lunes, 17 de junio de 2013

La impunidad del terrorismo capitalista



[Evidentemente ODC somos comunistas y no compartimos la ideología anarquista del autor de este artículo pero todo lo que denuncia en él es totalmente justo y esclarecedor]


Aumentan los asesinatos laborales. En los últimos días se han ido conociendo los resultados de una matanza de trabajadores en Bangladesh, más de 1.000 muertos y 2.500 heridos en el incendio y posterior derrumbe del Rana Plaza, un edificio en el que se albergaban varios locales comerciales y fábricas textiles, además todavía hay más de cien desaparecidos de los que no se sabe absolutamente nada.

Desde aquí hemos visto todo esto en la distancia y como si no tuviera nada que ver con nosotros, lo hemos visto como algo ajeno a nosotros y nada más lejos de la realidad, entre sus escombros han aparecido etiquetas y pedidos de empresas como El Corte Inglés, Primark, The Children's Shop, Mango, Bonmarché, etc.

Marcas y compañías como El Corte Inglés, H&M, Inditex, C&A, Primark , Mango, Calvin Klein y Tommy Hilfiger entre muchas otras han decidido fabricar allí, sobre todo porque el salario mínimo en el país, que es el que cobran la gran mayoría de los trabajadores, es de 30 euros al mes. Ese es le precio de un par de prendas, como máximo, de esas marcas en nuestros países.

En España se está haciendo un héroe nacional a Amancio Ortega, por ser la tercera fortuna mundial, según la revista Forbes, y haber incrementado su fortuna en 406,5 millones de euros gracias al dividendo que repartió el día 2 de mayo de 2013 la compañía Inditex, días después de los asesinatos de Bangladesh. Es una vergüenza tener estos referentes, como gente a imitar, es una desfachatez que no se emprendan medidas judiciales contra este explotador que se beneficia de la necesidad de los habitantes de unos países a los que se ha estado explotando desde la aparición del capitalismo.

Amancio Ortega es un depredador que ha trasladado la producción a países como Bangladesh con el 37,76 por 100 de la misma, India con el 8,5 por 100, China con el 32,84, Turquía y Marruecos con el 8,2 cada uno de ellos. Países en la que los salarios mensuales, tirando por alto, van desde los 54,3 euros del primero a los 600 de Turquía.

Si además tenemos en cuenta que las personas que trabajan en estas "maquilas", no tienen derecho a levantarse de su puesto de trabajo hasta haber acabado con el cupo de producción diario que tienen asignado, sí, habéis leído bien, no pueden levantarse para comer, ni para mear o cagar, imaginaros, por un momento, las condiciones en las que están estas personas, estos hermanos de clase.

Toda esta producción se refiere a las marcas de la Compañía Inditex: Zara, Bershka, Pull and Bear, Stradivarius, Massimo Dutti, Oysho, Zara Home, Zara Kids, y Uterqüe, en total más de 6.000 tiendas repartidas por España y por el mundo que han hecho que Ortega se convierta en la tercera fortuna mundial.

De verdad es un ejemplo para conocer cómo es el capitalismo, para conocer que esta economía está basada en la explotación de la mayoría de seres humanos para el beneficio de unos pocos.
Mientras algunos, como el Gobierno español, se vanagloriaban del éxito de este depredador, se conocía en España que el número de parados superaba los 6 millones de personas y nadie argumentaba en sus contra diciendo, por ejemplo, que si no hubiese trasladado la producción a países donde se esclaviza, por una miseria, a los seres humanos, el paro aquí no estaría en los números en los que está.

Es de sinvergüenzas adorar a estos personajes mientras no se hace nada para acabar con la explotación, la miseria y la muerte que provocan por su afán, desmedido, de acumular dinero.

La respuesta desigual y el acoso permanente

Hace unos años, en 2001, se produjeron unos atentados en EE UU en los que murieron más de 2.000 personas. Estos atentados provocaron la inmediata reacción del Gobierno de este país, declarando enemigo público número 1 a Bin Laden, poniendo precio a su cabeza, convocando a la coalición internacional para iniciar ataques contra Afganistán, país al que se responsabilizó de esconder a este individuo. La reacción no se hizo esperar, fue contundente y no tuvo miramientos con la población que no tenía nada que ver con el personaje.

Un mes más tarde de la matanza de Bangladesh, no hemos visto a ningún país europeo u occidental poner precio a la cabeza de los empresarios, accionistas, ni especuladores que han sido los causantes del desastre. Han muerto más de mil personas y nadie ha decidido iniciar una ofensiva militar o política contra las sedes centrales de las empresas que fabricaban o encargaban su producción en el Rana Plaza.

Esto es una demostración más de la importancia que tienen los trabajadores, los ciudadanos sin millones, el 99 por 100 de la población mundial, para estos gobiernos títeres de la economía capitalista; no les importamos nada, les da igual que muramos miles o millones mientras ese 1 por 100 de la población pueda seguir disfrutando de una riqueza que pertenece al otro 99 por 100 de la población.

Quizás estas palabras parezcan duras pero no lo son, yo diría que son suaves para lo que estamos viendo a nuestro alrededor todos los días, a todas horas. Estamos siendo testigos, desde hace varios años, desde que se instituyó la globalización económica como lo mejor para la humanidad, de empresas que con la excusa de la falta de beneficios se trasladan a estos países donde pagan salarios de miseria y obtienen beneficios de escándalo. Estamos siendo testigos de un aumento del paro constante que nos ha llevado a cifras nunca conocidas. Estamos siendo testigos de muertes constantes de trabajadores consecuencia de la falta de ingresos y la exclusión social como resultado. Estamos siendo objeto de nuevas leyes, por parte de los gobiernos europeos, que favorecen la destrucción de empleo y la precarización de los contratos con la excusa de revitalizar la economía. Estamos siendo objeto de subidas de impuestos indirectos para favorecer el negocio de las multinacionales en detrimento de la economía autóctona. Estamos siendo objeto de la destrucción de la sanidad pública a favor de las grandes corporaciones sanitarias que son favorecidas por su privatización. Estamos siendo objeto de exclusión en la atención sanitaria por no haber nacido en el país en el que vivimos, después de haber sido llamados por los empresarios para poder abaratar los costes de la mano de obra. Estamos siendo objeto de la especulación del suelo para favorecer que los bancos y las constructoras se enriquezcan de forma desmesurada. Estamos siendo objeto de las malas prácticas bancarias que están dejando sin ahorros a los trabajadores para que las entidades financieras puedan sanear sus cuentas de resultados. Estamos siendo objeto de la constante agresión de la Unión Europea con políticas que están hundiendo a los diferentes países, por el interés de las economías más ricas de la misma y que han sido las que han generado la actual situación, sólo hace falta saber que los bancos alemanes son los que favorecieron el crédito irresponsable para que los bancos de otros países pudiesen ofrecer préstamos a la población que se sabía, desde un principio, no podrían ser devueltos si cambiaba la situación económica. Estamos siendo objeto de la desvergüenza del FMI, Banco Mundial y Banco Central Europeo que están obligando a la contención económica pública y a la depauperación de los habitantes de los países que son víctimas de su intervención. Estamos siendo objeto de…

Visto todo esto sólo podemos esperar una reacción popular, que ya llega con retraso, que ponga freno y acabe con la actual situación.

Colaboradores, indecentes y mamporreros

No podemos esperar que los políticos, los sindicatos o cualquier organización que viva de las subvenciones estatales, de la participación en los órganos gestores de cajas de ahorros, de empresas o de organismos oficiales, solucionen lo que ellos han generado o han ayudado a generar y que les ha servido para obtener unos beneficios económicos que dejarían de tener si se posicionaran en su contra.

En los últimos días hemos podido asistir a la indignidad de sindicatos y partidos que se posicionaban en contra de la encarcelación de Miguel Blesa, expresidente de Caja Madrid, ¿de qué tienen miedo los sindicatos y los partidos que formaban parte del Consejo de Administración de Caja Madrid? No es muy difícil de saber que su miedo se sustenta en que el Consejo de Administración de Caja Madrid que aprobó por unanimidad la compra del City National Bank de Florida estaba formado por ocho representantes propuestos por el Partido Popular, cuatro del PSOE, uno de Izquierda Unida, cuatro de CC OO y uno, respectivamente, de la Unión General de Trabajadores, la Unión Independiente de Impositores y la Confederación de Cuadros. Esta compra es por la que ha sido mandado a prisión Blesa, prisión que ha podido eludir con el depósito de 2,5 millones de euros, antes de que se cumpliesen las 24 horas desde su ingreso, por estar acusado de una "estafa" de más de 500 millones de euros.

Una desvergüenza más de la justicia española que es capaz de poner una multa de 1.500 euros por participar en una acción de protesta contra los políticos; de poner una fianza de 50.000 euros a Enric Duran, en 2009, por haber obtenido 492.000 euros en créditos bancarios que nunca devolvió y que entregó a entidades sociales.

Como hemos mantenido siempre desde el anarquismo, la justicia burguesa solo sirven para castigar a los desposeídos y librar a los capitalistas; los partidos y los sindicatos que participan del sistema son enemigos de clase trabajadora y se alían con aquellos que les permiten vivir del cuento.

No podemos confiar en políticos y sindicalistas que quieren vivir en un sistema corrupto que hace posible todo lo que hemos denunciado en este artículo, no podemos confiar en gentes que llamándose socialistas y comunistas no plantean soluciones reales para salir de esta situación.

Sabemos que, en esta sociedad, tenemos que ganarnos el pan con el sudor de la frente, tal y como sentenciaba la biblia cristiana para mantenernos esclavizados al trabajo y que se viese que el trabajo es algo a realizar para poder subsistir y no para poder ser felices como personas.

Trabajar menos para vivir todos

Partiendo de estas premisas que nos obligan a trabajar para poder ganarnos el sustento que, dentro del mundo capitalista, lo da el dinero que obtenemos trabajando para otros; tenemos que exigir, como mínimo, que todas las personas tengan, de por vida, un trabajo decente y remunerado de forma que no nos haga pasar ningún tipo de necesidad vital.

Es imprescindible que nos hagamos eco de iniciativas que están surgiendo para reducir la jornada laboral, sin reducir los salarios y permitir que todo el mundo pueda acceder a una vida digna, en concreto se está hablando de una huelga general de carácter indefinido a partir del 30 de abril de 2014. Teniendo claro que la huelga no se desconvocará hasta no conseguir lo que se exige, el pago de los salarios perdidos por la huelga y la readmisión o liberación de todos los represaliados en la misma.

Como vemos es una huelga ambiciosa y que se olvida de las huelgas de opereta convocadas por los sindicatos, en España, desde hace más de tres décadas.

Es necesario conseguir la reducción de jornada laboral hasta las seis horas, en un principio, de forma que se pueda absorber toda la bolsa de trabajadores que no tienen lo necesario para poder subsistir. Basta ya de mantener luchas parciales por conseguir mejoras y leyes que agotan a la población y no llegan nunca al fondo de la cuestión: si se consigue la jornada de seis horas y que todo el mundo tenga trabajo se acabarán los impagos por desahucio, acabarán los suicidios por desahucio; se acabarán los motivos de los gobiernos para establecer recortes por falta de recaudación; se acabará el déficit de la Seguridad Social y de los fondos de pensiones porque los seis millones de parados contribuirán a mantenerlos, al tiempo que no tendrán que cobrar prestaciones por desempleo; se asegurará que los jóvenes puedan tener derecho a la jubilación cuando lleguen a la edad.

Es completamente falso que el paro se solucione, como quiere la UE, la troika y el Gobierno español subiendo la edad de jubilación, bajando los salarios y favoreciendo el despido más barato, eso es justamente lo contrario de lo que hay que hacer.

Es también falso lo que promueven los del PSOE que quieren bajar las horas de trabajo, bajando el salario, pagando la mitad del sueldo de los trabajadores por parte del Estado, a las empresas, bajar las cotizaciones a la Seguridad Social de las empresas que contraten. Esto es la siguiente vuelta de tuerca, conseguir empleo a costa de "minijobs", que los trabajadores nos paguemos nuestro trabajo, a través de la subvención estatal a las empresas cubriendo la mitad de nuestro sueldo y acabar definitivamente con la Seguridad Social pública y gratuita ya que, al no pagar las empresas a la misma, entrará en quiebra.

No nos sirven las aportaciones de la izquierda ilusa que se fija en la auditoría de la deuda, pero no busca la solución para los problemas reales, ya que la deuda no sería ningún problema si consiguiésemos que el trabajo no faltase nunca, para lo que habría que condicionar la jornada de trabajo al paro 0, con eso la deuda no sería problema, porque al haber dinero para gastar, la economía de la pequeña y mediana empresa se revitalizaría y, al tiempo, dejaríamos de depender de las importaciones de otros países que desequilibran las balanzas de pagos.

Por otra parte sería necesario que alguien se diese cuenta de que la globalización económica en una economía capitalista es inviable e inhumana, porque se hace para poder esclavizar a los trabajadores de todas las regiones del mundo.

Tenemos que decir basta a esta situación y emprender una lucha mundial para acabar con la explotación del hombre por el hombre y conseguir un mundo basado en la sostenibilidad, el reparto de la riqueza en el mundo, el fin de las injusticias y la explotación.

Es necesario empezar con la lucha por la reducción de jornada, sin reducción salarial, para que no sigan abusando de los trabajadores bajo la amenaza de ser despedidos, unámonos a la convocatoria para 2014 y hagámoslo real.

Por un mundo nuevo que sea nuestra patria, por una nueva familia compuesta por toda la humanidad; practiquemos el apoyo mutuo para conseguir acabar con el capitalismo depredador.
 
Manuel Vicent
 
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