sábado, 8 de junio de 2013

El Pollo del Pinar tenía enchufe en la Audiencia Nacional



Un artículo de Juan Manuel Olarieta Alberdi, abogado escritor y represaliado político

 
Eligio Hernández, alias "El Pollo del Pinar", fue magistrado, delegado
del Gobierno en Canarias y fiscal general del Estado, entre otras
muchas cosas. Actualmente es abogado en ejercicio.

Cuando los crímenes de los GAL llegaron a los tribunales, en 1992 el
PSOE le nombró fiscal general para que intentara tapar la podredumbre
de aquel asunto. Sólo hubo un "pequeño problema", el primero de dos
"pequeños problemas" y es que para ser fiscal general del Estado son
necesarios 15 años de ejercicio. "El Pollo del Pinar" no tenía ese
currículo, así que su nombramiento era ileGAL.

Pero no fue sólo una ileGALidad cometida por el gobierno. Resulta que
en abril de 1992 el Consejo General del Poder Judicial dijo que aquel
nombramiento ileGAL era en realidad plenamente leGAL.

En este país, ¿a quién le importa la leGALidad? El caso es que la
tarea del fiscal general del Estado es precisamente la de velar por el
cumlimiento de la leGALidad, o sea, que pusieron al zorro a cuidar de
las gallinas y también de los "Pollos". Aquí desde 1936 todo es
ileGAL.

"El Pollo del Pinar" mantiene extraordinarias relaciones con la prensa
colonial de las islas. En 2012 en una entrevista en el periódico La
Provincia dijo que cuando fue delegado del Gobierno en Canarias se
convirtió en el artífice del regreso de Antonio Cubillo desde Argel.
Como buen protagonista de casi todo, en aquella entrevista “El Pollo”
hablaba en primera persona: “Yo le pedí luz verde [a Barrionuevo] y me
la dieron”.

No obstante, el delegado reconoció que hubo otro "pequeño problema
judicial" que pudo solucionar gracias a sus enchufes en la Audiencia
Nacional, donde había ejercido como magistrado:

“Me fui a Madrid y se lo pedí a Barrionuevo, que era ministro del
Interior. Él, delante de mí, llamó al fiscal jefe de la Audiencia
Nacional, porque había una causa en el Juzgado de Instrucción número 1
central contra Cubillo, en la cual tenía decretada la prisión. Si
venía, había que meterlo en la cárcel y eso había que evitarlo”.

El fiscal se oponía a levantar la orden de prisión que había contra
Cubillo, así que el delegado del Gobierno pidió permiso a Barrionuevo
para operar por su cuenta: “Yo le pedí que me diera luz verde para
tomar la iniciativa por mi cuenta. Y me la dio. Inmediatamente, crucé
la calle Génova y me fui a ver al juez de instrucción del Juzgado
número 1 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, que había sido
compañero mío. Él sacó el sumario, que estaba perdido en las
estanterías... y me dijo que se le podía poner en libertad con una
fianza de 300.000 pesetas”.

Luego la periodista le hace una pregunta clave: ¿Por qué era la causa
que se seguía contra Cubillo en la Audiencia Nacional? "El Pollo"
responde: “Por una de las bombas que pusieron. Estaba procesado por
inductor, pero los autores materiales habían sido absueltos. No tenía
sentido”.

Pues a Manuel Pérez le ha ocurrido lo mismo: está condenado a 17 años
de cárcel como inductor de la colocación de unas bombas en las que
tampoco aparecen los autores materiales.

¿No habrá algún lector que conozca a un delegado del gobierno con
enchufe en la Audiencia Nacional para hacer lo mismo? A ser posible
que rebaje la fianza de 300.000 pesetas a unos 2.000 euros, o así. Que
se ponga en contacto con su abogado lo más rápidamente posible. Es un
poco urgente porque el Tribunal Supremo no ha admitido el recurso
contra la sentencia de la Audiencia Nacional que le condenó por lo
mismo por lo que otros nunca llegaron ni a sentarse en el banquillo de
los acusados.
 
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