sábado, 22 de junio de 2013

Documento del PCI (Maoísta) en apoyo a la Revolución Filipina [5ª parte de 5]





 
Traducido por SADE para ODC




¡VIVA LA REVOLUCIÓN FILIPINA EN MARCHA POR EL CAMINO DE LA VICTORIA CON LA TAREA INMEDIATA DE LOGRAR EL EQUILIBRIO ESTRATÉGICO!




¡EXTENDAMOS EL FÉRREO APOYO A LA




REVOLUCIÓN Y AL PUEBLO FILIPINOS!




¡OPONGÁMONOS Y CONDENEMOS EL OPLAN BAYANIHAN!




Semana de solidaridad con la Revolución filipina




(22-28 de abril de 2013)




La hipócrita postura de Benigno Aquino respecto a los derechos populares

 

Por una parte, Benigno Aquino ha desatado la represión fascista contra el pueblo filipino y, por otra, ha dado su apoyo a la declaración de derechos humanos de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), lo cual es prueba de su doblez. Todo este montaje sólo persigue engañar a la sociedad internacional. La mencionada declaración de derechos humanos se acordó el 20 de noviembre de 2012 en la Cumbre de la ASEAN en Camboya. Por esas fechas, entre octubre y noviembre de 2012, el ejército filipino asesinó a mujeres embarazadas y niños. El mismo mes, el ejército decapitó a un funcionario de barrio y fueron secuestrados campesinos y mujeres [de las minorías] tribales en la zona de Rizal, en Samar. En el valle de Compostela el ejército se dedicó a practicar detenciones indiscriminadas. Elaboró una lista de 28 ciudadanos a eliminar en dos ciudades, lista que la Alianza para los Derechos Humanos de Cordillera sacó a la luz. El presidente de la Alianza también está en esa lista de eliminables. El mismo mes de noviembre, el gobierno aumentó la recompensa por las cabezas de los dirigentes revolucionarios, lo cual ha provocado más violaciones de los derechos populares. El gobierno de Filipinas, como de costumbre, oculta hechos, miente y encubre sus crímenes fascistas.

 

Como parte de las conversaciones de paz entre el gobierno de Filipinas y el FDN, se firmó un Acuerdo Conjunto garantizando la seguridad e inmunidad de ambas partes. Según este acuerdo, los asesores del FDN no podrían ser detenidos. Hasta la fecha nadie ha respondido de las “desapariciones” de los asesores que, [se suponía,] estaban bajo protección. Asimismo, 114 personas han sido asesinadas hasta la fecha por las fuerzas gubernamentales en los últimos dos años del “Oplan Bayanihan”. Trataron de asesinar a otras 127. Decenas de personas han sido torturadas. Hay doce desaparecidos.

 




La guerra de propaganda contrarrevolucionaria de Benigno Aquino

 

Benigno Aquino ha hecho oídos sordos de todas las alegaciones sobre violaciones de los derechos de pueblo y atrocidades cometidas en su contra, calificándolas de “propaganda de los comunistas”. Mientras el gobierno gasta millones de pesos en esta guerra psicológica, él y sus oficiales del ejército se han entregado a la producción en serie de estadísticas y encuestas falseadas para encubrir la intensidad de la pobreza, el desempleo, los altos precios, los salarios bajos, el hambre, los problemas de vivienda, la carencia de tierras y otros graves problemas sociales y económicos. Aquino amenaza abiertamente a los periodistas e intelectuales disidentes. De esta manera, Aquino recuerda al pueblo al dictador Marcos. Después de encarcelar a 70 mil personas bajo la Ley Marcial, Marcos afirmó que no había presos políticos en el país. En los últimos dos años del gobierno de Benigno Aquino, 170 de los 385 presos políticos languidecen aún tras las rejas. Es una mentira descarada que no haya presos políticos encarcelados.

 

El “Oplan Bayanihan” está contra la “Paz”

 

El gobierno está planeando abandonar las conversaciones de paz. Trata a los revolucionarios y a los dirigentes del movimiento como a delincuentes comunes y los somete a brutales ataques. Amenaza con que si no se rinden los revolucionarios antes del tercer aniversario del gobierno de Benigno Aquino, se acabarán las conversaciones de paz. Por otra parte, el gobierno y sus intelectuales burgueses están entusiasmados con la idea de que si tiene éxito la campaña militar represiva del “Oplan Bayanihan”, no habrá necesidad de conversaciones de paz. De hecho, hasta la fecha, las conversaciones de paz no han permitido alcanzar siquiera a un acuerdo de alto el fuego. El gobierno pide a los revolucionarios que se rindan incondicionalmente. Se ha negado a liberar a las personas bajo la protección de JASIG y a los 350 presos políticos. Se opone a todo cambio económico fundamental e incluso a reformas políticas y constitucionales. La situación pone a las claras que el montaje de las conversaciones de paz podría acabar en cualquier momento.

 

Las conversaciones de paz que el gobierno de Benigno Aquino celebró con el Frente Moro de Liberación Islámica también fueron un fracaso. Como los acuerdos no se llevaron a la práctica, los rebeldes moro decidieron emprender el camino de la lucha por su derecho a la libre determinación.

                       

El NEP, el FDN, muchas organizaciones populares independientes y organizaciones por las libertades civiles han emprendido en estos últimos dos años y bajo la dirección del PCF la lucha de resistencia, armada o desarmada, clandestina o legal, contra el “Oplan Bayanihan”. Son ellos quienes se están oponiendo realmente a la transformación del país en un centro militar en nombre de “la paz y el desarrollo”. Son ellos quienes están exigiendo el fin de la guerra contrarrevolucionaria que se libra en interés de los imperialistas, en especial de los imperialistas de EEUU. Son ellos quienes están trabajando decididamente para derrotar a la guerra contrarrevolucionaria que bajo el nombre de “Oplan Bayanihan” se enfrenta a la revolución armada y a la liberación nacional y social del pueblo.

 

En la resistencia al “Oplan Bayanihan”, el movimiento revolucionario filipino avanza hacia la consecución de objetivos superiores

 

El PCF atravesó la etapa inicial de la Guerra Popular Prolongada –la etapa de la defensiva estratégica- en 2011 y brega ahora por entrar en la etapa del equilibrio estratégico. La situación nacional e internacional les es favorable para conseguirlo. El Partido tiene una línea correcta para lograrlo. Ha exhortado a los cuadros del partido y a las masas a impulsar la Guerra Popular para cumplir las aspiraciones del pueblo de liberación nacional y democracia.

 

Concretamente, el Partido ha formulado un programa de cinco años para alcanzar la etapa del equilibrio estratégico. Está claro que impulsar la Guerra Popular es el único camino para lograr el objetivo de la revolución. El Partido Comunista de Filipinas emprendió las siguientes tareas para alcanzar su objetivo: el Partido debe estar preparado, ideológica, política y organizativamente. Debe dirigir la Revolución de Nueva Democracia y desarrollar sus capacidades eficazmente para impulsar la Guerra Popular de la etapa actual a una nueva etapa.

           

Está claro que con la guía del Marxismo-Leninismo-Maoísmo, el Partido, el NEP, el FDN y otras fuerzas revolucionarias populares realizarán grandes tareas y lograrán grandes éxitos. El Partido ha emprendido la tarea de incrementar el número de sus miembros de las decenas de miles actuales a un mínimo de doscientos cincuenta mil. Para alcanzar este objetivo, están desarrollando movimientos populares en las ciudades y zonas rurales. Tiene previsto enviar a trabajadores y jóvenes instruidos miembros del Partido al Ejército Popular, al trabajo de masas y al trabajo organizativo de las secciones del partido, a las organizaciones de masas y a los órganos de poder estatal en las zonas rurales. El pueblo está despertando con la política de la Revolución de Nueva Democracia. La cólera de las masas en contra del gobierno explotador se está organizando en forma de levantamiento revolucionario.

           

De la misma manera, [el PCF] hace hincapié en ampliar las organizaciones de masas patrióticas y progresistas. El PCF planea formarlas para que funcionen como organizaciones militantes y puedan ocuparse de los graves problemas que afligen la vida del pueblo, de incrementar la militancia de las masas y de ejercer presión sobre el gobierno explotador. Asimismo, se están realizando esfuerzos para fortalecer el movimiento popular urbano.

 

La situación en Filipinas es muy favorable para el avance de la revolución. La enorme alza en los precios del petróleo y de los productos básicos, la pobreza rural, el aumento del desempleo, los problemas de la tierra y la vivienda, la falta de atención sanitaria, los recortes en servicios sociales y otros problemas no dejan de agudizar los sufrimientos del pueblo. El PCF es consciente de que el pueblo debe despertar y levantarse contra estos problemas, ser movilizado en luchas políticas. Los movimientos de masas en las ciudades trabajan con el objetivo de llevar a las amplias masas urbanas a la lucha.

 

El pueblo filipino tiene una  enorme experiencia de lucha. Si Benigno Aquino ataca a quienes hoy protestan, si intenta eliminarlos, como sucedió en la historia de Filipinas, como está sucediendo en diversos países, el pueblo se rebelará en masa. Un poderoso movimiento democrático legal en las ciudades complementa la lucha de las masas y de las fuerzas revolucionarias en los frentes guerrilleros.

           

El NEP es la principal forma de organización del Partido para despertar, movilizar y unir al pueblo. Tiene confiada la tarea de llevar a cabo el trabajo de masas, constituir los órganos de poder estatal y las organizaciones de masas, las milicias locales y las unidades de autodefensa en organizaciones de masas, etc. Con la intensificación de la guerra, la responsabilidad de organizar a las masas va recayendo cada vez más en las secciones locales del Partido y las organizaciones de masas. El objetivo es que el Ejército Popular se concentre también cada vez más en la formación política y militar y en las tareas de combate.

           

El Ejército Popular tiene la tarea de intensificar y ampliar la guerra de guerrillas mediante la continua expansión y profundización de su base de masas. El NEP aumenta su participación en las tareas de combate, trabajo de masas y actividades de producción en periodos específicos. Se planean ofensivas tácticas implacables para incautarse de más armas. Hay planes igualmente para ampliar los varios miles de soldados rojos actuales hasta los muchos miles para hacer frente al “Oplan Bayanihan”. El NEP se ha fijado como objetivo hacerse con 25 mil fusiles para pasar a la etapa del equilibrio estratégico.

           

El NEP está trabajando duro para mejorar su capacidad de combate y así poder avanzar de la etapa de la defensiva estratégica a la etapa del equilibrio estratégico en el plazo de uno o dos planes quinquenales. Se pretende conseguir una mayor flexibilidad en la aplicación de las tácticas de concentración, dispersión y movimiento de fuerzas. En los actuales 110 frentes guerrilleros o en la mayor parte de ellos se está alcanzando el nivel de compañía; asimismo se están creando nuevos frentes guerrilleros. El NEP pretende aumentar en los próximos cinco años el número de frentes guerrilleros hasta por lo menos 180. Todas las medidas y planes señalados incrementarán las posibilidades de ataque, defensa y desarrollo de la guerra de guerrillas a un ritmo rápido con el objetivo de construir, a nivel regional, unas poderosas fuerzas guerrilleras locales y milicias populares del NEP.

           

El PCF pretende ampliar el movimiento revolucionario a todos los distritos rurales en los próximos cinco años. Quiere integrar el movimiento armado revolucionario, la revolución campesina y el establecimiento de bases de apoyo revolucionarias. La razón de ello es que los campesinos se unirán a la Guerra Popular y la apoyarán sólo si se soluciona su problema de la tierra por medio de los programas mínimo y máximo de reforma agraria.

           

El desarrollo y expansión ciertos del Partido y el NEP será posible gracias a la acumulación y utilización, directa e indirecta, de fuerzas amigas a través de los esfuerzos del Frente Unido. Al tiempo que se fortalece el movimiento popular sobre la base de la alianza obrero-campesina, la pequeña burguesía urbana puede unificarse con las clases fundamentales en una alianza de fuerzas progresistas. La burguesía nacional también puede unificarse en esta alianza de fuerzas progresistas. Las minorías nacionales que luchan por su liberación, como el pueblo moro, pueden desempeñar un papel importante en el Frente Unido contra el imperialismo norteamericano y el gobierno reaccionario de Manila.

 

Resistencia Popular a nivel nacional e intensificación de la contraofensiva táctica del NEP contra el “Oplan Bayanihan”

 

En la situación actual de crisis, mientras el gobierno de Benigno Aquino demuestra ser cada día más antipopular, antinacional, antidemocrático, corrupto y cruel, las fuerzas revolucionarias aumentan su capacidad. El hecho de que se hayan disparado los precios del petróleo, los alimentos y otros productos esenciales es señal de la tormenta política que se avecina. El tema de la corrupción va a convertirse en la perdición del gobierno de Aquino. El pueblo está criticando con acritud la inacción de Aquino en la investigación de la corrupción y la violación de los derechos populares de Arroyo. [El pueblo] también está descontento con el gobierno por su inacción ante los delitos fiscales cometidos por Eduardo Ko Jwanko, Lucio Tan y otros de su calaña que donaron grandes cantidades de dinero para la campaña electoral de Benigno Aquino en 2010. La reciente salida a la luz de varios escándalos financieros ha rasgado el velo de la lucha contra la corrupción de Aquino.

           

Las fuerzas armadas de Benigno Aquino son golpeadas por cientos de contraofensivas tácticas del NEP a pequeña, media y gran escala. El ejército se las ve y se las desea para hacer frente a estas acciones llevadas a cabo a gran escala. La resistencia heroica [del pueblo] adquiere la forma de Guerra Popular con la participación activa de cientos de miles de personas.

 

El ejército de Filipinas se ha convertido en un instrumento en manos de las empresas multinacionales, la gran burguesía compradora y los terratenientes. De modo que el movimiento contra la deriva militarista gubernamental se ha convertido en parte inevitable de la lucha antiimperialista y antifeudal. Las masas están intensificando su movimiento en pos de la protección de los derechos civiles y democráticos, la reforma agraria, el avance del movimiento democrático y el derecho a la libre determinación. Los recientes ataques del NEP contra las grandes empresas mineras en Surigao y Batuwan y contra la plantación de Sumitomo han llenado de esperanza al pueblo y a las fuerzas revolucionarias de todo el país. Los trabajadores de las fábricas, los pobres de las ciudades, las comunidades rurales y los estudiantes de bachillerato salen a las calles y carreteras en manifestaciones. Los trabajadores resisten a la explotación capitalista y a la represión del estado por medio de huelgas y otras formas de lucha. Además de las ocupaciones de tierras, las manifestaciones de protesta, la presentación sistemática de memorandos y la lucha callejera, el campesinado participa también en acciones armadas. El campesinado hace frente a la explotación feudal y semifeudal, a los desalojos de tierras y a las atrocidades fascistas.

           

Los pobres de las ciudades resisten las atrocidades del gobierno de Benigno Aquino. El Frente Unido de los pobres de la ciudad de Quezon, el “Movimiento 26 de septiembre” dirige al pueblo. El pueblo hace frente en persona y expulsa a la policía cuando pretende arrestar a sus dirigentes como el Presidente de Kadame, Jocy Lopez. En la ciudad de Quezon, el pueblo se lanzó en manifestaciones cuando fueron arrasadas las colonias de los pobres para construir un centro comercio en el distrito. El gobierno se vio obligado a suspender el desalojo. El pueblo en las ciudades lucha en las barricadas contra las fuerzas de policía en protesta por los desalojos de los barrios marginales y el desplazamiento forzoso de las gentes de la ciudad a lugares distantes debido a antipopulares políticas inmobiliarias y de construcción.

 

El pueblo filipino combate con espíritu militante, y llena de esperanza así a las masas explotadas de todo el mundo, en las ciudades, pueblos, fábricas, barriadas, universidades y oficinas, y también con las armas en la mano.

 

¡Opongámonos al “Oplan Bayanihan”! ¡Construyamos en la India un movimiento de solidaridad en apoyo del movimiento revolucionario filipino!

 

¡Opongámonos al contrarrevolucionario “Oplan Bayanihan”, causante de asesinatos, atrocidades, detenciones, torturas y desplazamiento de las masas filipinas, plan que crea el terror para proteger los intereses de los imperialistas estadounidenses, la gran burguesía compradora y las grandes clases feudales! ¡Exijamos la retirada de todas las bases militares estadounidenses de Filipinas! ¡Exijamos el fin inmediato de la guerra de Benigno Aquino contra el pueblo! ¡Exijamos la retirada del ejército, la policía y los paramilitares de las zonas en lucha y el fin de sus ataques! ¡Exijamos la libertad incondicional e inmediata de todos los presos políticos encarcelados en Filipinas! ¡Extendamos el apoyo a la heroica revolución filipina en marcha contra el régimen fascista de Benigno Aquino! ¡Desenmascaremos ante las amplias masas mediante manifestaciones, seminarios, reuniones, campañas, carteles, folletos y otros medios semejantes, la represión de todo tipo del gobierno filipino! El “Oplan Bayanihan” es extremadamente cruel pero la historia del pueblo filipino y la historia del movimiento revolucionario mundial ponen de manifiesto que será sin duda derrotado. Los imperialistas y los reaccionarios serán finalmente derrotados. ¡El pueblo vencerá!

 


¡Estimadas masas revolucionarias de Filipinas!

 

El PCI (Maoísta) y todas las masas revolucionarias del país les hacen llegar su férreo apoyo y solidaridad revolucionaria. Ambos Partidos están librando guerras revolucionarias en la India y Filipinas, entre enormes sacrificios, para alcanzar todos sus objetivos. Prometemos continuar la guerra revolucionaria con indomable determinación, sin la menor vacilación ante los sacrificios,  cualesquiera sean éstos, que nos permitan coronar con éxito la Revolución de Nueva Democracia. Como combatientes, nos comprometemos con toda firmeza a estar al lado del movimiento revolucionario filipino en tanto que parte inseparable de la revolución socialista mundial. Ésa será nuestra modesta aportación, con internacionalismo proletario, al servicio de la revolución proletaria mundial y en firme apoyo al éxito de la Revolución de Nueva Democracia en Filipinas. El gran pueblo de Filipinas, el PCF y el NEP son invencibles. La clase obrera, las nacionalidades oprimidas y los pueblos del mundo están con Ustedes. ¡Adelante! ¡Tarde o temprano la victoria será suya! ¡Los imperialistas de Estados Unidos y sus lacayos filipinos serán derrotados!

 

¡Opongámonos al “Oplan Bayanihan”!

¡Viva el Partido Comunista de Filipinas (PCF)!

¡Viva el Nuevo Ejército del Pueblo (NEP)!

¡Viva el Frente Democrático Nacional (FDN)!

¡Viva la Revolución de Nueva Democracia!

¡Viva el Marxismo-Leninismo-Maoísmo!

¡Obreros de todos los países, uníos!

¡Combatamos y derrotemos al revisionismo en cualquiera de sus formas!

¡Abajo el imperialismo!

¡Viva la Revolución Proletaria Mundial!

¡Viva el Internacionalismo Proletario!

 

Comité Central

Partido Comunista de la India (Maoísta)
 
 

 
- Primera Parte del documento:
Documento del PCI (Maoísta) en apoyo a la Revolución Filipina [1ª parte de 5]
 
- Segunda Parte del documento:
 
 
 
 
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