lunes, 30 de abril de 2012

Declaración Conjunta con motivo del 1º de mayo



Proletarios de todos los países, uníos!

¡Viva el Primero de Mayo internacionalista y revolucionario!



“La conquista del poder político ha venido a ser, por lo tanto, el gran deber de la clase obrera”

Karl Marx

Manifiesto inaugural de la

Asociación Internacional de los Trabajadores

1864



El Primero de Mayo es el día del proletariado mundial, este día es un símbolo de todas las luchas históricas de los trabajadores por la conquista de aumento de salarios, reducción de la jornada de trabajo y mejores condiciones laborales, y tiene como inspiración histórica el heroísmo de los trabajadores de Chicago que entregaron sus vidas enfrentando a los capitalistas y a su reaccionario aparato estatal. Sin embargo quedarse en este punto sería quedarse en el punto de vista del revisionismo y el reformismo. Los comunistas debemos ir más allá, para nosotros la celebración del día del proletariado nos exige reafirmar su papel de vanguardia revolucionaria en la transformación de la vieja sociedad y la creación de la sociedad socialista, es decir colocarlo en su papel político e histórico de sujeto revolucionario mundial.



En estos tiempos el papel de la clase obrera y de su vanguardia organizada es cuestionado desde diversos frentes, se niega su papel de dirección revolucionaria y comunista contraponiéndolo con otros sujetos sociales. El revisionismo y la academia burguesa atacan la dictadura del proletariado, la economía planificada, la necesidad de Partido Comunista y la violencia revolucionaria como método para transformar la sociedad. Junto al imperialismo, han combatido tenazmente los evidentes avances que se realizaron durante la construcción del socialismo en Rusia y en China. A pesar de todo este ataque concentrado no se ha podido superar los logros que el proletariado consiguió en su primera fase de construcción de Nueva Democracia y Socialismo. Es tarea de los comunistas tomar como punto de partida estos hitos históricos, sacando las lecciones positivas y negativas, y avanzar a mayores niveles en la transformación revolucionaria de la sociedad.



En las condiciones actuales de la crisis del imperialismo, de su profundización con sucesivos capítulos dentro de su alargamiento, se agudizan todas las contradicciones fundamentales de la época, con más guerras de rapiña, crecientes choques diplomáticos y políticos entre superpotencias y potencias, atizando a las masas explotadas y los pueblos oprimidos a la lucha y empujando al proletariado de los países capitalistas a combates por sus derechos pisoteados, provocando crecientes desórdenes en todo el mundo y apuntando al peligro de una nueva guerra mundial.



Estas contradicciones fundamentales son: contradicciones intermonopólicas e interimperialistas que se agudizan por la lucha de una nueva repartición del botín (y nuevas esferas de influencia) en los países de Asia, África y América Latina; contradicciones entre el proletariado y la burguesía que empuja al primero a la lucha por la defensa de sus derechos robados en los países imperialistas y en los países oprimidos como una de sus contradicciones fundamentales y, la contradicción entre el imperialismo y las naciones oprimidas que sigue siendo la contradicción principal en el mundo se expresa por la permanente agresión que el imperialismo hace sobre los países atrasados a través de sus intervenciones militares (Iraq, Afganistán, entre otros) y la subordinación y saqueo de las economías de sus semicolonias.



Las luchas populares contra la explotación del sistema imperialista mundial se manifiestan en las rebeliones de jóvenes y trabajadores en el corazón de las potencias imperialistas, así también en el resto de países del planeta.



La Guerra Popular en la India es la avanzada del proletariado mundial porque cuenta con una dirección comunista, y también las Guerras Populares en Filipinas, Perú y Turquía que se desenvuelven en medio de grandes complejidades. Las guerras de resistencia contra la intervención imperialista en Iraq y Afganistán, a pesar de abrir un enfrentamiento directo a éste poder, no tienen una dirección revolucionaria proletaria y por eso no pueden avanzar en una auténtica liberación. De igual manera la intervención del imperialismo en los países africanos y la acción de los lacayos locales ha levantado la reacción ejemplar y heroica de los pueblos, que sin embargo, ante la ausencia de una dirección revolucionaria no han podido romper el marco de la semifeudalidad y semicolonialidad en la que se desenvuelven sus Estados.



En América Latina los pueblos vienen acentuando su lucha, los conflictos sociales se multiplican en cantidad y en calidad, es decir, el enfrentamiento se hace más enconado y con mayor nivel de conciencia clasista. La careta de izquierdista, antiimperialista o progresista de algunos gobiernos latinoamericanos (Venezuela, Ecuador, Bolivia, Nicaragua, Argentina, Brasil) que buscaba embaucar a las masas se ha caído, las prácticas corporativas y socialfascistas son las formas para la persecución política, el encarcelamiento y el asesinato contra los sectores contestatarios del movimiento popular que, día que pasa, recupera su independencia, desenmascara y combate la práctica servil de estos gobiernos ante el imperialismo. La política económica ha favorecido fundamentalmente al sector financiero mientras que la situación de la gran mayoría de la población sigue siendo de miseria, pobreza y explotación.



Los procesos de reforma aplicados en estos países han sido en realidad procesos de reestructuración de los Estados que se encuentran en una crisis profunda. El capitalismo burocrático necesitaba un nuevo programa y los llamados gobiernos progresistas (que representan a una facción de la clase dominante) han dado la receta para salvar temporalmente al viejo Estado de su crisis estructural aceitando la vieja maquinaria que hoy continúa explotando y reprimiendo a los sectores populares. Quienes tuvieron expectativas con estos gobiernos han recibido nuevamente una amarga lección de traición y desengaño.



Aparte de estas luchas hay un intenso movimiento de carácter reivindicativo de las masas en todo el planeta, pero carente de dirección auténticamente revolucionaria. Sin duda la mayor parte de las luchas populares tienen un carácter espontáneo y se desenvuelven dentro de los límites del sistema y muchas veces son utilizadas por una u otra fracción de las clases dominantes a través del revisionismo y el oportunismo. Esto revela que los pueblos claman una transformación radical de la sociedad, pero también plantea la imperiosa necesidad de los comunistas de redoblar esfuerzos para ponernos a la cabeza de estas luchas y multiplicar las energías en la construcción de la vanguardia organizada que emprenda la lucha para la toma del poder por el proletariado y el pueblo.



Defender el Maoísmo y combatir al revisionismo y todo oportunismo

para unir al Movimiento Comunista Internacional



El Movimiento Comunista Internacional (MCI) tiene en frente una coyuntura compleja y brillante. La traición de la dirección del movimiento revolucionario nepalés y la posterior crisis del Movimiento Revolucionario Internacionalista generó cierta dispersión en el MCI. Esto consintió un viraje hacia posiciones revisionistas identificadas con la traición de la dirección del partido nepalés: buscando promover y justificar acuerdos de paz con las clases dominantes, defender procesos reformistas con demagogia antiimperialista (como el caso de América Latina) o retomar el viejo gradualismo en los procesos políticos negando la necesidad de revolución violenta para la transformación social.



Sin embargo, se ha abierto un periodo de confrontación ideológica y política, muy importante y trascendental, que tiene la perspectiva de alcanzar la unidad del MCI combatiendo abiertamente a los revisionistas y desenmascarando los posicionamientos centristas y conciliadores.



La unidad ideológica del MCI es un requisito indispensable de los comunistas para encarar con éxito la ola revolucionaria que viene, por ello es necesario llevar la lucha ideológica hasta el fin, esto es, desenmascarar las posiciones que buscan conciliar los principios revolucionarios con el revisionismo, que con soterrado oportunismo hacen concesiones a supuestas posiciones de “izquierda” que se encuentran en el marco de la discusión revisionista. Es necesario contribuir en la lucha abierta contra los defensores de estas posiciones centristas dentro del MCI y persuadir en la lucha ideológica a quienes están dispuestos a avanzar en una ruptura franca con el revisionismo para alcanzar una unidad de principios.



Por otro lado, en el seno del MCI se desarrolla una perspectiva brillante plasmada en la Guerra Popular en la India como la mayor avanzada de la lucha de clases del proletariado mundial, dirigida por el Partido Comunista de la India (Maoísta) [PCI (M)] y construyendo el Nuevo Poder con las masas más pobres del campo y la ciudad, el PCI (M) ha asumido la responsabilidad de acabar con el viejo Estado Indio y construir la Nueva Democracia en marcha al socialismo. Para los comunistas de hoy, los maoístas, esta lucha es trascendental y debemos apoyarla sin reservas sacando lecciones y superando los errores del pasado.



Nuestra tarea es construir el camino de la Nueva Democracia (destruyendo las relaciones feudales o semifeudales) en marcha ininterrumpida al socialismo en los países dominados por el imperialismo y directamente al socialismo en los países capitalistas desarrollados e imperialistas, hasta nuestra meta final, la sociedad comunista. Ello implica construir las herramientas de la revolución –el Partido Comunista de Nuevo Tipo, el Ejército Popular y el Frente Unido con las masas– que abran la senda de la lucha por el Poder político bajo una dirección comunista y revolucionaria, desencadenando la guerra revolucionaria que destruya los cimientos de la vieja sociedad y construya una nueva.



¡Viva el Primero de Mayo clasista, combativo y revolucionario!

¡Viva el marxismo-leninismo-maoísmo!

¡Viva la Nueva Ola de la Revolución Proletaria Mundial!

¡Muerte al imperialismo, a la reacción y al revisionismo!

¡Abajo la guerra imperialista y viva la Guerra Popular!

¡Salvo el poder, todo es ilusión!



1 de Mayo de 2012





Partido Comunista de Brasil – Fracción Roja

Partido Comunista de Ecuador – Sol Rojo

Frente Revolucionario del Pueblo (Marxista-leninista-maoísta) de Bolivia

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Mensaje Conjunto a los Obreros de Todos los Países


¡Al Combate por el Triunfo de la

Revolución Proletaria Mundial!



Como cada año, este Primero de Mayo los obreros de todos los países honran la memoria de los mártires de Chicago, estrechan sus lazos de solidaridad, pasan revista a sus filas y reafirman sus objetivos de abolir toda forma de explotación y de opresión sobre la tierra. Un día donde el ejército proletario mundial, toma las calles al frente de las masas populares, une sus voces en combate contra el imperialismo y la reacción, y en apoyo a la lucha revolucionaria de sus hermanos de todos los países y de los pueblos del mundo.

Y no puede ser de otra forma, por cuanto la crisis capitalista mundial continúa haciendo estragos por doquier, llevando los terribles sufrimientos del hambre y la miseria a las masas trabajadoras, dejando su estela de muerte, de destrucción de la naturaleza y arrasamiento de los pueblos, acrecentando el peligro de una nueva guerra mundial para la cual se preparan los imperialistas, poniendo en evidencia la decadencia de un sistema agonizante, violentamente opuesto al progreso de la sociedad.

La pretensión de los imperialistas y sus regímenes lacayos en los países oprimidos de salvarse de la ruina y de su inevitable destrucción, intensifica la explotación y la opresión sobre el proletariado y los pueblos, acrecienta la resistencia y la rebelión de los desposeídos. Las contradicciones antagónicas entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores, exacerbadas al límite por la voracidad de la minoría parasitaria que vive del trabajo ajeno, impulsan las fuerzas de la sociedad, especialmente las del proletariado de todos los países, a la revolución: poderosas manifestaciones y huelgas en las mismas entrañas de los países imperialistas, innumerables levantamientos e incluso insurrecciones populares contra las consecuencias de la crisis en los países oprimidos, resistencia armada de los pueblos en Irak, Afganistán y Palestina agredidos por el imperialismo y sus mercenarios… acontecimientos que son signos innegables de la tormenta revolucionaria.

Sin embargo, no son suficientes las luchas y rebeliones espontáneas de los trabajadores, no basta tumbar tiranos o gobernantes, no basta mitigar los sufrimientos, no basta frenar la agresión imperialista; hay que decidirse a cambiar radicalmente la situación del mundo. Ello hace necesario transformar la lucha espontánea en lucha consciente, pasar de la rebelión a la revolución, llevando la lucha hasta el derrocamiento de todo el poder de los enemigos del pueblo, destruyendo con la Guerra Popular, con la violencia revolucionaria de las masas, el viejo Estado reaccionario de los explotadores, para instaurar sobre sus ruinas el nuevo Estado de los obreros y los campesinos, la Dictadura del Proletariado, hacia donde tienen la mira los pueblos de la India, Turquía, Perú y Filipinas, alzados en Guerras Populares dirigidas por los comunistas, marxistas leninistas maoístas.

El proletariado, la clase que no tiene nada que perder en la revolución más que sus cadenas y, por consiguiente, la clase más revolucionaria de esta época, cobra cada día más importancia en la lucha contra la explotación y la dominación imperialista. Y su responsabilidad de dirigir la lucha revolucionaria de las masas populares se encuentra respaldada en los esfuerzos de los marxistas leninistas maoístas que persisten en construir su Partido político independiente en cada país, como parte de una Internacional Comunista de nuevo tipo, instrumento imprescindible para el triunfo de la Revolución Proletaria Mundial, única salida a la catástrofe que el imperialismo ha causado a toda la sociedad.

Pero en contra de tal propósito se levanta, no sólo la persecución y el terrorismo estatal de los explotadores, sino además el oportunismo, la ideología y la política burguesa en el propio seno del movimiento obrero, que desvía al proletariado buscando perpetuar el capitalismo imperialista. Tal es el papel de las corrientes trotskistas y hoxhistas, de algunas que se dicen marxistas leninistas e incluso marxistas leninistas maoístas, cuyas teorías y prácticas, como en el caso del Partido Comunista Unificado de Nepal (Maoísta), condujeron a la traición de la revolución, a la claudicación ante el imperialismo y las clases dominantes lacayas, y al desarme de la Guerra Popular y el Ejército Popular de Liberación del heroico pueblo de Nepal, cuya experiencia de lucha será terreno abonado para el reencuentro con la línea correcta de un nuevo Partido construido sobre la derrota total del viejo partido y su línea revisionista. Un ataque secundado por el Partido Comunista Revolucionario, Estados Unidos que, bajo el nombre de la “nueva síntesis de Avakian”, pretende suplantar la teoría del socialismo científico, el Marxismo Leninismo Maoísmo, por las teorías burguesas de las reformas sociales. El ataque de esos partidos revisionistas, integrantes del Movimiento Revolucionario Internacionalista –MRI, y el silencio cómplice de su Comité dirigente, ocasionaron la debacle de este movimiento como centro embrionario del proletariado mundial.

Hoy, ante el irrefutable colapso del Movimiento Revolucionario Internacionalista, la posición centrista que legitimó el silencio cómplice, oculta el peligro principal que representa el revisionismo para la unidad del Movimiento Comunista Internacional, minimiza su traición al proletariado mundial y sus infamias contra el pueblo de Nepal, opaca la visión de los comunistas e impide a los obreros comprender con claridad el papel del revisionismo en las derrotas de su movimiento político, contribuyendo a alejarlos de los problemas políticos de su revolución. Ahora, sobre esa base de conciliación con los enemigos del proletariado, el centrismo propone revivir el Movimiento Revolucionario Internacionalista en lo que llaman “Conferencia Ampliada del MRI”, basada en desconocer su bancarrota y las causas revisionistas de la misma, con lo cual se agravaría aún más la confusión, dispersión e impotencia de los comunistas revolucionarios.

Pero contrariando el pesimismo y la desesperanza de los viejos y nuevos revisionistas, así como el eclecticismo de los centristas conciliadores, las contradicciones del imperialismo en su avanzado estado de agonía, desatan las fuerzas mundiales del trabajo contra el parasitismo imperialista, reclamando con urgencia la unidad internacional del proletariado. Unidad en la cual se empeñan ahora los proletarios revolucionarios demoliendo las falsas teorías revisionistas y las posiciones eclécticas del centrismo. Unidad que debe concretarse en una propuesta de Línea General del Movimiento Comunista Internacional, que trace un profundo deslinde entre el marxismo y el oportunismo, y sea la firme base de unidad para forjar la nueva Internacional que dirigirá las grandiosas batallas de la Revolución Proletaria Mundial contra el imperialismo y todos sus lacayos.

Las poderosas fuerzas revolucionarias desatadas por el imperialismo –capitalismo agonizante– exigen la dirección del proletariado y los comunistas. Por ello este Primero de Mayo, los marxistas leninistas maoístas llaman a los proletarios de todos los países al combate por el triunfo de la Revolución Proletaria Mundial, a marchar bajo las banderas del internacionalismo proletario y a unirse a sus gritos de batalla y lucha política por el Socialismo y el Comunismo.

¡Abajo la Explotación y la Dominación Imperialista!

¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!

¡Vivan las Guerras Populares en la India, Perú, Turquía y Filipinas!

¡Contra el Revisionismo y el Centrismo: Viva el Marxismo Leninismo Maoísmo!

¡Por una Nueva Internacional Comunista Basada en el Marxismo Leninismo Maoísmo: Adelante!



Primero de Mayo de 2012


Centre Marxiste-Léniniste-Maoïste - Belgique

Colectivo Odio de Clase – Estado Español

Grupo Reconstrucción - PERUCRPM – Estado Español

Parti Communiste Marxiste-Léniniste-Maoïste – France 

Partido Comunista (Marxista-Leninista) - Panamá

Communist Party Marxist-Leninist-Maoist - Bangladesh

Unión Obrera Comunista (MLM) – Colombia


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Joint Message to the Workers of All Countries


¡Let's Struggle for the Triumph of

The World Proletarian Revolution!


 
As every year, on this May Day the workers of all countries honor the memory of the martyrs of Chicago, narrow ties of solidarity, review their ranks and reaffirm their goals of abolishing all forms of exploitation and of oppression on Earth. A day where the world proletarian army takes the streets in front of the popular masses, their voices joined in the battle against imperialism and reaction, and in support of the revolutionary struggle of their brothers in all countries and of the peoples of the world.

And it can not be otherwise, since the world capitalist crisis continues to rage everywhere, bringing the terrible sufferings of hunger and misery to the laboring masses, leaving a trail of death, of destruction of nature and of desolation for the peoples, increasing the danger of a new world war for which the imperialists are preparing, highlighting the decline of a agonizing system violently opposed to the progress of society.

The pretension of the imperialists and their lackeys regimes in the oppressed countries of saving themselves from ruin and of their inevitable destruction intensifies the exploitation and the oppression of the proletariat and of the peoples, increases the resistance and rebellion of the dispossessed. The antagonistic contradictions between exploiters and exploited, between oppressed and oppressors, exacerbated to the limits by the greed of the parasite minority that lives the work of others, give the impulse to the forces of society, especially those of the proletariat of all countries, for the revolution: powerful demonstrations and strikes in the bowels of the imperialist countries, countless uprisings and even popular insurrections against the consequences of the crisis in the oppressed countries, armed resistance of the peoples in Iraq, Afghanistan and Palestine, attacked by imperialism and its mercenaries ... events that are undeniable signs of the revolutionary storm.

However, the spontaneous struggles and rebellions of the workers are not enough, they are not enough to overthrow the tyrants or rulers, not enough to alleviate the sufferings, not enough to stop the imperialist aggression; we must decide to radically change the world situation. This makes necessary to transform the spontaneous struggle in conscious struggle, to move from rebellion to revolution, taking the fight to overthrow the power of the enemies of the people, destroying the old reactionary state of the exploiters with the People's War, with the revolutionary violence of the masses, to establish on its ruins the new state of the workers and peasants, the Dictatorship of the Proletariat, that have in sight the peoples of India, Turkey, Peru and the Philippines, elevated in People's Wars led by the Communists, marxists leninists maoists.

The proletariat, the class that in the revolution has nothing to lose but its chains and therefore the most revolutionary class of this era, obtains each day more importance in the struggle against exploitation and imperialist domination. And its responsibility to lead the revolutionary struggle of the popular masses is supported in the efforts of the marxists leninist maoists who persist in building their independent political Party in each country, as part of a Communist International of a new type; indispensable instrument for the triumph of the World Proletarian Revolution, only solution to the catastrophe that imperialism has caused to entire society.

But in opposition to this purpose raises itself not only the persecution and the state terrorism of the exploiters, but also opportunism, the bourgeois ideology and politics in in the very heart of the worker movement itself, that deviates the proletariat, in the seeking of perpetuating imperialist capitalism. Such is the current role of trotskyists and hoxhaists, of which some call themselves marxists leninists and even marxists leninists maoists, whose theories and practices, as in the case of United Communist Party of Nepal (Maoist), lead to the betrayal of the revolution, to capitulation before imperialism and the lackeys ruling classes, and to the disarmament of the People's War and People's Liberation Army of the heroic people of Nepal, whose experience of struggle will be a fertile ground for the reunion with the correct line of a new Party built on the total defeat of the old party and its revisionist line. An attack supported by the Revolutionary Communist Party, USA,  which under the name ofAvakian's new synthesis, pretends to replace the theory of scientific socialism, Marxism Leninism Maoism, for bourgeois theories of social reform. The attack of these revisionist parties, members of the Revolutionary Internationalist Movement-RIM, and the accomplice silence of its leading Committee, caused the debacle of this movement as embryonic center of the world proletariat.

Today, given the undeniable collapse of the Revolutionary Internationalist Movement, the centrist position that legitimizes the accomplice silence hides the main danger that represents revisionism to the unity of the International Communist Movement, minimizes its betrayal of the world proletariat and its outrages against the people of Nepal, obscures the view of the Communists and prevents workers to clearly understand the role of revisionism in the defeats of their political movement, contributing to keep them away from the political problems of their revolution. Now, on that basis of conciliation with the enemies of the proletariat, centrism proposes to revive the Revolutionary Internationalist Movement in what they call “Expanded Conference of the RIM”, based on ignoring the knowledge of its bankruptcy and the revisionist causes of it, thus aggravating with this further confusion, dispersion and impotence of the revolutionary communists.

But contrary to the pessimism and despair of the old and new revisionists, and also to the eclecticism of the centrists conciliators, the contradictions of imperialism in its advanced state of agony unleash the world forces of work against imperialist parasitism, urgently calling for the international unity of proletariat. Unity in which the proletarian revolutionaries strive now to demolish the false revisionist theories and the eclectic positions of centrism. Unity that must materialize itself in a proposal for a General Line of the International Communist Movement, that draws a deep demarcation between marxism and opportunism, and is the firm basis of unity to forge the new International which will lead the grandiose battles of the World Proletarian Revolution against imperialism and all its lackeys.

The powerful revolutionary forces unleashed by imperialism - moribund capitalismdemand the direction by the proletariat and the Communists. So, this May Day, the marxists leninists maoists call the proletarians of all countries to fight for the triumph of the World Proletarian Revolution, to march under the banners of proletarian internationalism and to unite their battle cries and political struggle for Socialism and Communism.



¡Down with imperialist exploitation and domination!

¡Long live the World Proletarian Revolution!

¡Long live the People's Wars in India, Peru, Turkey and the Philippines!

¡Against Revisionism and Centrism: Long live Marxism Leninism Maoism!

¡For a New Communist International Based in Marxism ELeninism Maoism: Let's Go Forward!



May Day 2012


Centre Marxiste-Léniniste-Maoïste - Belgique

Colectivo Odio de Clase – Estado Español

Grupo Reconstrucción - PERUCRPM – Estado Español  

Parti Communiste Marxiste-Léniniste-Maoïste – France 

Partido Comunista (Marxista-Leninista) - Panamá

Communist Party Marxist-Leninist-Maoist - Bangladesh

Unión Obrera Comunista (MLM) – Colombia


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