicos y todos los principios relativos a la táctica, las campañas y la estrategia representan la aplicación de este principio básico.

Una de las contribuciones más importantes de Mao es la participación de las amplias masas en la guerra popular. Mao demostró que es el pueblo, no las armas, lo decisivo en la conducción de la guerra popular. El desarrollo de la milicia popular como fuerza local de combate bajo la consigna de “Cada ciudadano un soldado” extendió la guerra de guerrillas en intensidad y amplitud por toda China. La guerra de guerrillas adquirió un carácter masivo tras las líneas enemigas, facilitando, de este modo, el avance del Ejército Popular regular y de las unidades guerrilleras. El camarada Mao enseñó que el Partido siempre debe mandar sobre al fusil y al fusil nunca se le debe permitir mandar sobre el partido.

El camarada Mao también trazó con claridad las tres etapas, distintas pero relacionadas entre sí, por las que atraviesa por lo general la guerra revolucionaria. Dichas etapas son la etapa de la defensiva estratégica, la fase del equilibrio estratégico y, por último, la fase de la ofensiva estratégica. La duración de estas etapas variará de acuerdo con las distintas condiciones de cada país. El camarada Mao afirmó rotundamente: “Estimo necesario despertar el interés por el estudio de la teoría militar y llamar a todos los militantes del Partido a prestar atención al estudio de los problemas militares.” (Problemas de la guerra y de la estrategia). En este contexto de desarrollo y aplicación de la línea militar, los escritos militares de Mao Tse-Tung son una guía para la acción. Deben estudiarse y asimilarse para profundizar y hacer avanzar continuamente la guerra popular prolongada revolucionaria hacia etapas superiores.

Línea de masas

El camarada Mao desarrolló también el concepto de línea de masas revolucionaria basado en su famosa frase “El pueblo, y sólo el pueblo, es la fuerza motriz que hace la historia mundial.” (Sobre el gobierno de coalición) Explicó el método básico de dirección [“leadership”, en el original en inglés], mostrando cómo las ideas correctas se forman en la dirección tomando las ideas de las masas y concretándolas, y, nuevamente, yendo a las masas, perseverando en las ideas y llevándolas a la práctica... Afirmó: “tomar las ideas de las masas (ideas dispersas y no sistematizadas) y concretarlas (a través del estudio, convertirlas en ideas concretas y sistemáticas); luego ir a las masas, propagar y difundir estas ideas hasta que las masas las acojan como suyas, afirmarse en ellas y trasladarlas a la acción, probando la corrección de estas ideas en la acción de las masas.” (Algunas cuestiones concernientes a los metodos de Dirección).

Tal es la esencia de la línea de masas de Mao.

La ‘Resolución sobre Ciertas Cuestiones en la Historia de Nuestro Partido’ del PCCh de 1945, resume con lucidez la concepción de la línea de masas del camarada Mao dentro y fuera del Partido:

“Como dice el Camarada Mao Tse-Tung, la línea correcta debe ser ‘de las masas, a las masas’. Para asegurarse de que la línea realmente proviene de las masas y en particular de que realmente vuelve a las masas, deben existir estrechos vínculos no sólo entre el Partido y las masas fuera del Partido (con la clase y el pueblo), sino también, y sobre todo, entre los órganos de dirección del Partido y las masas dentro del Partido (con los cuadros y los militantes de base); en otras palabras, debe haber una línea organizativa correcta. Por ello, al igual que en las otras etapas de la historia del Partido, el Camarada Mao Tse-Tung ha establecido una línea política que representa los intereses de las masas, ha establecido una línea organizativa al servicio de la línea política y del mantenimiento de vínculos con las masas tanto dentro como fuera del partido.”

Tres armas mágicas

Las “Tres Armas Mágicas” –el partido, el ejército y el frente unido- es otra nueva tesis desarrollada por el camarada Mao. La comprensión más profunda y el magistral uso de estas armas por el partido del proletariado pueden garantizar y garantizarán de hecho el avance de la revolución hacia la victoria. Es absolutamente necesario comprender y asimilar no sólo la importancia de cada arma en sí misma: más importante es comprender y dominar su interrelación en la teoría y, aún más importante, en la práctica concreta. A este respecto, el camarada Mao concluye admirablemente: “La experiencia de estos dieciocho años nos dice que el frente único y la lucha armada son las dos armas básicas para vencer al enemigo. El Frente único sirve para llevar adelante la lucha armada. Y el Partido es el heroico combatiente que utiliza estas dos armas para asaltar y destruir las posiciones del enemigo. Tal es la interconexión entre Partido, frente único y lucha armada.” (Mao, Con motivo de la aparición de El Comunista).

Ésta es la esencia de la teoría del camarada Mao sobre la comprensión y el tratamiento correcto de las dos armas, el Frente Único y la Lucha Armada, por el Partido del Proletariado.

Además de las tres armas mágicas, el camarada Mao desarrolló también una directriz importante para la comprensión y el desarrollo de la relación de otras formas de organización y lucha. Dijo que “... la forma principal de lucha es la guerra, y la forma principal de organización, el ejército. Todas las demás formas, como las organizaciones y luchas de las masas populares, son también muy importantes y absolutamente indispensables, y de ningún modo deben ser dejadas de lado, pero el objetivo de todas ellas es servir a la guerra.” (Problemas de la guerra y de la estrategia) Este es el criterio más correcto para valorar la actuación de todas las otras formas de organización y las otras formas de lucha.

El Partido Comunista

El camarada Mao desarrolló además el papel de vanguardia de la concepción Leninista del Partido Comunista. Mao afirmó enfáticamente que “Para realizar la revolución, hace falta un partido revolucionario.” (¡Fuerzas revolucionarias del mundo, unios, luchad contra la agresión imperialista!) El partido debe estar armado con la ideología científica del MLM, debe construirse en un estilo revolucionario y debe ser disciplinado, debe emplear el método de la crítica y la autocrítica y debe estar estrechamente vinculado a las vastas masas del Pueblo, en las que debe depositar su confianza. Además de luchar contra la ideología burguesa y los diversos tipos de revisionismo, el camarada Mao desarrolló una profunda línea de pensamiento sobre cómo asentar, preservar y realzar el carácter proletario del Partido librando una lucha activa e implacable contra la influencia de las tendencias burguesas dentro de sus filas, a todos los niveles.

El camarada Mao enseñó que el Partido Comunista desempeña el papel principal y de vanguardia en todos los asuntos antes, durante y después de la revolución en la dirección del proletariado y las masas en la lucha histórica que conduce hacia el comunismo. Desarrolló una profunda línea de pensamiento sobre cómo fomentar y preservar el carácter proletario del partido librando una lucha activa y enconada contra las tendencias burguesas y pequeño-burguesas en las filas del propio partido a todos los niveles. Además de la continua formación ideológica de los miembros del partido, se debe utilizar el arma de la crítica y de la autocrítica para fortalecer la organización del partido y aumentar su capacidad de combate. En oposición al subjetivismo y al sectarismo y a otras tendencias extrañas de clase, los comunistas deben, en primer lugar, “aprender de los errores del pasado para evitar los futuros” y, en segundo lugar, “criticar como medio de ayudar a quien se critica”: éste es el único método correcto y eficaz. También dio un nuevo ejemplo para la constante rectificación del partido en aras de su proletarización y salvaguarda de la línea política, emprendiendo campañas de rectificación cada cierto tiempo. De la misma manera, advirtió contra el subjetivismo, la arbitrariedad y la vulgarización de la crítica e hizo hincapié en que durante este proceso, todo planteamiento debe basarse en hechos y la crítica debe resaltar el aspecto político.

El camarada Mao destacó la importancia de la integración de los dirigentes con las masas. Así, hizo hincapié en que los dirigentes deben ser audaces a la hora de desatar la iniciativa y creatividad de las masas. Para ello, deben dar ejemplo de “vida sencilla y trabajo duro”. Tanto el “ordeno y mando” como la actitud de dispensar favores deben ser combatidos. Los comunistas deben ser modestos y prudentes; deben precaverse contra la arrogancia y la impetuosidad; deben estar imbuidos del espíritu de autocrítica y tener el coraje de corregir los errores y deficiencias de su trabajo. No deben ocultar sus errores, atribuirse todos los méritos y echar todas las culpas a los demás. En el desarrollo de la línea de masas, Mao Tse-Tung resaltó que los comunistas deben dar ejemplo en aprender de las masas y confiar en ellas.

Sobre el Centralismo Democrático

La exposición dialéctica de Mao sobre la comprensión del centralismo democrático fue una importante contribución a la teoría Marxista de los principios organizativos. Mao hizo hincapié en la creación de “una situación política en la que haya tanto centralismo como democracia, tanto disciplina como libertad, tanto unidad de voluntad como satisfacción moral individual y vivacidad” (La situación en este verano de 1957) y ello tanto dentro como fuera del Partido; y dijo: “De otro modo será imposible despertar el entusiasmo de las masas. No podemos vencer las dificultades sin democracia. Por supuesto, es aún más imposible lograrlo sin centralismo. Pero si no hay democracia no habrá centralismo.” (Discurso ante una conferencia ampliada de trabajo convocada por el Comité Central del Partido Comunista de China. 1962).

“Sin democracia no puede haber ningún centralismo correcto porque la divergencia de opiniones y la falta de una comprensión unificada hacen imposible establecer el centralismo. ¿Qué significa centralismo? Ante todo, es una centralizacion de las ideas correctas a partir de la cual puede lograrse unidad de comprensión, unidad política, de planes, de mando y de acción. Esto se llama unificación centralizada. Si la gente aún no entiende los problemas, si no ha expresado sus puntos de vista, ni ha dado rienda suelta a su ira represada, ¿cómo puede establecerse la unificación centralizada? Sin democracia no hay posibilidad de sintetizar correctamente la experiencia. Si no hay democracia, si las ideas no provienen de las masas, es imposible establecer una línea correcta, buenos métodos y una buena política general y específica.” (Discurso ante una conferencia ampliada de trabajo convocada por el Comité Central del PCCh, 30 de enero de 1962).

Mao también explicó la relación dialéctica entre el centralismo democrático y la dictadura del proletariado:

“Sin el centralismo democrático, la dictadura del proletariado no se puede consolidar. Sin amplia democracia para el pueblo, es imposible que se consolide la dictadura del proletariado o que el poder político sea estable. Sin democracia, sin despertar de las masas y sin supervisión de las masas, es imposible ejercer una dictadura eficaz sobre los reaccionarios y los elementos dañinos o reeducarlos con eficacia.”

Advirtió de que si la Dictadura del Proletariado no se consolidad sobre la base del centralismo democrático es imposible establecer una economía socialista y, en tal caso, China se convertiría en un estado burgués y la Dictadura del Proletariado en una dictadura de la burguesía y en una dictadura fascista reaccionaria.

El Ejército Popular

La importancia del ejército popular en la toma del poder político se recoge en las conocidas palabras de Mao “Sin un ejército popular, nada tendrá el pueblo.” (Sobre el gobierno de coalición) Mao señaló también que “el Ejército Rojo (…) es una organización armada que ejecuta las tareas políticas de la revolución.” (Sobre la rectificación de las ideas erróneas en el Partido) Por ello es sumamente necesario comprender que el ejército popular sólo podrá realizar sus tareas históricas si pone en práctica con todo rigor y firmeza las grandes enseñanzas del camarada Mao. Mao mostró que a la par que luchar para destruir al enemigo conservando las fuerzas propias, el ejército popular debe asumir las tareas políticas de hacer propaganda entre las masas; movilizar a las masas, organizarlas y armarlas; ayudar a las masas a crear su poder político revolucionario y con ello a establecer y desarrollar el partido, igualmente. El camarada Mao dijo que sin estos objetivos tanto la lucha como el ejército rojo pierden el significado de su existencia.

El Frente Unido Revolucionario

La construcción del Frente Unido de las cuatro clases antiimperialistas y antifeudales: la clase obrera, el campesinado, la pequeña burguesía y la burguesía nacional, sobre la base de la alianza obrero-campesina, constituye otro avance fundamental en la comprensión Marxista-Leninista sobre el Frente Unido. El camarada Mao formuló los principios tácticos básicos del frente unido que ha de perseguir el proletariado, a saber: aislar y destruir los principales blancos de la revolución, es decir, las fuerzas imperialistas y feudales, y los capitalistas burocrático-compradores mediante la movilización y organización de las amplias masas y la unión con todas las clases, partidos, organizaciones y personas dispuestos a oponerse al feudalismo y al imperialismo; mantener la hegemonía de la clase obrera en el Frente Unido; mantener la independencia e iniciativa en manos de la clase obrera que debe depender, en todo momento y condición, de sus propias fuerzas; y que el Frente Unido sirva a la lucha armada. Se debe crear un Frente Unido de estas características por medio de la lucha armada y para llevar adelante la lucha armada. El partido del proletariado debe desempeñar un papel de vanguardia en este frente unido. La burguesía nacional tomará parte en la revolución contra el imperialismo y el feudalismo en determinados momentos y en cierta medida. Por lo tanto, el tratamiento correcto e incorrecto de las relaciones con la burguesía nacional será otro signo distintivo del partido del proletariado.

Sobre la cuestión de la mujer

El camarada Mao prestó la máxima atención a la cuestión de la mujer. Desarrolló muchas ideas nuevas en la comprensión y movilización de las mujeres. Dijo que las mujeres, junto con los hombres, no sólo están sujetas a tres sistemas de autoridad (a saber, la autoridad política, la autoridad del clan y la autoridad religiosa) sino que también están dominadas por los hombres (la autoridad del marido). Estas cuatro autoridades son producto de los decadentes ideología y sistema feudal-patriarcal. Ésta es la soga que maniata al pueblo, especialmente a los campesinos. Por lo tanto, para derrocar la ideología feudal-patriarcal, la movilización de las mujeres en la guerra revolucionaria es un deber. “Las mujeres sostienen la mitad del cielo”. Sin desencadenar la furia de las mujeres como una poderosa fuerza de la revolución, la victoria de ésta es imposible. Mao sostuvo que la igualdad entre hombres y mujeres puede realizarse sólo en el curso de la guerra revolucionaria y “en el proceso de la transformación socialista de la sociedad en su conjunto.”

No obstante, teniendo en cuenta lo profundamente arraigado de la ideología patriarcal en los países retrasados semifeudales y semicoloniales, el camarada Mao advirtió de que la solución de la cuestión de la mujer requerirá un periodo de tiempo bastante largo tras el establecimiento del Socialismo. Por ello subrayó la necesidad de continuar la lucha de clases en la superestructura para erradicar las viejas ideas reaccionarias feudales y burguesas, así como la cultura, costumbres y hábitos relacionados con el patriarcado y la dominación masculina.

Sobre el Arte y la Cultura

La contribución del camarada Mao en el campo de la cultura y el arte constituye un nuevo desarrollo. Mao refutó enérgicamente la idea del arte por el arte. Dijo que toda literatura y todo arte pertenecen a clases definidas y se ajustan a líneas políticas definidas. No existe nada parecido a un arte por el arte. Declaró enfáticamente “toda nuestra literatura y nuestro arte son para las masas del pueblo.” (Intervenciones en el foro de Yenan sobre arte y literatura) Mao expuso una línea completamente nueva. Dijo que nuestros artistas y escritores tienen que “cambiar de posición, pasarse gradualmente al lado de los obreros, campesinos y soldados, al lado del proletariado.” (Intervenciones en el foro de Yenan sobre arte y literatura) También les exhortó a incorporarse “a la lucha práctica” y al estudio del “marxismo y la sociedad.” (Intervenciones en el foro de Yenan sobre arte y literatura) Además afirmó: “Un ejército sin cultura es un ejército ignorante, y un ejército ignorante no puede vencer al enemigo.” (El frente único en el trabajo cultural) Sobre cómo desarrollar una cultura socialista, el camarada Mao dijo de manera incomparable: “Que se abran cien flores y que compitan cien escuelas es la orientación para promover el desarrollo del arte y el progreso de la ciencia e impulsar el florecimiento de la cultura socialista de nuestro país.” (Sobre el tratamiento correcto de las contradicciones en el seno del pueblo).

Ésta es la única manera de generar una cultura socialista y revolucionaria en su sentido más elevado.

Sobre el Imperialismo y la Cuestión Nacional

Sobre la base de las tesis de Lenin en relación con la cuestión nacional y colonial, Mao desarrolló el concepto de luchas de liberación nacional en las colonias y semicolonias, especialmente en las condiciones existentes después de la Segunda Guerra Mundial; analizó las formas y métodos de gobierno neocoloniales adoptados por el imperialismo en el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial; y explicó cómo las luchas de las naciones y pueblos oprimidos en los países de Asia, África y América Latina –los vórtices de la revolución mundial- asestan golpes al imperialismo que hacen tambalear los mismos cimientos de su dominación. Hizo hincapié en la importancia de forjar un frente unido de las luchas de liberación nacional en los países semicoloniales y semifeudales de Asia, África y América Latina, por un lado, y de los movimientos revolucionarios proletarios en los países capitalistas, por otro, para derrotar al imperialismo y acelerar la victoria de la revolución mundial. Señaló que ninguna nación, por grande y poderosa que sea, puede sojuzgar a una nación pequeña y débil, y dijo que incluso una superpotencia como Estados Unidos es un tigre de papel y que la bomba nuclear también es un tigre de papel. En su explicación sobre el modo en que debemos mirar al imperialismo y a todos los reaccionarios desde los puntos de vista estratégico y táctico, el camarada Mao dijo:

“El imperialismo y todos los reaccionarios tienen un doble carácter: son tigres auténticos y al mismo tiempo tigres de papel. (…) Por tanto, el imperialismo y todos los reaccionarios, mirados en su esencia, en perspectiva, desde el punto de vista estratégico, deben ser considerados como lo que son: tigres de papel. Sobre esto se basa nuestro concepto estratégico. Por otra parte, también son tigres vivos, tigres de hierro, tigres auténticos, que devoran a la gente. Sobre esto se basa nuestro concepto táctico.” (Discurso en la reunión de Wuchang del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China. Diciembre de 1958.)

El Gran Debate y la lucha ideológica contra el revisionismo moderno

Tras la desaparición de gran Stalin, el agente del imperialismo e reclacitrante revisionista Kruschev expuso su perniciosa teoría de “la transición pacífica al socialismo”, “la competencia pacífica” y “la coexistencia pacífica” en el XX Congreso del PCUS celebrado en 1956. Todas estas teorías se oponen diametralmente a la teoría del Marxismo-Leninismo: a través de estas dañinas teorías, Kruschev no dejó piedra sin remover para provocar una escisión y la derrota del movimiento comunista internacional. De la misma manera, el revisionismo de Kruschev intentó desviar la atención del movimiento proletario mundial negando la existencia del imperialismo y agitando el peligro de la “bomba atómica” y la “guerra” en la situación surgida después de la Segunda Guerra Mundial. El camarada Mao luchó firmemente, sin descanso, contra el revisionismo de Kruschev y defendió e hizo avanzar al Movimiento Comunista Internacional con una correcta orientación Marxista-Leninista en la que quedaba trazada una clara línea de demarcación con los revisionistas más recalcitrantes. Como parte de la lucha contra el revisionismo, el camarada Mao luchó decididamente contra Tito, auténtico agente del imperialismo, y contra reconocidos revisionistas como Togliatti y Thorez: gracias a estas luchas contra el revisionismo, Mao defendió y desarrolló el Marxismo-Leninismo y formuló una nueva línea general del movimiento comunista internacional.

Mao Tse-Tung dirigió la lucha internacional contra el revisionismo moderno dando inicio al Gran Debate. Durante esta gran lucha no sólo defendió el Marxismo-Leninismo sino que también lo desarrolló en algunos aspectos. Esta lucha se centró en todas las cuestiones fundamentales, especialmente en la dictadura del proletariado. Mao estableció una nueva línea general del movimiento comunista internacional que allanó el camino para que las fuerzas auténticamente Marxistas-Leninistas combatiesen el revisionismo, se rebelasen contra él, y así, avanzasen hacia la forja y construcción por todo el mundo de nuevos partidos Marxistas-Leninistas basados en los principios del Marxismo-Leninismo.

Durante este periodo Mao Tse-Tung también hubo de librar una reiterada lucha de dos líneas contra el cuartel general revisionista dentro del PCCh. En realidad, este proceso de análisis y lucha contra el revisionismo moderno, que incluía la reiterada lucha de dos líneas en el PCCh, comenzó, en su nueva forma, con el XX Congreso del antiguo PCUS. A partir de entonces este proceso se profundizó y agudizó, culminando en el periodo posterior, el periodo de la Gran Revolución Cultural Proletaria (GRCP).

Mao Tse-Tung inició y dirigió la histórica GRCP. La GRCP representa la culminación de la gran lucha contra el Revisionismo Moderno, que incluye repetidas luchas de dos líneas en el seno del PCCh. Durante el periodo inicial de esta lucha, el camarada Mao, al tiempo que extremaba su lucha contra el Revisionismo, analizó también algunas de las cuestiones relacionadas con la historia del Movimiento Comunista Internacional. En este contexto, analizó el papel del camarada Stalin. Al hacerlo, lo defendió mayormente y puso de relieve sus grandes logros al tiempo indicó algunos de sus errores en el “Segundo Comentario” del PCCh “Sobre la Cuestión de Stalin”. [ http://odiodeclase.blogspot.com/2010/12/sobre-la-cuestion-de-stalin.html ].

La GRCP y la teoría de la revolución continua

Mao Tse-Tung inició y dirigió la histórica GRCP, gigantesca convulsión en la historia del movimiento comunista internacional. Representó un nuevo salto adelante cualitativo en la defensa y ejercicio de la dictadura del proletariado. Fue dirigida principalmente contra los seguidores del camino capitalista que habían surgido dentro de la propia sociedad socialista. Sus cabecillas se habían concentrado sobre todo en la dirección del partido. Durante la GRCP, las nuevas y poderosas consignas de Mao Tse-Tung “Rebelarse se justifica” y “Bombardear el cuartel general” resonaron por toda China y fueron un grito de guerra contra los seguidores del camino capitalista. La GRCP contribuyó a despertar a millones de personas desde abajo. De hecho, esta gigantesca movilización de las masas proletarias marcó un punto culminante.

En su lucha contra el cuartel general de los seguidores del camino capitalista, encabezados por Liu Shao-Chi, el camarada Mao Tse-Tung ya había afirmado reiteradamente que la contradicción principal en la China socialista seguía siendo entre el proletariado y la burguesía. Por ello, estableció cuáles debían ser las tareas para llevar la lucha de clases contra la clase burguesa hasta su último extremo. El punto más alto de esta lucha de clases se alcanzó durante la GRCP. En esta gran lucha, millones y millones de hombres y mujeres dirigidos por el propio Mao extirparon de las entrañas del suelo chino aquello que engendraba el capitalismo, es decir, el derecho burgués y las tres diferencias principales que aún existían en la sociedad socialista. Esta gran revolución no sólo ayudó a profundizar la conciencia de clase en China: también fue de gran ayuda en la agudización de la lucha contra el revisionismo en diversos partidos comunistas en el plano internacional. Dos logros destacados de la GRCP señalaron su importancia histórica.

El primero es que desarrolló un método completamente nuevo en el acervo del MLM para evitar la restauración del capitalismo. Ese método consiste en continuar la revolución para así evitar la restauración del capitalismo. Con dicho propósito, la GRCP se concentró en la reformulación de la visión del mundo. La lucha de clases y la lucha de dos líneas son extremadamente complejas. Cuando una tendencia oculta a la otra muchos camaradas a menudo no lo perciben. Esta gran enseñanza del camarada Mao fue reivindicada inmediatamente después de la Revolución Cultural contra los seguidores del camino capitalista, en este caso de Lin Piao. Aunque situado en la vanguardia durante la GRCP, Lin Piao en realidad demostró ser, más tarde, un conspirador disfrazado de defensor del Pensamiento Mao Tse-Tung, que trató de imponer una línea revisionista. Pero, según el punto de vista de la dialéctica materialista, todas las cosas objetivas son cognoscibles. Pero para serlo, “La vista sola no es suficiente, debemos contar con la ayuda del telescopio y del microscopio. El método marxista sirve de telescopio y microscopio en los asuntos políticos y militares.” (Problemas estratégicos de la guerra revolucionaria de China) Por ello se deben estudiar diligentemente las obras de Marx, Engels, Lenin, Stalin y Mao Tse-Tung, tomar parte activa en la lucha real y esforzarse en el trabajo de reformular la visión que se tiene del mundo. Es éste el modo en que se puede elevar constantemente la capacidad que tenemos para distinguir el maoísmo genuino del falso y diferenciar entre líneas y puntos de vista correctos e incorrectos. La expresión condensada de este pensamiento es que para reformular constantemente la visión del mundo son muy necesarios “combatir el concepto de lo privado, repudiar el Revisionismo” y dotarse de un “espíritu revolucionario que ose ir contra la corriente” (Constitución del Partido Comunista de China adoptada en el X Congreso Nacional de 1973).

El segundo es que representó un salto cualitativo en la defensa y fortalecimiento de la dictadura del proletariado. También representó el ejercicio más amplio y profundo de democracia proletaria en la historia del mundo, y ello bajo la dictadura del proletariado.

La restauración capitalista después del golpe de estado contrarrevolucionario de 1976 dirigido por los revisionistas Deng Xiao-Ping y Hua Kuo-Feng no niega en modo alguno las lecciones históricas de la GRCP: por el contrario, confirma las enseñanzas de Mao de que las clases y las contradicciones de clase siguen operando en toda la sociedad socialista y la necesidad de continuar la revolución bajo la dictadura del proletariado. Sin duda, si los trabajadores del mundo quieren derrotar a la burguesía de lleno, la tarea de continuar la revolución continuamente será la condición inevitable.

El camarada Mao, en el proceso de integración de la verdad del Marxismo-Leninismo con la práctica concreta de la Revolución China, elevó el desarrollo de esta ciencia a una etapa cualitativamente nueva y superior. Su teoría de la GRCP, destinada a impedir la restauración del capitalismo y a consolidar y fortalecer el Socialismo, es el resultado de una síntesis superior y cualitativamente nueva y no tiene parangón en la historia de la lucha de clases bajo la dictadura del proletariado.

Por lo tanto, puede decirse que la GRCP es no sólo una enorme y superior contribución de Mao a la teoría del Socialismo Científico: es, sobre todo, una teoría de importancia histórica para impedir la restauración del capitalismo y hacer avanzar la sociedad socialista hacia el comunismo a escala mundial.

El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es un Todo Integrado

El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es un todo integrado hoy en día. El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es la ideología más avanzada y científica del proletariado mundial. Y no sólo eso, el MLM es el arma todopoderosa con que podemos combatir y derrotar la ideología burguesa y todas las formas de revisionismo, incluyendo la que puede ataviarse con los ropajes del Maoísmo.

El Marxismo surgió, en tanto que ciencia de las leyes del movimiento de la naturaleza, la sociedad y el pensamiento humano, como ciencia de la revolución, en un momento de la historia en que el proletariado había hecho su aparición como clase revolucionaria capaz de determinar el destino de la sociedad, incluyendo su propio destino. El Marxismo es la ideología del proletariado que, más tarde, se fue sintetizando y desarrollando en etapas nuevas y superiores. De Marxismo pasó a Marxismo-Leninismo. Posteriormente, se desarrolló aún más bajo la forma de Marxismo-Leninismo-Maoísmo. No es una ciencia perteneciente a un determinado campo del conocimiento, sino una ciencia que representa todo un sistema filosófico global, la economía política, el socialismo científico y la estrategia y táctica del proletariado para comprender y transformar el mundo por medio de la revolución.

El PCCh dirigido por el camarada Mao efectuó un análisis histórico e integral del desarrollo del Pensamiento Mao Tse-Tung (ahora Maoísmo), en su IX Congreso, celebrado en 1969. Definió el Pensamiento Mao Tse-Tung como una etapa totalmente nueva y superior del Marxismo-Leninismo. De este modo, el Pensamiento Mao Tse-Tung, cuya importancia histórica comenzaron a reconocer las fuerzas Marxistas-Leninistas de todo el mundo desde el Gran Debate, se estableció como una etapa cualitativamente superior en el desarrollo de la ideología proletaria con ocasión del IX Congreso del PCCh. El Maoísmo no es sólo la suma total de las grandes contribuciones de Mao. Es el desarrollo más amplio e integral de la ciencia del Marxismo-Leninismo que tomó forma en el periodo de enormes cambios y grandes convulsiones acaecidos en el mundo desde la época del camarada Lenin, a saber, la aparición de campo Socialista tras la Segunda Guerra Mundial; el estallido de las luchas de liberación nacional en todo el mundo, que condujo a una nueva fase de control neocolonial y explotación; y la restauración del capitalismo en la Unión Soviética y en Europa oriental con la usurpación del poder por parte de la camarilla del moderno revisionista Kruschov. El Marxismo-Leninismo-Maoísmo es un todo integrado. El Maoísmo es el Marxismo-Leninismo de hoy en día. Negar el Maoísmo es negar el propio Marxismo-Leninismo.

Según nuestra interpretación, nunca se ha elevado una muralla China entre el Marxismo-Leninismo-Pensamiento Mao Tse-Tung y el MLM. Sin embargo, el término Maoísmo explica con mayor precisión y rigor científico la contribución de Mao. Además, dado que el revisionismo moderno menosprecia el Pensamiento Mao Tse-Tung y niega o refuta su importancia histórica e internacional, será más correcto e idóneo utilizar la terminología Maoísmo en lugar de Pensamiento Mao Tse-Tung a fin de trazar una clara línea de demarcación con ellos.

Lenin trazó la siguiente línea divisoria: “Marxista sólo es el que hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases al reconocimiento de la dictadura del proletariado.(El Estado y la Revolución). Pero hoy esta línea divisoria se ha aguzado aún más. Hoy sólo es Marxista-Leninista quien hace extensivo el reconocimiento de la lucha de clases no sólo al reconocimiento de la dictadura del proletariado sino también al reconocimiento de la existencia de clases y contradicciones antagónicas de clase, al reconocimiento de la existencia de la burguesía en el seno del partido y al reconocimiento de la continuación de la revolución bajo la dictadura del proletariado durante todo el periodo del socialismo hasta el comunismo.

Hoy, la situación mundial está atravesando un periodo de agitación sin precedentes. Millones y millones de personas se están incorporando a la lucha contra el imperialismo, en especial el imperialismo estadounidense, y contra todas las fuerzas reaccionarias al servicio del imperialismo. Todas las auténticas fuerzas maoístas del mundo y de la India están obligadas a difundir nuestra ideología del MLM entre las masas en lucha. La guerra popular prolongada, actualmente bajo la forma de guerra de guerrillas, avanza y se desarrolla poderosamente en la India bajo la dirección de nuestros dos partidos maoístas. Dotados del arma ideológica del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, estamos seguros de que podemos profundizar y hacer avanzar aún más la guerra popular prolongada en suelo indio mediante la aplicación de nuestra ideología a las condiciones concretas de la India y el mundo actual. Y de que podemos completar victoriosamente la Revolución de Nueva Democracia y construir con éxito el Socialismo, impedir la restauración del capitalismo y avanzar hacia el comunismo bajo la dirección del MLM. Para esparcir profundamente el MLM por los cuatro rincones de la India y también a nivel internacional, es necesario asimilar la sustancia de la ideología del MLM y aplicarla creativamente a la solución de los problemas prácticos del movimiento revolucionario en las condiciones variables de la lucha de clases; aplicarla a la fundamental tarea de forjar un Partido proletario fuerte, un poderoso Ejército Popular de Liberación y el Frente Unido Revolucionario, y lograr dar grandes saltos en nuestra guerra popular. También en este proceso de aplicación creativa del MLM y de síntesis de nuestras experiencias revolucionarias podremos enriquecer aún más la ciencia proletaria.